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martes, 1 de noviembre de 2016

“Estamos agradecidos profundamente por los dones espirituales y teológicos recibidos a través de la Reforma”.


Tomado del Boletín oficial de la Santa Sede, 31-Oct-2016.

DECLARACIÓN CONJUNTA
Con ocasión de la Conmemoración conjunta Católico – Luterana de la Reforma
Lund, 31 de octubre de 2016

«Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí» (Jn 15,4).

Con corazones agradecidos

Con esta Declaración Conjunta, expresamos gratitud gozosa a Dios por este momento de oración en común en la Catedral de Lund, cuando comenzamos el año en el que se conmemora el quinientos aniversario de la Reforma. Los cincuenta años de constante y fructuoso diálogo ecuménico entre Católicos y Luteranos nos ha ayudado a superar muchas diferencias, y ha hecho más profunda nuestra mutua comprensión y confianza. Al mismo tiempo, nos hemos acercado más unos a otros a través del servicio al prójimo, a menudo en circunstancias de sufrimiento y persecución. A través del diálogo y el testimonio compartido, ya no somos extraños. Más bien, hemos aprendido que lo que nos une es más de lo que nos divide.

Pasar del conflicto a la comunión

Aunque estamos agradecidos profundamente por los dones espirituales y teológicos recibidos a través de la Reforma, también reconocemos y lamentamos ante Cristo que Luteranos y Católicos hayamos dañado la unidad vivible de la Iglesia. Las diferencias teológicas estuvieron acompañadas por el prejuicio y por los conflictos, y la religión fue instrumentalizada con fines políticos. Nuestra fe común en Jesucristo y nuestro bautismo nos pide una conversión permanente, para que dejemos atrás los desacuerdos históricos y los conflictos que obstruyen el ministerio de la reconciliación. Aunque el pasado no puede ser cambiado, lo que se recuerda y cómo se recuerda, puede ser trasformado. Rezamos por la curación de nuestras heridas y de la memoria, que nublan nuestra visión recíproca. Rechazamos de manera enérgica todo odio y violencia, pasada y presente, especialmente la cometida en nombre de la religión. Hoy, escuchamos el mandamiento de Dios de dejar de lado cualquier conflicto. Reconocemos que somos liberados por gracia para caminar hacia la comunión, a la que Dios nos llama constantemente.

Nuestro compromiso para un testimonio común

A medida que avanzamos en esos episodios de la historia que nos pesan, nos comprometemos a testimoniar juntos la gracia misericordiosa de Dios, hecha visible en Cristo crucificado y resucitado. Conscientes de que el modo en que nos relacionamos unos con otros da forma a nuestro testimonio del Evangelio, nos comprometemos a seguir creciendo en la comunión fundada en el Bautismo, mientras intentamos quitar los obstáculos restantes que nos impiden alcanzar la plena unidad. Cristo desea que seamos uno, para que el mundo crea (cf. Jn 17,21).
Muchos miembros de nuestras comunidades anhelan recibir la Eucaristía en una mesa, como expresión concreta de la unidad plena. Sentimos el dolor de los que comparten su vida entera, pero no pueden compartir la presencia redentora de Dios en la mesa de la Eucaristía. Reconocemos nuestra conjunta responsabilidad pastoral para responder al hambre y sed espiritual de nuestro pueblo con el fin de ser uno en Cristo. Anhelamos que sea sanada esta herida en el Cuerpo de Cristo. Este es el propósito de nuestros esfuerzos ecuménicos, que deseamos que progresen, también con la renovación de nuestro compromiso en el diálogo teológico.
Pedimos a Dios que Católicos y Luteranos sean capaces de testimoniar juntos el Evangelio de Jesucristo, invitando a la humanidad a escuchar y recibir la buena noticia de la acción redentora de Dios. Pedimos a Dios inspiración, impulso y fortaleza para que podamos seguir juntos en el servicio, defendiendo los derechos humanos y la dignidad, especialmente la de los pobres, trabajando por la justicia y rechazando toda forma de violencia. Dios nos convoca para estar cerca de todos los que anhelan dignidad, justicia, paz y reconciliación. Hoy, en particular, elevamos nuestras voces para que termine la violencia y el radicalismo, que afecta a muchos países y comunidades, y a innumerables hermanos y hermanas en Cristo. Nosotros, Luteranos y Católicos, instamos a trabajar conjuntamente para acoger al extranjero, para socorrer las necesidades de los que son forzados a huir a causa de la guerra y la persecución, y para defender los derechos de los refugiados y de los que buscan asilo.
Hoy más que nunca, comprendemos que nuestro servicio conjunto en este mundo debe extenderse a la creación de Dios, que sufre explotación y los efectos de la codicia insaciable. Reconocemos el derecho de las generaciones futuras a gozar de lo creado por Dios con todo su potencial y belleza. Rogamos por un cambio de corazón y mente que conduzca a una actitud amorosa y responsable en el cuidado de la creación.

Uno en Cristo

En esta ocasión propicia, manifestamos nuestra gratitud a nuestros hermanos y hermanas, representantes de las diferentes Comunidades y Asociaciones Cristianas Mundiales, que están presentes y quienes se unen a nosotros en oración. Al comprometernos de nuevo a pasar del conflicto a la comunión, lo hacemos como parte del único Cuerpo de Cristo, en el que estamos incorporados por el Bautismo. Invitamos a nuestros interlocutores ecuménicos para que nos recuerden nuestros compromisos y para animarnos. Les pedimos que sigan rezando por nosotros, que caminen con nosotros, que nos sostengan viviendo los compromisos de oración que manifestamos hoy.

Exhortación a los Católicos y Luteranos del mundo entero

Exhortamos a todas las comunidades y parroquias Luteranas y Católicas a que sean valientes, creativas, alegres y que tengan esperanza en su compromiso para continuar el gran itinerario que tenemos ante nosotros. En vez de los conflictos del pasado, el don de Dios de la unidad entre nosotros guiará la cooperación y hará más profunda nuestra solidaridad. Nosotros, Católicos y Luteranos, acercándonos en la fe a Cristo, rezando juntos, escuchándonos unos a otros, y viviendo el amor de Cristo en nuestras relaciones, nos abrimos al poder de Dios Trino. Fundados en Cristo y dando testimonio de él, renovamos nuestra determinación para ser fieles heraldos del amor infinito de Dios para toda la humanidad.

Recordamos que esto ya viene de antes, Rome Reports, 12-Oct-2016:

La idea de Benedicto XVI para conmemorar con los luteranos los 500 años de la Reforma

viernes, 28 de octubre de 2016

La fiesta de la condenación: Francisco celebra a Lutero


Francisco con el libro de las 95 tesis de Lutero, 13-Otc-2016

La fiesta de la condenación: Francisco celebra a Lutero

Por César Félix Sánchez Martínez

En ese libro fascinante –y de lectura más que obligada en estos tiempos terribles-, titulado Fátima, Roma, Moscú del padre Gérard Mura (edición en español de 2005), se revela, entre otras cosas, el misterioso simbolismo de una fecha: 13 de octubre, última aparición y milagro del sol en Fátima. Basándose en estudios historiográficos recientes, el padre Mura señaló como fecha del martirio de San Pedro el 13 de octubre del año 67. Curiosamente, sería el mismo día casi 1900 años después, en que ocurriría, en palabras de Romano Amerio, la «ruptura de la legalidad conciliar», cuando, el 13 de octubre de 1962, el cardenal Liénart, de Lille, «capturaría» el micrófono en la asamblea conciliar, y, encabezando un golpe de fuerza de la minoría progresista, impondría el descarte de los esquemas del Sínodo Romano previo, elaborados bajo la vigilancia del cardenal Ottaviani, y daría propiamente origen  al Concilio Vaticano II, al volver a comenzar los trabajos de elaboración de los documentos, pero esta vez con peritos progresistas y con un manejo hábil del «consenso» manufacturado. Se había iniciado de esa forma el desmantelamiento modernista de la Iglesia.

Lo que el libro no alcanzó a consignar fue lo que ocurriría nueve años después de su publicación en español: el 13 de octubre de 2014,  la Relatio Post Disceptationem del Sínodo de la Familia fue leída por el cardenal relator, Peter Erdö, a los 190 padres sinodales. El revuelo fue inmenso tanto en medios católicos como seculares; dos puntos, relativos a la comunión a los divorciados vueltos a casar y otro –el punto 50-, de aceptación de la orientación homosexual, al reconocer sus «dones y atributos» específicos para la Iglesia, fueron los más escandalosos. Aunque la Relatio Synodi ulterior fue en algo aguada, la exhortación Amoris Laetitia y su interpretación autorizada por parte del papa Francisco, tres años después, abren la puerta al sacrilegio de permitir la comunión a pecadores públicos, violentando la doctrina católica. Esta medida no solo se agota en este supuesto mero cambio disciplinar, sino, como han señalado prestigiosos intelectuales como Robert Spaemann y Josef Seifert –para nada sospechosos de “ultratradicionalismo”-, significa la apertura de un horizonte de abolición de  la idea de pecado en la Iglesia.

Tampoco alcanzó a consignar lo que ocurrió el 13 de octubre de 2016. Ese día, en el contexto de la recepción por parte del papa Francisco de una delegación de «peregrinos» luteranos alemanes (así los consideraba Radio Vaticana), y, al margen de las usuales declaraciones del pontífice –que en esta ocasión oscilaron por todos los grados de equivocidad que la doctrina católica considera, desde la proposición temeraria hasta la herética –, el mundo presenció un hecho inédito, en el Aula Paulo VI, en la Santa Sede de Pedro, se ponía en un puesto de honor una estatua del archiheresiarca Martín Lutero, abominador del papado, destructor de la fe (pues, como diría Romano Amerio, el libre examen, núcleo de la doctrina luterana, es la definición misma, el constitutivo formal, de la herejía, no  una simple negación de un dogma particular, sino la negación de todos) y personaje violento y vulgar, para nada «misericordioso».


El mismo Francisco acudirá el 31 de octubre a Lund, Suecia, a conmemorar el inicio del aniversario 500 de la Revuelta Protestante. El 31 de octubre de 1517, Lutero clavó sus 95 Tesis (que, como dice García-Villoslada, no eran 95 ni tesis) en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg. Un nuevo simbolismo en la fecha: doscientos años antes de la fundación de la Gran Logia de Inglaterra, primera francmasonería «especulativa» y cuatrocientos, de la Revolución bolchevique. Tres fechas anticristianas. Tres fechas representativas de la lucha del Demonio por aniquilar los frutos de la redención. Pero además, recordemos que el 31 de octubre es la víspera del 1 de noviembre, día en que la Iglesia conmemora la Fiesta de Todos los Santos, es decir, de las almas que están en el cielo. Al día siguiente, 2 de noviembre, la Iglesia ofrecerá oraciones por las almas que están en el purgatorio. Parece ser, entonces, que, para completar el panorama de estos días consagrados a la ultratumba, se requeriría una fiesta de las almas que están en el infierno. Fiesta abominable celebrada por los satanistas y por el hombre-masa de las «sociedades globales» que, sin saberlo, se disfraza de un alma condenada y juega «inocentemente» a infestar lugares. Ese también es el día de la Pseudoreforma: una fiesta de condenación. Y la cabeza de la Iglesia Católica se apresta a celebrarlo.

Parece ser que, ante los ojos humanos, la conjuración anticristiana ha triunfado.

Sin embargo, hay motivos para confortarnos. En primer lugar, la vindicación absoluta, para todo católico con un mínimo de honestidad intelectual y espiritual, de las previsiones de Monseñor Marcel Lefebvre. En su famosa Declaración del 21 de noviembre de 1974 (que acabaría costándole la supresión ilegal de su obra, la Fraternidad de San Pío X, y ulteriormente su suspensión a divinis, mientras tantos delincuentes y pervertidos fundaban seudomovimientos «eclesiales» que recibían el aplauso de la Jerarquía), escribió lo siguiente: «Nos adherimos de todo corazón y con toda nuestra alma a la Roma católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa fe; a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad. Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir a la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante, que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y, después del Concilio, en todas las reformas que de él surgieron. Todas estas reformas, en efecto, han contribuido y siguen contribuyendo a la demolición de la Iglesia, a la ruina del sacerdocio, a la destrucción del sacrificio y de los Sacramentos, a la desaparición de la vida religiosa y a la implantación de una enseñanza naturalista y teilhardiana en las universidades, seminarios y catequesis, enseñanza surgida del liberalismo y del protestantismo condenado tantas veces por el Magisterio solemne de la Iglesia. Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada en la jerarquía, puede obligarnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica, claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace diecinueve siglos».

El acto del 31 de octubre de 2016 no ha caído del cielo, es parte de un proceso de protestantización, alertado por diversas figuras, significativamente por Monseñor Lefebvre, y expresado en la reforma litúrgica y el aggiornamento en general. El pontificado de Francisco es un fruto claro de la reforma litúrgica, que se aleja de manera impresionante de la doctrina de Trento, como señalaron en el Breve Examen Crítico del Novus Ordo Missae los cardenales Ottaviani y Bacci, y que significó una protestantización de la liturgia explícitamente confesada por Monseñor Annibale Bugnini, quien la fabricó.  Lex orandi, lex credendi: los efectos deletéreos de la Nueva Misa, que permanecían ocultos para muchos ciegos voluntarios, se revelan, cincuenta años después, en la doctrina y acción del primer pontífice cuyo sacerdocio solo conoció de ese rito.

Por otro lado, los diversos signos en torno al Mensaje de Fátima y al panorama mayor de la teología de la historia de estos últimos tiempos nos hablan de que la medida ha sido colmada y, como diría el conde José de Maistre, en las Veladas de San Petersburgo, refiriéndose a la imposibilidad de que el hombre pueda permanecer en un estado de anomia y desacralización:  «Debemos aprestarnos para un acontecimiento inmenso en el orden divino, hacia el cual marchamos con una tan acelerada velocidad que sorprenderá a todos los observadores. Temibles oráculos ya anuncian que los tiempos han llegado».             

sábado, 15 de octubre de 2016

Por razones de ecumenismo, la estatua del heresiarca Lutero dentro del Vaticano.


En lo que aparenta una reivindicación a Martín Lutero iniciada bajo el pontificado de Juan Pablo II, en marco del encuentro ecuménico entre luteranos y católicos, se ha puesto en la sala Pablo VI una estatua del heresiarca excomulgado presidiendo la audiencia papal. Algunas noticias relacionadas al tema con las ya acostumbradas afirmaciones de Francisco en contra del proselitismo, o lo que en católico llamamos “apostolado”.


Información en Infovaticana, 14-Oct-2016.

Francisco: ‘El proselitismo es el veneno más fuerte contra el camino ecuménico’

El pontífice ha dirigido estas palabras a un grupo de peregrinos luteranos de la región alemana de Anhalt que se han congregado en el aula Pablo VI.

El Papa Francisco ha recibido en el aula Pablo VI a un grupo de peregrinos luteranos de la región alemana de Anhalt. Durante la audiencia, ha estado expuesta en el aula Pablo VI una estatua de Martin Lutero, según informa el periodista italiano Antonio Socci. 

Este encuentro se ha producido unas semanas antes de emprender su viaje a Suecia con motivo de la conmemoración de la reforma de Martin Lutero, tal y como él mismo ha recordado:

“A finales de este mes, si Dios quiere, iré a Lund, Suecia, y junto con la Federación Luterana Mundial haremos memoria, después de cinco siglos, del inicio de la reforma de Lutero y agradeceremos al Señor por los cincuenta años de diálogo oficial entre luteranos y católicos”.

El pontífice invitó a los presentes en el aula Pablo VI a dar gracias a Dios “porque hoy, luteranos y católicos estamos caminando en la senda que va del conflicto a la comunión” y porque “ya recorrimos juntos un importante trecho de camino”:

“A lo largo de nuestro caminar tenemos sentimientos encontrados: dolor por la división que aún existe entre nosotros, pero también alegría por la fraternidad reencontrada. Vuestra presencia tan numerosa y entusiasmada es un signo evidente de esta fraternidad y nos llena de esperanza que pueda seguir creciendo en la comprensión recíproca”.

Asimismo, el Papa ha alentado el camino ecuménico de los jóvenes, afianzados en el Evangelio de Jesús, para anunciar la paz y la reconciliación:

“Queridos jóvenes, los aliento a ser testimonios de misericordia. Mientras los teólogos llevan adelante el diálogo en el campo doctrinal, ustedes sigan buscando con insistencia ocasiones para encontrarse, conocerse mejor, rezar juntos y ofrecer su ayuda los unos a los otros y a todos los que están en la necesidad. Así, libres de todo prejuicio y confiando sólo en el Evangelio de Jesucristo, que anuncia la paz y la reconciliación, serán verdaderos protagonistas de una nueva estación de este camino, que con la ayuda de Dios, conducirá a la comunión plena. Yo les aseguro mi oración y ustedes, por favor, recen por mí, que lo necesito tanto ¡Gracias!”.

En respuesta a una pregunta de un peregrino sobre qué hacer para convencer a los que no tienen fe, el Papa ha respondido en declaraciones recogidas por Zenit: “La última cosa que tienes que hacer es ‘decir’. Tú debes vivir como cristiano elegido, perdonado y en camino. No es lícito convencer de tu fe”. Al mismo tiempo ha aconsejado “preparar la tierra para el Espíritu Santo, el que trabaja en los corazones. Él debe decir, no tú”. El Papa añadió que “no hay que tratar de convencer a los no creyentes mediante la imposición. El proselitismo es el veneno más fuerte contra el camino ecuménico. Por el contrario, debes dar testimonio de tu vida cristiana”.




Radio Vaticano, 13-Oct-2016.

Católicos y luteranos aunados por la misericordia de Dios, que tanto anhela el mundo, alentó el Papa

El Papa Francisco recibió en el Aula Pablo VI a los participantes en una peregrinación ecuménica luterana provenientes de Alemania - RV 13/10/2016 12:16

Prosigamos confiados nuestro camino ecuménico: ¡lo que nos une es mucho más de lo que nos divide!

Testimoniemos juntos la misericordia de Dios en el mundo de hoy, que tanto la necesita


(RV).- Fue la exhortación del Papa Francisco, al recibir a un numeroso grupo de peregrinos luteranos de la región alemana de Anhalt. Pocos días antes de su viaje - el 31 de octubre y el 1º de noviembre - a Suecia, en el marco de la conmemoración del comienzo de la reforma de Lutero, en Lund y en Malmö, el Obispo de Roma, con su cordial bienvenida, invitó a la acción de gracias a Dios por el camino ecuménico que hemos recorrido juntos:

«Demos gracias a Dios porque hoy, luteranos y católicos estamos caminando en la senda que va del conflicto a la comunión. Ya recorrimos juntos un importante trecho de camino. A lo largo de nuestro caminar tenemos sentimientos contrastantes: dolor por la división que aún existe entre nosotros, pero también alegría por la fraternidad reencontrada. Vuestra presencia tan numerosa y entusiasmada es un signo evidente de esta fraternidad y nos llena de esperanza que pueda seguir creciendo en la comprensión recíproca».

Luego, el Papa subrayó la celebración ecuménica en tierra sueca, reiterando la importancia de recordar el pasado, mirando al futuro aunados en el servicio a los más necesitados, para hacer visible la misericordia de Dios con el testimonio cristiano:

«A finales de este mes, si Dios quiere, iré a Lund, Suecia, y junto con la Federación Luterana Mundial haremos memoria, después de cinco siglos, del inicio de la reforma de Lutero y agradeceremos al Señor por los cincuenta años de diálogo oficial entre luteranos y católicos. Parte esencial de esta conmemoración será dirigir nuestra mirada hacia el futuro, en vista de un testimonio cristiano común en el mundo de hoy, que tiene tanta sed de Dios y de su misericordia. El testimonio que el mundo espera de nosotros es sobre todo el de hacer visible la misericordia que Dios tiene para con nosotros, a través del servicio a los más pobres, a los enfermos, a los que han abandonado su tierra para buscar un futuro mejor para sí mismos y para sus seres queridos. Poniéndonos al servicio de los más necesitados experimentamos que ya estamos unidos: es la misericordia la que nos une».

El Papa alentó asimismo el camino ecuménico de los jóvenes, afianzados en el Evangelio de Jesús, para anunciar la paz y la reconciliación:

«Queridos jóvenes, los aliento a ser testimonios de misericordia. Mientras los teólogos llevan adelante el diálogo en el campo doctrinal, ustedes sigan buscando con insistencia ocasiones para encontrarse, conocerse mejor, rezar juntos y ofrecer su ayuda los unos a los otros y a todos los que están en la necesidad. Así, libres de todo prejuicio y confiando sólo en el Evangelio de Jesucristo, que anuncia la paz y la reconciliación, serán verdaderos protagonistas de una nueva estación de este camino, que con la ayuda de Dios, conducirá a la comunión plena. Yo les aseguro mi oración y ustedes, por favor, recen por mí, que lo necesito tanto ¡Gracias!»




Video del sitio oficial de la televisión vaticana en lengua italiana donde vemos todo lo sucedido:


Comentario de Stat Veritas:

Recordemos la claridad de las definiciones del Magisterio católico con relación al llamado “ecumenismo” entre católicos y “cristianos” protestantes:

“Podrá parecer que dichos “pancristianos”, tan atentos a unir las iglesias, persiguen el fin nobilísimo de fomentar la caridad entre todos los cristianos. Pero, ¿cómo es posible que la caridad redunde en daño de la fe? Nadie, ciertamente, ignora que San Juan, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto Amaos unos a los otros, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la doctrina de Jesucristo: Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis (Juan; 2, 10.). Siendo, pues, la fe íntegra y sincera, corno fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de fe”.

“Bien claro se muestra, pues, Venerables Hermanos, por qué esta Sede Apostólica no ha permitido nunca a los suyos que asistan a los citados congresos de acatólicos; porque la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo”.


S.S. Pío XI, Carta Encíclica “Mortalium animos”, del 6 de enero de 1928.

martes, 7 de junio de 2016

Francisco: “Nosotros, todos nosotros, queremos a la Madre Tierra porque es quien nos ha dado la vida y nos protege.”


“Nosotros, todos nosotros, queremos a la Madre Tierra porque es quien nos ha dado la vida y nos protege; diría también que es la hermana Tierra, porque nos acompaña en nuestro camino de la existencia. Pero nuestro deber es cuidarla como se cuida una madre o como se cuida una hermana con responsabilidad, con ternura y con paz.”

Francisco, discurso a los jainistas en el Vaticano, 01-Jun-2016.



jueves, 2 de junio de 2016

Conmemoración oficial vaticana del pecado de cisma y herejía de Lutero.


¿Recuerdan esta noticia de que el líder protestanteinvita a Francisco a participar de las celebraciones del 5° centenario de unpecado?, pues bien, la invitación ha sido aceptada. Aquí la información aparecida en el boletín oficial de la oficina de prensa de la Santa Sede, 01-Jun-2016.

Preparativos para la conmemoración del 500 aniversario de la Reforma, 01.06.2016

Sigue el comunicado conjunto de la Federación Luterana Mundial (FLM) y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (PCPOC) sobre los acontecimientos ecuménicos previstos en Lund y Malmö, Suecia, para la Conmemoración del 500 aniversario de la Reforma, el próximo 31 de octubre, que contará con con la participación del Papa Francisco. Cabe señalar, sin embargo, que el programa completo del viaje del Santo Padre a Suecia se publicará más adelante e incluirá una celebración de la Eucaristía con la comunidad católica en la mañana del 1 de noviembre.

La conmemoración ecuménica conjunta luterano-católica del 500 aniversario de la Reforma el 31 de octubre en Lund (Suecia), se llevará a cabo en dos partes: comenzará con una liturgia en la catedral de Lund y continuará con un acto público en el estadio Malmö, abierto a una participación más amplia. El evento conjunto de la Federación Luterana Mundial (FLM) y de la Iglesia Católica se propone poner de relieve los 50 años de continuo diálogo ecuménico entre los católicos y los luteranos y los dones que resultan de esta colaboración. La conmemoración católica-luterana se centra en los temas de la acción de gracias, del arrepentimiento y el compromiso de testimonio común. El objetivo es mostrar los dones de la Reforma, y pedir perdón por la división perpetuada por los cristianos de ambas tradiciones.

La catedral de Lund, será sede de la ceremonia de la oración conjunta, basada en la guía litúrgica católico-luterana de reciente publicación titulada "Oración Común ", que a su vez se basa en el documento: "Del conflicto a la comunión". El estadio de Malmo será el escenario de las actividades que muestran el testimonio y del servicio común de católicos y luteranos en el mundo. Se presentarán los aspectos más importantes del trabajo común del Servicio Mundial de la Federación Luterana Mundial (FLM Servicio Mundial) y de Caritas Internationalis, como la atención a los refugiados, el servicio de la paz y la defensa de la justicia climática. El estadio de Malmö tiene capacidad para 10.000 personas.
El Papa Francisco, el obispo Munib A. Younan y el rev.do Martin Junge, respectivamente Presidente y Secretario General de la Federación Luterana Mundial, presidirán la ceremonia de oración común en Lund y el evento en el estadio de Malmö en colaboración con los líderes de la Iglesia de Suecia y la Diócesis Católica de Estocolmo.

“Cuando las comunidades emprenden la senda que aleja de los conflictos, es cuando brota la fuerza. En Cristo se nos anima a servir juntos en el mundo. La conmemoración conjunta da testimonio del amor y de la esperanza que todos tenemos merced a la gracia de Dios ", ha declarado el Presidente de la FLM Younan y el Secretario General Junge.

Por su parte, el cardenal Kurt Koch, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de Unidad de los Cristianos, afirma: "Concentrándonos juntos en la centralidad de Dios y en un enfoque cristocéntrico, luteranos y católicos pueden conmemorar ecuménicamente la Reforma, no de una manera puramente pragmática, sino en el profundo sentido de la fe en Cristo crucificado y resucitado".
"Esperamos este acontecimiento que contará con la presencia de 10.000 personas. La idea base del evento de Malmö es describir con más detalle el proceso que va del conflicto a la comunión concentrándonos en la esperanza para el futuro y el servicio común en el mundo", dice el arzobispo de la Iglesia de Suecia Antje Jackelén.

Y el obispo Anders Arborelius de la Diócesis Católica de Estocolmo, añade: "Se escribirá una página de la historia cuando Francisco y los líderes de la Federación Luterana Mundial visiten Lund y Malmö para animarnos a todos a continuar en el camino hacia la unidad de los cristianos."


La información sobre la conmemoración ecuménica conjunta será actualizada en el sitio web del evento: www.lund2016.net

viernes, 29 de enero de 2016

Francisco imparte la “bendición” junto con cismáticos y herejes.


El único fruto que estos actos traen, estos actos públicos realizados con una impronta de relativismo religioso por quien actualmente se sienta en la silla de Pedro, es el indiferentismo religioso, el cual, deriva en el llano ateísmo práctico.


Esto ocurrió en las vísperas de la solemnidad de la conversión de San Pablo Apóstol, en la Basílica de San Pablo extramuros, lunes 25 de enero de 2016, en el marco de XLIX Semana de oración por la unidad de los cristianos.

El video completo de la ceremonia, el momento de la “bendición multireligiosa” 1:11:55:


Decía el Cardenal Déciré Félicien-Françoise Joseph Mercier:

“Poner la religión de origen divino en el mismo nivel con las religiones inventadas por los hombres es la blasfemia que atrae  los castigos de Dios en la sociedad mucho más que los pecados de las personas y las familias”.

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Francisco también recibe la “bendición” de un hombre vestido de obispo, el Sr. Justin Welby, actual Arzobispo de Canterbury de la Iglesia anglicana, la cual no tiene sucesión apostólica:








Justin Welby y su esposa


Justin Welby, Francisco y su la esposa del “Arzobispo” anglicano.

miércoles, 27 de enero de 2016

Intercomunión en pleno Vaticano.


Parece que ahora los herejes y excomulgados, pueden comulgar en las celebraciones romanas. La comunión in sacris, parece no tener la más mínima importancia.

Publicado en Adelante la Fe, 22-Ene-2016.

NOTA DE ADELANTE LA FE: La denuncia del prestigioso vaticanista Sandro Magister ha sido también destacada por el siempre bien informado Edward Pentin. Como complemento indispensable sugerimos leer el artículo que publicamos hoy de Rorate Caeli “Libro de oración común ensalzando a Lutero y la Reforma“.

Vacaciones en Roma de los luteranos finlandeses.
Con comunión católica

Por Sandro Magister

«Me pregunto: pero ¿acaso no tenemos el mismo bautismo? Si tenemos un mismo bautismo, debemos caminar juntos».

Esto dijo entre otras cosas el papa Francisco el 16 de noviembre pasado en respuesta a una luterana que le había preguntado si podía comulgar en misa junto a su marido católico:
En la audiencia general del miércoles 20 de enero, el Papa volvió a expresar la misma opinión:

«En el centro de la catedral luterana de Riga hay una pila bautismal que se remonta al siglo XII, al tiempo en que Letonia fue evangelizada por san Meinardo. Esa pila es señal elocuente de un origen de fe reconocido por todos los cristianos de Letonia, católicos, luteranos y ortodoxos. Tal  origen es nuestro común bautismo. […] Compartir esta gracia crea un vínculo indisoluble entre los cristianos, de tal forma que, en virtud del bautismo, podamos considerarnos todos realmente hermanos. […] Todos, católicos, ortodoxos y protestantes, formamos un sacerdocio real y una nación santa».

Esta vez Francisco no llegó más lejos. Entre tanto, sin embargo, el pastor luterano de Roma Jens-Martin Kruse, que ya había recibido la visita del Papa a su iglesia el pasado 16 de noviembre y había escuchado sus palabras, ha sacado las siguientes conclusiones:

«El Papa ha invitado a todos los fieles a asumir la responsabilidad que tienen ante Dios, para que decidan en conciencia si es posible la participación común de la Eucaristía entre católicos y protestantes. No hay razones teológicas por las que ello no sea posible».

El pastor Kruse lo dijo en una entrevista concedida a Zenit el 19 de enero. Y en ese mismo día, en Roma, hubo quien pasó del dicho al hecho, haciendo caso omiso de la llamada de atención del cardenal Gerhard Müller con relación a los malentendidos surgidos de la respuesta del Papa a la pregunta de la señora luterana.

En la mañana del 19 de enero Francisco ha recibido en audiencia en el Vaticano (ver foto) a una delegación de la iglesia luterana de Finlandia, presidida por una señora, Irja Askola, obispa de Helsinki, que iba acompañada de representantes de las minorías ortodoxa y católica, los obispos Ambrosius y Teemu Sippo respectivamente.


Pero después de la audiencia con el Santo Padre, en el curso de las celebraciones litúrgicas que ha oficiado la mencionada delegación en Roma con la presencia de grupos de fieles llegados también de Finlandia, en una misa católica la comunión también se les ha administrado a los luteranos.

Al menos eso es lo que han revelado al semanario luterano finés Kotimaa, destacando la sorpresa de un miembro de la delegación, Samuel Salmi, obispo de Oulu, según el cual los sacerdotes sabían perfectamente a quienes daban la comunión.

La prelada luterana de Helsinki, Irja Askola, que presidía la delegación, es conocida por su postura ultraliberal no sólo con relación a la sull’intercomunione sino también en el tema del matrimonio homosexual.

Lo curioso es que a la postura de los luteranos finlandeses en ambos sentidos se oponen ardientemente sus correligionarios de los países bálticos vecinos, y de manera especial los de Letonia, donde se encuentra precisamente (en la catedral de Riga) la pila bautismal mencionada por Francisco como símbolo de fraternidad ecuménica.

Sandro Magister

[Traducido por J.E.F. Artículo original]

sábado, 16 de enero de 2016

A raíz de la visita de Francisco a la sinagoga de Roma.


A raíz de las escandalosas afirmaciones de un documento oficial publicado por el Vaticano con relación a la teología católica sobre el pueblo judío y la futura visita de Francisco a una sinagoga el domingo 17 de enero, publicamos un artículo aparecido en FSSPX, Distrito de México, 15-Ene-2016.


Treinta años después de la visita de Juan Pablo II, el 13 de abril de 1986, y seis años, día por día, después de la de Benedicto XVI, el Papa Francisco acudirá, el 17 de enero, a la sinagoga de Roma.

Según el sitio de la Iglesia Suiza, cath.ch, en un artículo del 17 de noviembre de 2015, las relaciones con el Gran Rabino de Roma están, sin embargo, “tensas”: “A Riccardo Di Segni (el gran Rabino de Roma1) no le ha gustado el alto del Papa Francisco ante el muro de separación israelí en Belén, en mayo de 2014.” También juzgó “curiosa y aun peligrosa”, el mes siguiente, la iniciativa del Papa reuniendo en el Vaticano a los presidentes israelí y palestino, Shimon Peres y Mahmoud Abbas, para una oración de paz. En una entrevista al periódico israelí Haaretz, de mayo de 2014, Riccardo Di Segni había incluso estimado que “desde el punto de vista teológico” judíos y católicos “no tienen nada que debatir”, al mismo tiempo que se pronunciaba“favorable”, a pesar de todo, a buenas relaciones de vecindad.

Esta visita tendrá lugar un poco más de un mes después de la publicación de un documento de la Comisión de la Santa Sede para las relaciones religiosas con el judaísmo, intitulado: Los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Una reflexión sobre cuestiones teológicas en torno a las relaciones entre católicos y judíos en el 50° aniversario de Nostra Aetate (núm. 4) (10 de diciembre de 2015), que afirma que “La Iglesia católica no conduce ni promueve ninguna acción misionera institucional específica hacia los judíos”. En efecto, según este documento, “la Alianza de Dios con Israel, su pueblo, perdura y no ha sido nunca revocada”, lo que lleva a la Iglesia “a considerar la evangelización de los judíos de una manera diferente de la que se hace para con los pueblos que tienen otra religión u otra visión del mundo”. Un texto que deja entender, como lo titula el periódico Le Monde de 10 de diciembre de 2015, que “la Iglesia no buscará más convertir a los judíos”.

Encontrarán más abajo un análisis del documento romano por el Padre Nicolas Cadiet, profesor en el seminario de Ecône, publicado en el sitio Vatican II en questions:


¿Los judíos tienen un lugar particular en la salvación?

La declaración Nostra Aetate

La declaración conciliar Nostra Aetate (NA) del 28 de octubre de 1965 quiso explicitar “cuáles eran las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas” (NA 1). Con esta meta, buscaba lo que podía tener en común con ellas. Colmar la necesidad de religiosidad, dar respuestas a las preguntas fundamentales de la vida, reflexionar sobre la manera de vivir en paz, aquí, en la tierra, esos son puntos comunes fáciles de encontrar entre todas las religiones, la verdadera y las falsas.

En cuanto a la religión judía, la declaración trata de ella en último lugar (NA 4), en razón de los vínculos que ligan a la Iglesia con el pueblo judío. Nota que la salvación fue primero revelada por una alianza divina con este pueblo en la persona de Abraham y luego desplegada en una ley comunicada a Moisés. Es en el seno de aquel pueblo que el Salvador nació, y que han sido elegidos los Apóstoles quienes han inaugurado la Iglesia. El pueblo judío en su mayoría rechazó a Cristo, aunque haya sido anunciado y  haya probado suficientemente que era el Mesías anunciado por los profetas. La Iglesia es reconocida como “el nuevo pueblo de Dios”, pero en razón de las afirmaciones de San Pablo en la epístola a la Romanos (Rm 11), sostiene que un cierto favor se conserva para el pueblo judío, y espera que todos los pueblos se conviertan. La Declaración afirma que no hay que considerar al pueblo judío como reprobado, deplora las vejaciones que ha recibido y recuerda que la Iglesia tiene el deber de anunciar “la cruz de Cristo como fuente de toda gracia”. Con respecto a los judíos, la Iglesia quiere promover “el conocimiento y la estima mutuas”.

Vemos que el texto evita con habilidad toda afirmación demasiado desagradable para los judíos: ningún recuerdo de la maldición proferida por los judíos en contra de ellos mismos ante Pilato (Mt 27, 25), ni tampoco de las exhortaciones proferidas por los primeros predicadores de la Iglesia a abrazar la fe cristiana (San Pedro el día de Pentecostés, Heh 2; San Esteban, Hch 7).

Estado actual del diálogo

Esta declaración inauguró el diálogo de la Iglesia Católica con los judíos, cuyo 50° aniversario fue marcado por una reciente declaración (DLI) de la Comisión Pontificia para las relaciones religiosas con el judaísmo. En la medida en que se quiere la prolongación o incluso el camino abierto por el Concilio, podemos ver en ella una interpretación auténtica de la intención de Roma a este respecto. Ahora bien, en este texto tres rasgos se destacan.

Primero, el judaísmo aparece como una religión legítima: el cristianismo y el judaísmo posterior a la ruina de Jerusalén son como hermanos, descendientes del judaísmo del primer siglo: “como suele acontecer normalmente entre hermanos– se han desarrollado siguiendo direcciones diferentes.” (DLI 15) ¡Las divergencias sólo parecen, pues, querellas familiares! En particular, como los judíos se refieren al Antiguo Testamento, su interpretación debe ser considerada como “una lectura posible”, a la cual se presta, tanto como la lectura cristiana (DLI 25 y 31). Una respuesta a la palabra de Dios expresada soteriológicamente, que vaya de acuerdo con una u otra tradición, puede por lo mismo franquear el acceso a Dios, quedando siempre en el poder de su consejo salvífico determinar, para cada caso, en qué manera piensa salvar a la humanidad (DLI 25). Sin embargo, se recuerda que Cristo es Salvador de todos, “no hay dos vías paralelas de salvación” (DLI 35).

Somos conducidos al segundo elemento: el pueblo judío tiene un lugar especial y difícil de definir en la historia de la salvación: si la Iglesia es “el nuevo pueblo de Dios” (NA 4), hay que rechazar la teoría de la sustitución de la Iglesia con este pueblo, como del nuevo Israel con el antiguo, por ser “desprovista de todo fundamento”, incluso en la epístola a los Hebreos (DLI 17). La Iglesia es más bien el cumplimiento de las promesas hechas a Israel (DLI 23) y de la antigua alianza que no es reprobada, sino cumplida (DLI 27). Si la Iglesia es “el lugar definitivo e insuperable de la acción salvífica de Dios” (DLI 32), sin Israel, “perdería su papel en la historia de la salvación” (DLI 33-34). Parece pues que el plan de la salvación de Dios requiere la permanencia de Israel, no sólo como pueblo, sino también como religión, ya que “Que los Judíos son partícipes de la salvación de Dios es teológicamente incuestionable; pero cómo pueda ser esto posible sin confesar a Cristo explícitamente, es y seguirá siendo un misterio divino insondable” (DLI 36).

El tercer rasgo concernirá, pues, a la actitud de la Iglesia para con los judíos: no hay proselitismo, o más bien “no hay misión institucional específica en dirección a los judíos”, ya que hay que considerar su evangelización “con unos parámetros diferentes a los que adopta para el trato con las gentes de otras religiones y concepciones del mundo” (DLA 40). El papel de los católicos se reducirá, pues, a un testimonio de fe “de un modo humilde y cuidadoso, reconociendo que los Judíos son también portadores de la Palabra de Dios, y teniendo en cuenta especialmente la gran tragedia de la Shoah” (DLI 40). Hay una discreta alusión hecha tanto a los judíos como a los gentiles a que reciban el bautismo (DLI 41). El diálogo tendrá finalmente como meta el procurar que los católicos aprendan de los judíos lo que concierne a la interpretación de la Escritura (DLI 44), el trabajar por la paz en Israel (DLI 46) y el ser un testimonio de la beneficencia común a favor del Dios de la alianza (DLI 49).

La doctrina católica

Las proezas diplomáticas del texto esconden la verdad católica. Recordémosla brevemente.

Es inútil probar que el pueblo judío tiene un papel de primer plano en la historia de la salvación; toda la Escritura lo declara: Israel es el pueblo elegido, preparada a pesar de sus infidelidades crónicas para ser cuna del Mesías que procurará la salvación, no ya sólo a los judíos, sino a todos los pueblos. El medio de salvación antes del advenimiento de Cristo pedía, para los judíos, la circuncisión y la práctica de la ley, y para los gentiles, un misterioso “remedio de naturaleza” por el cual profesaban la fe en el Salvador futuro2.

Sea como sea el rito expresando esta fe, nunca hubo ni nunca habrá salvación fuera de la Redención cumplida por el Hijo de Dios, ya que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús” (I Ti 2, 5). “No ha sido dado a los hombres otro nombre bajo el cielo por el cual hayamos de ser salvos” (Hch 4, 12). Desde que el acto principal de esta obra de salvación ha sido cumplido, el sacrificio del Salvador sobre la cruz, es normalmente necesario para salvarse recibir el bautismo y abrazar la fe católica: “El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado” (Mc 16, 16). Aquel que es involuntariamente impedido de conocer la Iglesia y de adherirse a ella, debería tener el deseo, por lo menos implícito, “así llamado ya que está incluido en la buena disposición de alma por la cual el hombre quiere conformar su voluntad a la voluntad de Dios”3. Esta disposición concierne a todos los hombres sin excepción, y por este hecho los judíos también. Rechazar formalmente a Cristo, es rechazar la salvación.

¿Pues, qué queda de la antigua alianza? ¿San Pablo no dice, con respecto a los judíos, que “los dones y el llamado de Dios son irrevocables” (Rm 11, 29)? Ahora bien, ¿el culto, la doctrina y las observancias impuestas a los judíos no hacen parte de estos dones? Sería, sin embargo, un contrasentido el creer que San Pablo considera el culto judaico como todavía válido. Las epístolas a los Romanos y a los Gálatas son precisamente exposiciones doctrinales que establecen vigorosamente que las observancias judaicas son absolutamente impotentes para procurar la salvación. En cuanto a la epístola a los Hebreos, muestra que los innumerables sacrificios de la ley antigua sólo eran figuras impotentes del único de Jesucristo, que cumple solo, al fin, la reconciliación de los hombres con Dios. Es por eso que “hay abolición de la primera ordenanza a causa de su impotencia y de su inutilidad” (Heb 7, 18). El signo más brillante de esta abolición fue la desgarradura del velo del Templo al momento de la muerte del Salvador (Mt 27, 51). Y es por eso también que la práctica de las observancias judaicas hoy en día tiene algo de blasfemia, ya que además de su inutilidad, implican la afirmación de que el Salvador que prefiguran, no ha venido todavía. Como dice San Pablo: “si os dejáis circuncidar, Cristo de nada os aprovechará” (Gl 5, 2)4.

¿Cuáles son entonces esos dones y promesas de Dios que todavía valen? Hay, primero, la salvación que les fue prometida. Puesto que los judíos, como todos los pueblos, están llamados a aprovechar la Redención operada por el Salvador. Por otro lado, han sido los primeros en ser llamados a esta salvación, ya que Nuestro Señor reservó su predicación a los judíos, y los Apóstoles han igualmente empezado por ellos, según la conminación de Jesús: “por el camino de los gentiles no iréis, y en ciudad de samaritanos no entréis; mas id antes a las ovejas perdidas de la Casa de Israel” (Mt 10, 5-6). ¿Se atreverá uno a  sostener que semejante favor no correspondía suficientemente a las promesas hechas anteriormente a Abraham y a sus sucesores? Nada impide tampoco ver una continuación de favores temporales dados a Israel en la simple permanencia de este pueblo a través de la historia, y eso durante largo tiempo en su territorio. Igualmente en la prosperidad y en el poder del cual goza (no sin vicisitudes en el pasado).

Finalmente, queda por decir de este pueblo que tiene un lugar especial en la historia de la salvación. Primero porque el Salvador viene de él. Pero San Pablo destaca otra cosa (Rm 11): la infidelidad de este pueblo al momento de la venida del Salvador, y la predicación orientada después hacia los paganos, recuerda a aquellos que su vocación es gratuita, todavía más que la de los judíos. Para todos es sobrenatural. Pero los judíos tenían un título en la promesa que les había sido hecha a ellos de manera especial. Así, el pueblo judío, destinatario de esta promesa de Dios, es el testigo de la gratuidad de la Salvación. Es también el testigo de la fidelidad de Dios, ya que San Pablo sugiere una misteriosa conversión en masa de los judíos al fin de los tiempos (Rm 11, 12-15 y 25-26), conversión que será todavía más resplandeciente que la entrada de los paganos en el plan de la salvación.

Conclusión

¿Qué debe decir la Iglesia a los judíos? Como a todos, predica la salvación en Jesucristo y la necesidad del bautismo. Desde entonces es escandaloso sugerir, como lo hace el texto de la Comisión pontificia, que la práctica judía actual y la interpretación rabínica actual de la Escritura, puedan ser legítimas, desde el momento que ignoran la venida efectiva del Mesías hace 2,000 años. Decir que “los judíos toman parte en la salvación de Dios (…) cuando no profesan explícitamente a Cristo” no es “un misterio divino insondable”, sino más bien una vergonzosa pirueta diplomática. San Pedro, antes de la invención del diálogo, había dicho a los judíos de Jerusalén: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Cristo, para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque a vosotros es la promesa, y a vuestros hijos, y a todos los que están lejos; a cualesquiera que el Señor nuestro Dios llamare” (Hch 2, 38-39).

Padre Nicolas Cadiet

FSSPX

Fuente: www.dici.org

viernes, 15 de enero de 2016

Una acertada analogía.

Una acertada analogía. Visto en Wanderer, 11-Ene-2016.


Creatividad publicitaria

Con unos amigos estamos por rodar un spot muy interesante. No sé bien qué acogida tendrá por parte del gran público. Pero confiamos que en esta civilización adulta y madura, abierta y plural, sea bien recibida y hasta se viralice al infinito y más allá. Trata sobre el sistema de Salud pública. Les adelanto un poco la secuencia (falta ajustar detalles):

Arranca con una voz en off, que es Margaret Chan –la Directora general de la OMS– que dice algo así como “la mayor parte de los habitantes del planeta buscan la salud; esto debería provocar un diálogo entre las alternativas en la lucha contra la enfermedad”. Mientras tanto, van apareciendo en pantalla (de perfil, no de frente manteca; esto es importante): una curandera, un astrólogo, un yogi, un ayurveda y un médico común, con su guardapolvo blanco.

La curandera (parece que acepta Petrona, una famosa gitana de Chubut que es furor) larga una frase: “yo tiro el cuerito”; “yo te tiro las cartas” agrega Jimena La Torre, experta en cartas astrales. Claudio Márquez agrega: “te hago el reiki karuna y te dejo como nuevo”. Y entremedio (no sabemos todavía bien dónde conviene ponerlo, presumo que último, justamente para que se entienda que es apenas una alternativa más), el médico –en lo posible uno de esos de aspecto poco confiable– largando un insulso: “si querés, te hago una placa y te receto un antibiótico”. Luego vuelve la mina de la OMS (si no la enganchamos a ella, le podemos pedir al presidente del Colegio de médicos, pero ese debe ser medio facho, fundamentalista, que todavía cree que con su estetoscopio y su ampolla de penicilina se puede llevar el mundo por delante), digo, vuelve Chan y con voz vaga (importante esto: todo exceso de modulación y nitidez son pequeños guiños fachos) diga: “muchos piensan distinto, sienten distinto, buscan la salud de diversa manera y la obtienen (es importante este último detalle, porque si no queda como que uno simplemente reconoce las buenas intenciones de la astróloga y aquí es importante avisar que uno reconoce su genuina eficacia curativa. Sigue el discurso de la Chan): en esta multitud de ofertas que todo enfermo recibe, hay una sola certeza: todos somos agentes sanitarios, todos somos trabajadores de la salud (sube el audio y aparecen entonces, la astróloga oscurantista, la curandera quiromántica, Fabio Zerpa, el médico y el gurú Maharaji conversando risueñamente entre ellos, en torno a un chiquito de ocho años, paciente oncológico, que los mira perplejo a todos, que le sonríen al son de “todos creemos en la salud, vos quedate tranquilo”. Íbamos a convocar a un gurú brasilero, que te hipnotiza y te opera en el acto, pero su aspecto era un tanto sucio y nos pareció que podía espantar un poco… También pensamos en un mormón, con su propuesta alternativa a la transfusión de sangre, pero la última novela de McEwan (otro que se las daba de abierto y resultó ser un facho fundamentalista) trata justamente de un chico que se está por morir porque se niega a transfundirse y es mormón… y pegó muy fuerte, así que no, mejor no, el tarot en cambio, tiene mejor mordiente social. También intentamos sumarlo al Yogi Bhajan, pero nos sacó corriendo y nos tildó de divagantes relativistas (evidentemente hay nazismo hasta en la India). 

Veremos cómo nos va. Tengo confianza en que se viralizará y nuestra sociedad moderna openmindful lo tomará muy bien. En realidad la idea es que, si nos va bien, sea éste el primer spot de una larga serie, con el mismo mensaje pero aplicado a distintas realidades. Empezamos por salud (aunque nos dijeron que fue una mala idea arrancar por ahí, porque justamente ese es un tópico en que la gente aún es un poco conservadora, qué sé yo), pero haremos furor con el clip sobre la construcción de un puente, el manejo de un avión (no, no; a la señora esa griega de apellido voluptuoso, no la convocaremos), y hasta produciremos –para el segmento más juvenil– un video sobre alternativas para elaborar una buena cerveza: ¿por qué esa porfiada cuadratura fachista de creer que sólo con cebada y lúpulo se puede hacer cerveza? Verán la de alternativas inverosímiles que estamos recolectando…

¡Paz y Facilidad, hermano!   

Gerente de Creatividad de CTV

jueves, 7 de enero de 2016

Escandaloso video de Intenciones de oración del Papa de enero de 2016.


Vemos por el canal oficial del Vaticano edición española, 06-Ene-2016, un video titulado “Intenciones de oración del Papa de enero de 2016”, plagado del mismo relativismo religioso que la masonería ha defendido durante tanto tiempo y que ha sido condenado por el Magisterio.


A continuación, un artículo aparecido en AdelanteLaFe, 07-Ene-2016, comentando este video.


Escandaloso vídeo del Papa Francisco: el Niño Jesús y Su Iglesia humillados


Aún no he salido de mi asombro. He tenido que ver el vídeo de intenciones de oración del Papa Francisco un par de veces, les puedo asegurar que la primera vez que lo vi pensé que era un burdo montaje, pero no, señores, es absolutamente verídico.

¿Qué mensaje se está transmitiendo en él? Creo que es evidentísimo y requiere poca explicación: todos somos Hijos de Dios, y pues todas las religiones no son más que expresiones “diversas” mediante las cuales los hijos se comunican con el Padre, cada una con su forma y modo, pero igualmente válidas. La supuesta realidad de que el Padre nos escucha a todos, independiente de la religión que profesemos, debe ser un punto común de unión entre todo el género humano para obtener la paz y el amor universal soslayando lo que nos separa. En la práctica, como conclusión del mensaje, todas las religiones, en tanto que tales, se convierten en medios válidos para llegar a Dios, lo cual se escenifica con las imágenes del niño Jesús junto a Buda y similares.

¿Es esto nuevo? No, venimos soportando este discurso sincrético-indiferentista desde el Vaticano II y se ha explicitado en múltiples documentos y actos públicos (Asís), pero al menos, a donde me llega la memoria, la doctrina subyacente a todo esto no se había explicitado de una forma tan expresiva como en este vídeo. ¿Es esto católico? Digámoslo sin bagatelas: rotundamente NO. Seguro que muchos se sorprenderán por esta afirmación, pues el conocimiento del catecismo y la doctrina católica ha caído a unos límites glaciales. Algunos recordatorios:

Partiendo de la base de que la filiación divina no se consigue sino por el Bautismo [1], nadie va al Padre sino por Jesucristo y su única Iglesia, la Iglesia católica.

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie va al Padre, sino por Mí” (Juan 14, 6).

El que no está conmigo está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mt 12, 30).

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, se salvará, más el que no creyere se condenará” (Mc 16, 15-16).

El que me odia a mí, odia también a mi Padre” (Jn 15, 23).
Si no hubiera venido y les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa de su pecado” (Jn 15, 22).

Vosotros (judíos) tenéis por padre al diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad porque la verdad no estaba en él” (Jn 8, 44).
El que es de Dios oye las palabras de Dios; por eso vosotros no las oís, porque no sois de Dios” (Jn 8, 47).

No todo el que dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos” (Mt 7, 21).
¿Les queda alguna duda?

En Mortalium Animos [2], el papa Pío XI parecería haber visto el triste vídeo y anticipadamente nos advertía sobre aquellos que “convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a infieles de todo género, de cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión”.

Y, continúa el Santo Padre Pío XI:

Tales tentativas no pueden, de ninguna manera obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables, pues, aunque de distinto modo, todas nos demuestran y significan igualmente el ingénito y nativo sentimiento con que somos llevados hacia Dios y reconocemos obedientemente su imperio”.

Me pregunto, ¿alguien con dos dedos de luces y que no haya renunciado por completo al razonamiento puede pensar que lo que se expresa en este vídeo no es EXACTAMENTE lo que Pío XI considera como que “no puede, de ninguna manera obtener la aprobación de los católicos”. No se trata de mi juicio, de mis consideraciones, es la propia iglesia la que ha condenado anticipadamente lo que aquí se está haciendo y diciendo.
Pero no termina aquí, dejemos seguir a Pío XI:

“Cuantos sustentan esta opinión, no sólo yerran y se engañan, sino también rechazan la verdadera religión, adulterando su concepto esencial, y poco a poco vienen a parar al naturalismo y ateísmo; de donde claramente se sigue que, cuantos se adhieren a tales opiniones y tentativas, se apartan totalmente de la religión revelada por Dios”.

No estamos ante un tema baladí, estamos, digámoslo sin contemplaciones, ante pura apostasía y herejía. Es absolutamente escandaloso como en el vídeo se iguala al Niño Dios en el pesebre con Buda y otros fetiches idolátricos. Pura blasfemia.

Sinceramente parece que vamos cuesta abajo y sin frenos. Espero de corazón que algunos se decidan de una vez por todas a hablar con todas las letras, esto es gravísimo y no es admisible en modo alguno ya contemporizaciones, diplomacias ni miedos. O con Cristo, o contra Él, no hay punto intermedio.

¡Ojala fueras frío o caliente! Así, porque eres tibio, y ni caliente ni frío, voy a vomitarte de mi boca” (Apocalipsis 3, 16)

Miguel Ángel Yáñez

[1] Sobre este tema véase el fenomenal estudio de Denzinger-Bergoglio
[2] Pueden leer la encíclica completa en este enlace