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martes, 3 de diciembre de 2013

Introducción y puntualización de la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium.


Publicamos un interesante trabajo de análisis a modo de introducción de la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium aparecido en PCI, 27-Nov-2013, el cual, puntualiza los errores (llamados por el autor como “señales negativas”) y algunos puntos positivos llamados “señales positivas”. Sin embargo queremos aclarar algo. Las “señales positivas”, entre medio de las “señales negativas”, terminan ayudando a afianzar el contenido heterodoxo de la Exhortación. Por eso recordamos, a nuestros lectores, lo que exhortaba el Papa León XIII en su encíclica Satis Cognitum (29-06-1896) cuando decía que:

“Nada es más peligroso que esos heterodoxos que, conservando en lo demás la integridad de la doctrina, con una sola palabra, como gota de veneno, corrompen la pureza y sencillez de la fe que hemos recibido de la tradición dominical, después apostólica”.


Introducción y puntualización de la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium

Augusto del Río

El conocido autor de “El Drama Litúrgico”, Augusto del Río, nos ha preparado una reseña del primer documento doctrinal salido de la pluma del papa Francisco, la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Por razones didácticas se ha preparado con un análisis general muy breve y dos puntualizaciones, que el autor llama “señales negativas” y “señales positivas”. Parece indispensable leer este trabajo a fin de tener un marco referencial de lo expuesto en el documento pontificio, en particular a los que no somos especialistas en teología.

Análisis general

Es un documento larguísimo (en pdf son 224 páginas) jamás se refiere a Jesucristo con el término “Redentor”. Hay sí una referencia a los brazos “redentores” del Señor (N°3). Utiliza siempre “Resucitado” para referirse a Jesucristo. Jamás es Nuestro Señor Jesucristo, “Nuestro Señor” la utiliza una vez.
No hay una sola referencia al pecado original. Jamás a la falta original que necesitó de la redención para ser sanada. Jamás ninguna referencia a la situación de miseria del hombre sin Cristo.
El anuncio esencial es: el amor personal de Dios que se hizo hombre, se entregó por nosotros y está vivo ofreciendo su salvación y su amistad. Pero nunca se aclara de qué se nos tiene que salvar. Y muchas veces queda confuso con un anuncio de promoción humana.
Hay una permanente descalificación del Anuncio como un anuncio de VERDADES CONCRETAS.
Descalificación de las fórmulas “rígidas”, “precisas”, “ortodoxas” que nunca pueden encerrar el Anuncio. Esos esquemas son “aburridos”.
De hecho no hay ninguna referencia a que el Anuncio implique creer ALGO CONCRETO Y DETERMINADO.
Jamás hay una referencia a que hay que CONVERTIR a los demás. Y recuérdese que se está hablando de un documento sobre la Evangelización.
Todas las referencias son sobre convertirse uno, convertirse la Iglesia para que anuncie más eficazmente, convertirse los agentes de pastoral. jamás una referencia al problema de la salvación de aquellos que están en las falsas religiones (obviamente jamás se las califica así).
Se menciona a la gracia pero jamás se da una definición de ella. Y menos se la aplica como una fuerza sobrenatural que es absolutamente necesaria para la salvación.
Jamás se habla de la posibilidad de condenación eterna.
Muchas veces tira la piedra y esconde la mano porque no aclara a qué ejemplos concretos se refiere.
Hay una cantidad de afirmaciones que provocan “sensaciones” equívocas y ambiguas respecto a la importancia y el papel de la doctrina o el Magisterio en la historia de la Iglesia..
Usa continuamente la categoría de Pueblo de Dios para referirse a la Iglesia con la ambigüedad que ello implica.

Si alguien quiere analizar cuáles son sus fuentes tenga presente que ha citado de la siguiente manera:

48 veces a Juan Pablo II
40 veces al Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización
24 veces a Paulo VI
20 veces a Benedicto XVI (incluida una cita del cardenal Ratzinger)
18 veces al Concilio Vaticano II
12 veces a Santo Tomás pero en ninguna el santo se refiere a la fe, a la verdad y al objetivo de la evangelización.
10 veces al documento de Aparecida
9 veces a los Santos Padres
7 veces al Catecismo de la Doctrina Social de la Iglesia
4 veces los documentos de la Congregación para la Doctrina de la Fe
2 veces el documento de Puebla
2 veces la Conferencia Episcopal de EE.UU.
2 veces a la Conferencia Episcopal de Francia
1 vez al CATIC
1 vez a la Conferencia Episcopal de Brasil
1 vez a la Conferencia Episcopal de Filipinas
1 vez a la Conferencia Episcopal del Congo
1 vez a la Conferencia Episcopal de la India
1 vez el documento de la Comisión Teológica Internacional El cristianismo y las religiones (1996).
1 vez a la Acción Católica Italiana
1 vez a Platón, a Newman, a G. Bernanós, al Kempis, a Sta. Teresa de Lisieux, a Guardini, a “Tucho” Fernández (rector de la UCA) y a Ismael Quiles.

En particular SEÑALES NEGATIVAS.

1. Quiere más poder para las Conferencias Episcopales, ALGUNA AUTÉNTICA AUTORIDAD DOCTRINAL (N°32).

2. Lo esencial es “la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado”. Ni una referencia al sacrificio redentor de Cristo que paga la deuda del pecado del hombre. (N°36).

3. El evangelio es ante todo responder al Dios amante que nos salva. PERO NUNCA DICE DE QUÉ NOS SALVA. (N°39).

4. Hace sospechoso cualquier anuncio doctrinal. Porque si no se anuncia al Dios que nos ama resulta que eso es producto de acentos doctrinales o morales que proceden de opciones ideológicas (N°39).

5. Habla de distintas líneas de pensamiento filosófico, teológico y pastoral metiendo todo en la misma bolsa, como si fuera lo mismo la legítima libertad que puede haber en líneas pastorales, igualadas con la libertad que no puede haber cuando se habla de filosofías o teologías las que claramente son obstáculo para una presentación clara de la verdad católica. Y todo justificado “porque si no estaríamos frente a una doctrina monolítica defendida por todos sin matices”. (N°40)

6. Comete el error garrafal de decir que un lenguaje completamente ortodoxo es algo que no responde al verdadero Evangelio de Jesucristo porque no se adapta al lenguaje que utilizan los fieles (N°41).

7. Es más, dice enseguida que  “con la santa intención de comunicarles la verdad sobre Dios y sobre el ser humano, en algunas ocasiones LES DAMOS UN FALSO DIOS O UN IDEAL HUMANO QUE NO ES VERDADERAMENTE CRISTIANO. Tira la piedra y esconde la mano porque jamás aclara a qué casos se refiere.

8. Dice que LA EXPRESIÓN DE LA VERDAD PUEDE SER MULTIFORME, lo que afirma contra la Humani Generis de Pío XII que claramente dice que NO SE PUEDE ABANDONAR LAS FÓRMULAS QUE LA SABIDURÍA PERENNE HA CONSAGRADO PARA LA EXPRESIÓN DE LA VERDAD CATOLICA.

9. Cita de manera incompleta a Santo Tomás de Aquino cuando éste dice que los preceptos dados por Cristo y los Apóstoles al Pueblo de Dios (a la Iglesia) “son poquísimos”. Santo Tomás se refería a la comparación entre los preceptos gravosos de la Antigua Ley y el yugo ligero de Cristo. Pero Santo Tomás dice que son poquísimos los que Cristo agregó a la Ley de los 10 Mandamientos.  Por el contexto el papa da la sensación errónea de que son tan pocos los preceptos que no hay que insistir tanto en ellos y que pueden ser un obstáculo si queremos una predicación que llegue a todos. (N°43). Además NO MENCIONA EN NINGÚN LUGAR LA LEY NATURAL IMPRESA POR DIOS EN NUESTRA CONCIENCIA.

10. “Tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera” (N°47). No aclara cuáles serían esas razones cualesquiera y ya La Nación ha interpretado que se refiere a los divorciados vueltos a casar que quieran acceder a la comunión.

11. Habla de no ser “controladores de la gracia” y que la Iglesia no es una aduana, cuando sabe perfectamente que Cristo ha dicho que no debe tirarse perlas a los cerdos y la Iglesia siempre ha cuidado que lo sagrado no sea pisoteado. (N°47)

12. Dice que prefiere una Iglesia accidentada y herida y manchada por salir a la calle antes que una Iglesia enferma por el encierro haciendo una típica dialéctica insustancial. Ni lo uno ni lo otro.

13. Pone la duda sobre las normas de la Iglesia, que según afirma “ nos vuelven jueces implacables” (N°49).

14. Ataca a los grupos tradicionalistas elípticamente: “formas exteriores de tradiciones de ciertos grupos, o en supuestas revelaciones privadas que se absolutizan” (N°70).

15. Considera que las advertencias sobre el fin de los tiempos y la apostasía son pesimismos paralizantes. y estériles (N°84) y cita para rebatirlo el famoso pasaje del discurso inaugural de Juan XXIII en el Concilio donde condena a los profetas de calamidades, pasaje que se sabe perfectamente hoy que se refiere al mensaje de Fátima. Lo curioso es que el papa Francisco también habla de no caer en optimismos ingenuos aunque ese mismo discurso cae en ese optimismo.

16. Repite algunos de de sus típicos “bergoglemas” (uno de tantos del documento) cuando afirma: “Sentimos el desafío de descubrir y transmitir LA MÍSTICA DE ESTAR JUNTOS, DE MEZCLARNOS, DE ENCONTRARNOS, DE TOMARNOS DE LOS BRAZOS… (¿?) (N°87)

17. Vuelve a pegarles a los tradicionalistas cuando habla de “un neopelagianismo autorreferencial y prometeico” inquebrantablemente fieles a cierto estilo católico propio del pasado (N°94). Supuesta seguridad doctrinal o disciplinaria que da lugar a un elitismo narcisista y autoritario donde se gasta las energías en controlar (N°94).

18. Otro tiro por elevación al tradicionalismo está en el número siguiente (95) cuando dice que la mundanidad se manifiesta en un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, que prefieren ser generales de ejércitos derrotados

19. Hace “demagogia” con los jóvenes cuando les atribuye llevar en sí las nuevas tendencias de la humanidad (¿?) (N°108) que nos abren al futuro (¿?)

20. Ser Iglesia es llevar la salvación de Dios en este mundo, pero nunca aclara de qué tipo de salvación hablamos y de qué tenemos que salvarnos (N°114).

21. Habla sin precisión de una infalibilidad del Pueblo de Dios (sensum fidei) sin referirse claramente al poder magisterial. (N°119)

22. Le da un papel desmesurado a la piedad popular que no implica necesariamente una vida sacramental (N°125)

23. Nuevamente afirma que el anuncio fundamental es: el amor personal de Dios que se hizo hombre, se entregó por nosotros y está vivo ofreciendo su salvación y amistad. Si esta es la referencia a la Buena Nueva, jamás la contrapone con la Mala Nueva (el pecado original) y la necesidad de que Cristo se ofreciera en sacrificio expiatorio por nosotros. (N°128)

24. Desprecia nuevamente la precisión terminológica de las fórmulas de la fe: “No hay que pensar que el anuncio evangélico deba transmitirse siempre con determinadas fórmulas aprendidas, o con palabras precisas que expresen un contenido absolutamente invariable. Se transmite de formas tan diversasque sería imposible describirlas o catalogarlas, donde el Pueblo de Dios, con sus innumerables gestos y signos, es sujeto colectivo. (N°129).

25. Lanza un manto de sospecha sobre cualquier tipo de uniformidad al decir que “no ayuda a la misión de la Iglesia” (N°131).

26. Se equivoca al atribuir al simple sacerdote el poder de interpretar la Escritura al preparar las homilías, cuando se sabe perfectamente que el sacerdote debe transmitir el contenido de la fe y no ser intérprete (cosa que le corresponde al Magisterio de la Iglesia) N°146.

27. Parece quitarle importancia a la formación doctrinal nuevamente (N°161).

28. Nueva alusión crítica contra la predicación de la doctrina “a veces más filosóficas que evangélicas”. El anuncio debe expresar el amor salvífico de Dios, “que no imponga la verdad” (N°165). Parece que no hay ninguna urgencia de que la gente crea porque igual (ya veremos más adelante) puede salvarse de todos modos.

29. “Hacer resplandecer la verdad y la bondad del Resucitado”, jamás dice “Redentor” (N°167).

30. Cae en el típico error que ha hecho estragos entre los fieles al proponer un estudio serio y perseverante de la Biblia sin decir nada sobre que estos estudios deben ser dirigidos a la luz del Magisterio de la Iglesia (N°175) y que las personas tienen que saber primero las verdades básicas de la fe, antes que pretender estudiar la Biblia.

31. En todo el capítulo IV (dimensión social de la Evangelización) hay un tufillo a Teología de la Liberación, no distinguiendo adecuadamente entre la categoría socioeconómica de pobre y la categoría evangélica teológica de pobre. (N°176 y sgtes.) aunque intenta una pobre distinción con la ideología en el N°199.

32. Cae en el típico error woytiliano y lubaciano de confundir plano natural y sobrenatural al afirmar que “confesar que el Hijo de Dios asumió nuestra carne humana SIGNIFICA QUE CADA PERSONA HUMANA HA SIDO ELEVADA AL CORAZÓN MISMO DE DIOS”. (N°178). No distingue claramente entre la dignidad natural del hombre y el estado de gracia sobrenatural.

33. Rebaja los principios de la Doctrina Social de la Iglesia que deben ser enseñados a las sociedades al mero “derecho de los pastores a emitir opinión” sobre los temas que afectan la vida de las personas. (N°182).

34. Considera que dos grandes cuestiones determinarán el futuro de la humanidad, pero son dos cuestiones de orden puramente natural (la inclusión social de los pobres por un lado, y el diálogo social y la paz por el otro). (N°185).

35. Nuevamente critica a los “defensores de «la ortodoxia» (así, entre comillas) haciendo dialéctica insustancial. (N°194)

36. Al mismo tiempo que condena el aborto, dice que se ha hecho poco para acompañar adecuadamente a las mujeres, ignorando la cantidad de asociaciones católicas que desde hace décadas asisten a las madres solteras, de las que no dice ni una palabra (N°214)

37. Usa un lenguaje inapropiado de tinte sociologista: “generar procesos que construyan pueblo” (sic) (N°224).

38. Hace dialéctica hegeliana cuando alude al diálogo de posiciones enfrentadas, como si eso pudiera aplicarse a la verdad revelada (N°228).

39. Parece Hegel cuando afirma: “La unidad del Espíritu armoniza todas las diversidades” (N°230). Y no distingue si se refiere a diversidades meramente accidentales o esenciales de la fe

40. Se niega a usar la categoría filosófica del “realismo metafísico” cuando estaban dadas todas las condiciones para ello al criticar a los idealismos y nominalismos (N°232).

41. Redacta mal el documento la relación entre las verdades de la ciencia positiva y las verdades de fe, de tal manera que parece que hubiera una subordinación de la fe al conocimiento científico positivo: “cuando… la ciencia… vuelve evidente una determinada conclusión que la razón no puede negar, la fe no la contradice”. (N°243).

42. Aplica todos los lugares comunes de la obsesión ecumenista (N°244 y sgtes.). EN NINGÚN MOMENTO SE HABLA DE CONVERSIÓN PARA INGRESAR A LA IGLESIA CATÓLICA.

43. Cae en el error herético de buscar lo que nos une para hacer expresiones comunes de anuncio [de la fe], lo cual disuelve el contenido de la fe (N°246).

44. Cae en el error herético de considerar que debemos aprender “lo que el Espíritu ha sembrado en ellos [los herejes] como un don también para nosotros” (N°246).

45. Parece que tenemos que aprender la colegialidad episcopal de los cismáticos ortodoxos (N°246) y la experiencia “de la sinodalidad”.

46. Sostiene casi todas las afirmaciones de la herejías judeocristiana (N°247 y sgtes.)

47. “Los judíos no están incluidos entre aquellos llamados a dejar los ídolos para convertirse al verdadero Dios [porque] creemos junto con ellos EN EL ÚNICO DIOS que actúa en la historia, y ACOGEMOS CON ELLOS LA COMÚN PALABRA REVELADA” (N°247). Nótese la enorme herejía aquí dicha. Se niega al Dios trinitario y además se hace alusión directa a la Palabra de Dios que sabemos que es el mismo Cristo, negado por los judíos. Niega entero el proemio del Evangelio según San Juan.

48. Alude a las persecuciones a los judíos en el pasado por parte de cristianos sin decir palabra sobre las persecuciones de los judíos a los cristianos (N°248).

49. Afirma que “Dios… provoca tesoros de sabiduría que brotan del encuentro del pueblo judío con la Palabra divina”, cuando sabemos que esa Palabra es justamente lo que ellos niegan (N°249).

50. Afirma erróneamente que podemos leer juntos los textos de la Biblia hebrea cuando se sabe que el texto talmúdico ha adulterado la Biblia para poder negar más fácilmente las profecías que se refieren a Cristo y además lo ha mutilado (N°249). Esa mutilación (eliminación de los “deuterocanónicos” en la versión de Jerusalén se trasladó a las llamadas Biblias protestantes

51. Afirma erróneamente que los islámicos adoran CON NOSOTROS a un Dios único (N°252).

52. Afirma que el Islam auténtico no es violento, lo cual es enormemente discutible (N°253).

53. Cita el espantoso documento de la Comisión Teológica Internacional sobre las religiones donde afirma: que los no cristianos, por la gratuita iniciativa divina, y fieles a su conciencia (sin agregar “recta”), pueden vivir “justificados mediante la gracia de Dios” (N°254) lo cual hace bastante inútil por cierto las misiones.

54. Afirma la herejía según la cual los ritos y signos de las religiones falsas “pueden ser cauces QUE EL MISMO ESPÍRITU SUSCITE para liberar a los no cristianos del inmanentismo ateo o de experiencias religiosas meramente individuales” (N°254).

55. En particular SEÑALES POSITIVAS

1. no se debe enseñar lo moral descontextualizado (N°34) del anuncio principal.

2. No se debe hablar más de la Ley que de la Gracia (N°38) pero no explica lo que es la gracia y por qué es tan necesaria.

3. La ética cristiana (no dice ética católica o moral católica) no es una ética estoica ni [“únicamente” debería agregarse] un catálogo de pecados y errores.

4. Hace una correcta descripción pero llena de lugares comunes de la injusticia de la situación económica mundial, sometida al poder del dinero y a los principios liberales del libre mercado. Pero nunca habla de la usura. (N°52 al 60)

5. Desautoriza la “teoría del derrame” (N°54), leyenda del capitalismo liberal.

6. Habla de la globalización de la indiferencia (N°54)

7. Habla del “fetichismo del dinero y la dictadura de la economía (N°55)

8. Critica a los que niegan el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común (N°56).

9. Afirma que tras estas actitudes se esconde el rechazo de la ética y el rechazo de Dios (N°57).

10. Aunque no habla de la usura, pide una reforma financiera en donde el dinero sirva y no gobierne (N°58).

11. Critica la exacerbación del consumo (N°60)

12. Condena el relativismo moral (N°64).

13. Habla del complejo de inferioridad de los agentes pastorales que los lleva a relativizar u ocultar su identidad cristiana y sus convicciones (N°79).

14. Reconoce una “desertificación espiritual” (N°86) fruto de sociedades que quieren construirse sin Dios o que destruyen sus raíces cristianas.

15. No está en discusión el sacerdocio reservado a los varones, pero insiste en buscar formas de reconocer el lugar de la mujer (N°104).

16. Pide una mejor selección de los candidatos al sacerdocio porque los seminarios no se pueden llenar por cualquier tipo de motivaciones, y menos si éstas se relacionan con inseguridades afectivas (¿contra los homosexuales en los seminarios católicos?) (N°107).

17. Brinda una serie de consejos útiles para las homilías (N°135 y sgtes.)

18. Dice que la opción por los pobres debe traducirse PRINCIPALMENTE en una atención religiosa privilegiada y prioritaria (N°200).

19. Condena la “mano invisible” del mercado (N°204).

20. Habla contra el aborto (N°213).

21. Dice que “no cabe esperar que la Iglesia cambie su postura sobre la cuestión” (¡menos mal!) N°214.

22. “Los creyentes tampoco pueden pretender que una opinión científica que les agrada, y que ni siquiera ha sido suficientemente comprobada, adquiera el peso de un dogma de fe” (¿contra el evolucionismo?) (N°243).

Nota aclaratoria: ¿Qué es el sensus fidelium?

Etim.: Latín: “El Sentido de los fieles”

Otras expresiones para la misma idea: “consensus fidelium” y “sensus fidei” (el sentido de la fe).
El Sensus fidelium es una unción especial que posee la universalidad de los fieles para no fallar en su creencia. Es un sentimiento sobrenatural de la fe de todo el pueblo, cuando "desde los Obispos hasta los últimos fieles seglares" manifiesta el asentimiento universal en las cosas de fe y de costumbres." Cuando tomamos la universalidad de los fieles en el sentido histórico vemos que si toda la Iglesia, tanto el pueblo como los pastores, han creído (aceptado como revelada) una verdad, entonces no pueden errar. Es infalible.  Esto aplica a las doctrinas mas básicas que la Iglesia enseña como reveladas. El concepto del Sensus Fidelis se encuentra en los Padres de la Iglesia.
El Sensus fidelium no es sinónimo al clamor de la mayoría. Si una doctrina ha cumplido esta condición de infalibilidad en el pasado, y el pueblo de otra época posterior la llega a dudar o negar, esto no hace que la doctrina deje de ser infalible. Cuando el Papa nos recuerda de estas verdades no es necesario que haga una nueva solemne definición.

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domingo, 24 de noviembre de 2013

Rabino Bergman: ¿Profeta del Concilio?

Como se nota en este artículo aparecido en Página Católica, 23-Nov-2013, el ahora diputado nacional el rabino Sergio Bergman, uno de los instrumentos promotores de la herejía JudeoCriatiana en argentina y de la promoción de la igualdad entre las falsas y la verdadera Religión, hace sus comentarios sobre los recientes acontecimientos en la Catedral de Buenos Aires.


Rabino Bergman: ¿Profeta del Concilio?

Arzobispo de la Religión del Encuentro

Dijimos que está emergiendo ante nuestros ojos la herejía JudeoCristiana que venía gestándose desde antes del Concilio Vaticano II, y cuyos pensadores influyeron en la ambigüedad de sus documentos.

Herejía que ha mostrado la crudeza de su desvergüenza en las profanaciones de la Catedral Metropolitana permitidas por Bergoglio y ahora, y esto sí que es gravísimo, consentida por Francisco, quien fustigó a los jóvenes rezadores por “intolerantes”, sin referirse a la causa de esa reacción; que no es otra que la impúdica asociación entre una jerarquía claudicante y una organización política internacional, evitada incluso por los judíos ortodoxos, para profanar el lugar Santo.

El rabino Bergman, hijo espiritual de Bergoglio, representante conspicuo del reformismo judío y ahora devenido en político porteño como legislador que es, se ha referido a través de su cuenta de Twitter a lo acontecido el pasado Martes 12 en el templo mayor de Buenos Aires, de lo que él fue testigo presencial.





Vamos por parte, señor Bergmann:

¿Cómo sabe que los sectores católicos que rechazan las profanaciones que Ud. acepta y promociona son “minúsculos y marginales”?
La historia demuestra que los abanderados de una causa han sido seguidos silenciosamente, con su asentimiento, por una multitud que en cualquier momento puede manifestarse.
Además, en la Iglesia la verdad no es cosa de número. Un Inocente fue condenado por la mayoría hace 2000 años, quizá lo recuerde.

Por otro lado, se contradice Ud. Porque generalmente se llama “fundamentalistas”, a los católicos que defienden la íntegra doctrina de Jesucristo, la que siempre y en todas partes fue creída y guardada por la Iglesia, sin mezclas espurias y sin falaces interpretaciones. Entonces: ¿cómo pueden estos “fundamentalistas” estar fuera del magisterio de la Iglesia?

No crea que nos hacemos los tontos, estimado diputado Bergman, no. Sabemos lo que quiere decir.
Los fundamentalistas como Ud. los llama, estarían fuera del magisterio de Iglesia, si por tal se entendiera a uno que interpretara los documentos de los últimos 50 años, en ruptura con la Tradición.
Que eso es lo que hacen los curas que podrán cortejarlo, pero no decirle la verdad: “extra ecclesia nulla salus”, que es el meollo de todo este asunto.

Por eso continúa Ud. su “discurso” avisando que seguirán “fieles al camino que iniciara Juan XXIII, afirmara Pablo VI, profundizara Juan Pablo II y que hoy lidera nuestro Papa”.

Una senda que, tal como parece verla Ud., supone una encrucijada que ha dividido el camino en dos. ¿No se da cuenta de que Papa alguno puede “iniciar” ningún camino, como no sea la profundización del lanzado por Jesucristo, en consonancia con la Tradición?

De esa interpretación rupturista, sale la frase que escribió a continuación:

El tronco judeocristiano nos arraiga a un mismo origen y nos dará los mismos frutos mesiánicos en la cultura del encuentro y diálogo fecundo

Si Ud. quiere decir que cuando Cristo murió en la Cruz la religión verdadera que profesaban los judíos de aquel entonces, se partió en dos, tiene razón.
Por un lado los judíos fieles a la Promesa, reconocieron al Mesías, y vinieron a ser las primicias y el fundamento de la Iglesia Católica, que llevó a la plenitud las figuras del Antiguo Testamento; las cuales nada son sin Jesucristo.

Y, por el otro, la secta cabalística de los fariseos, que se ha desgajado de la religión verdadera y que no sigue ya el espíritu del Mosaísmo primigenio.

Por lo tanto es un gruesísimo y gravísimo error, fomentar la creencia que sostienen los judeocristianos, que el judaísmo actual es más o  menos lo mismo que el verdadero judaísmo existente al morir el Señor, el cual como sabemos, alcanzó su culmen y sentido en la Iglesia Católica.

De ahí que no se pueda esperar ningún nuevo mesianismo para judíos y cristianos por igual, como Ud. profetiza, alcanzado por el diálogo fecundo, que no sea el del Anticristo.
Pues el único Mesianismo verdadero, que ha existido, existe y puede existir, es el de Jesucristo, el gran ausente de la cultura del encuentro.

En su libro Juana Tabor/666, el gran Hugo Wast escribió que Mons. Bergman era el Arzobispo de Buenos Aires en los tiempos en que comenzaba a reinar el Anticristo, mientras un argentino religioso (no del clero secular) era el preferido de los poderes mundanos y de la prensa para ocupar el Trono de San Pedro: Fray Simón de Samaria.

Ni Fray Simón alcanzó la Silla en la ficción, ni Bergman es arzobispo en la realidad, pero por lo que va diciendo y haciendo es uno de los profetas de la Nueva Religión del Encuentro impulsada por Francisco.

Finalmente, dos cosas:

Por un lado sería bueno saber por qué el rabino Bergman eliminó de su lista de papas afines al JudeoCristianismo a Benedicto XVI.
¿No será porque este Papa, con todos los defectos que pudiera tener, veía claramente el problema litúrgico y estaba empezando a corregirlo, pues es el centro de la vida de la Iglesia, corazón que el enemigo no quiere liberar bajo ningún concepto? 

Por otro lado, estimado rabino Bergman, los que intentan desprestigiar a la Iglesia no son los fieles que, hartos de tanta traición, reaccionan como pueden. Sino los que se prestan a participar en Liturgias espurias celebradas donde no se debe.

Hay en el Twitter del rabino Bergman otros trinos posteriores, que ponemos a consideración de nuestros lectores sin comentario de nuestra parte, pero solicitando que sean caritativos y respetuosos si quisieran expresar alguna opinión al respecto. (Los no habituados a Twitter, leer de abajo hacia arriba):





viernes, 1 de noviembre de 2013

Hablando de Hallowen...

El siguiente video fue capturado en la iglesia católica de Corpus Christi en Aliso Viejo, California. El boletín de la parroquia anima a los feligreses a llevar disfraces de Halloween a misa. El segmento incluye los “Ministros de la Eucaristía” disfrazados como cazador y diablo, así como el organista viste de demonio. El clip de 6 minutos termina con el padre Fred Bailey retirándose antes del final de la Misa, y luego regresando poco después en su traje de “Barney”.
Parece que algunos sacerdotes del Novus Ordo están empeñados en añadir la celebración de Hallowen al calendario litúrrgico.

Estos segmentos han sido proporcionados por los católicos, perplejos y  preocupados por la Diócesis de Orange.

miércoles, 30 de octubre de 2013

El video en el cardenal Bergoglio se arrodilla frente a los protestantes.


Página Católica, 30-Oct-2013, rescata el video del cardinal Bergoglio, en el cual, se arrodilla para recibir la “bendición en espíritu” de parte de la secta protestante.

Ver este vídeo es sentir pena y desolación

¡Después dicen que criticamos a Bergoglio!

Desde hace pocos días está disponible un video, que muestra el momento en que los protestantes invocaron la protección divina sobre el Cardenal Bergoglio.

No queda pues duda alguna acerca de lo que ha sido ese desgraciado acontecimiento.

Tanto los gestos como las palabras del Cardenal, son contrarios a la doctrina de la Iglesia.

El Papa Pío XI, en su encíclica sobre el verdadero ecumenismo recordó estas palabras:

Nadie, ciertamente, ignora que SAN JUAN, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto Amaos unos a los otros, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la doctrina de JESUCRISTO: “Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis”.
Siendo, pues, la fe integra y sincera, como fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de fe.

El cardenal Bergoglio ha hecho exactamente lo contrario; no sólo saludó a los ministros de un culto falso, sino que se arrodilló largamente para recibir de ellos una bendición, con lo cual certifica su capacidad de intercesión entre Dios y los hombres.

¿Quién podrá ahora hacer creer a los que están en las sectas protestantes, que sus jerarcas no siguen la verdad? 

Todavía se recuerda la valerosa actitud del padre Julio Menvielle, quien se dirigía a los “cultos evangélicos” para decirle a la gente que allí se reunía, que estaban en el error. Eran los pastores fieles a la tradición y a Jesucristo.

Pero el ex cardenal, lejos de eso y de las palabras del Nuevo Testamento ha dicho:

¡Qué lindo es ver que los hermanos oren juntos, qué lindo es ver que nadie negocia su historia en el camino de la Fe, que somos diversos, pero queremos ser y ya empezamos a ser una diversidad reconciliada!

Este discurso estimula a los protestantes a reivindicar el camino erróneo (historia de Fe) emprendido por Lutero, y es absolutamente opuesto a lo definido por Pío XI en su mencionada encíclica:

Vuelvan los hijos disidentes, no ya con el deseo y la esperanza de que la Iglesia de Dios vivo, la columna y el sostén de la verdad abdique de la integridad de su fe, y consienta los errores de ellos, sino para someterse al magisterio y al gobierno de ella.

Por otro lado: ¿Cómo se puede reconciliar a la Verdad con el error más funesto, aquel que ha dejado sin Sacrificio y sin sacramentos a millones de almas a través de los siglos? ¿No es opuesta a la Palabra de Dios esta pretensión de conformar doctrinas contrarias?

Nos gustaría saber cuántas, de las entre cinco y siete mil personas que asisten a estos encuentros de CRECES, han vuelto a la Iglesia, es decir, han salido del camino de perdición que llevan.

Al final, el pastor protestante que bendijo a Bergoglio cuestiona la unidad de la Iglesia, con el remanido “¡qué todos sean uno!”. Pues nadie he ha dicho que la Iglesia es Una y que los que tienen que volver son ellos. Pero eso ya es harina de otro costal.

Hay que decir también que Bergoglio no es el único responsable de este aquelarre. Él sólo ha llevado hasta las últimas consecuencias la tendencia que se ha apoderado de la Iglesia en el postconcilio; no nos cabe la menor duda.

Nota: el vídeo que vamos a mostrar estaba en una cuenta de terceros en Gloria TV. Inmediatamente de encontrarlo lo bajamos, pocos minutos después era borrado. 

Vea el inaudito comportamiento de Bergoglio

martes, 15 de octubre de 2013

Novus Ordo: misa en “forma circense”.


En la conferencia episcopal alemana, en “plena comunión”, parece que la “forma ordinaria” de la liturgia, llega a transformarse en la “forma circense . El Novus Ordo llega hasta los increíbles límites de lo sacrílego.


¿Alguna autoridad dirá algo o se seguirá con el acostumbrado silencio cómplice?

lunes, 14 de octubre de 2013

Un desagravio que agravia. Umbandistas en la Iglesia de San Ignacio.


Luego de los ataques profanadores a la Iglesia de San Ignacio, se organizó un acto de desagravio. Más allá de la homilía de tintes modernistas y “políticamente correctos” del Arzobispo Poli, dicho acto estuvo revestido por la presencia de políticos y representantes de falsas religiones. Curiosamente, como resalta el blog Página Católica, 07-10-2013, entre la presencia de representantes de las falsas religiones, estaba la cabeza de una secta satanista, el líder religioso Oba Santiago Allegue De Ogum de la Asociación Cultural y Religiosa Africanista y Umbandista.


Umbandistas en la Iglesia de San Ignacio


¡Tan bajo hemos caído!

Ver consejo para padres al final


Nuestro colaborador Montazzer al Shufie nos hace llegar la parte final del relato comenzado en el post anterior. ¡Hay que ver a dónde ha llegado la jerarquía modernista?

Superstición en el Lugar Santo

Por Montazzer al Shufie

De acuerdo a lo prometido, y siguiendo con mi relato sobre la Misa de Desagravio de la Iglesia de San Ignacio, quisiera hacer referencia a una presencia inquietante: “el grupo de la Asociación Cultural y Religiosa Africanista”, como dijo el padre Fernando Luis María Giannetti, responsable de la Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso cuando, al final de la Misa, agradeció a los dignatarios de otros cultos allí presentes. Más exactamente sus palabras fueron:

En nombre del Arzobispo de Buenos Aires y de toda la Comunidad de San Ignacio, queremos agradecer la presencia de distintas autoridades e Iglesias Cristianas y de otros cultos. En primer lugar (aquí se detallaron las presencias habituales)..., y también del Oba Santiago Allegue De Ogum de la Asociación Cultural y Religiosa Africanista.

Pero el padre Fernando no mencionó el nombre completo de dicha institución: Asociación Social, Cultural y Religiosa Africanista y Umbandista (ASRAU), la cual mantiene, en lugar prominente de su página, un inquietante video que pude verse más abajo.

En la Argentina no hay prácticamente africanos, pero no obstante aparecen dirigentes que quieren reivindicar a minorías inexistentes, quizá para aprovechar esa ola actual que, manejada desde oficinas foráneas, pretenden dividir religiosamente a nuestro pueblo... y hacer buenos negocios por supuesto.

No me extenderé sobre lo que es el Umbandismo, "religión" que proviniente del África, ha tomado impulso a partir de 1908 en Brasil.
Dicen que ofrece sacrificios de animales; incluso algunas de las innúmeras sectas en que se divide están sospechadas de haber realizado sacrificios humanos.

Pero sí deseo mencionar que en los encuentros interreligiosos organizados por los padres Fernando Giannetti y Omar Di Mario, asisten siempre más o menos los mismos personajes; al cual elenco estable se ha agregado ahora la ASRAU de la que estamos hablando.

El año pasado, el Cardenal Bergoglio no tuvo mejor idea que asistir a la festividad de Jánuca en una sinagoga progresista, vestido poco menos que de rabino. Digo progresista, porque en aquella oportunidad se cambió a último momento el lugar de la cita, porque los judíos ortodoxos del Once no quisieron recibirlo en el Gran Templo de Paso.

Allí estuvieron también los Umbandistas, -no puedo figurarme a ningún rabino serio del mundo celebrando junto a ellos-, los cuales tienen ahora colocada en el principal lugar de su página web, como ya dije, el video de ese acto difícil de calificar al que asistió el actual Papa.

Claro, no son tontos, y cada una de estas invitaciones les sirven a ellos para que la Iglesia Católica, por mano de sus pastores, los certifique antes los ingenuos. ¡Cuántas almas llevarán alegremente por el camino de la perdición sacerdotes que prefiero no calificar!

¿Tan bajo ha caído la Iglesia Católica en la Argentina, que busca como asociados de estas tenidas a ministros de religiones idolátricas que, por ejemplo, los rabinos serios no aceptarían nunca?

Quiero finalizar esta nota con un consejo para padres católicos. El presbítero Omar Di Mario es, además de sacerdote del Ecumenismo (perdón, Integrante de la Comisión de Ecumenismo), Capellán Arquidiocesano de Scouts de Argentina.
Sé de varios padre católicos que jamás confiarían sus hijos a una institución cuyo capellán tiene tratos con los Umbandistas.
Incluso en el primer video de abajo, se ve a una persona vestida como dirigente Scout en la celebración de Jánuca de la que participó Rabí Bergoglio junto a los ministros umbandas. ¿Quién lo invitó? ¿Por casualidad será el capellán de los Scouts? El que quiera entender que entienda.



Hasta aquí nuestro colaborador. Ahora los audivisuales correspondientes:

En este video se puede ver al Rabí (Cardenal) Bergoglio junto a los “sacerdotes” Umbandas festejando Jánuca en 2012, parte del cual está en la página de la ASRAU, como invalorable presea.
Allí se ve al Scout.

A continuación se muestra a estos mismos ministros, padre e hijo, más una ministra, saliendo de la Iglesia de San Ignacio luego del desagravio.

De nuestros archivos en You Tube:


Aquí alguien que ha sido identificado por el autor del video como el Oba Santiago Allegue, invitado de Fernando y Omar, amenaza a una persona con palabras que es mejor no calificar. Por supuesto que no sabemos si se trata de su voz o no.
Quizá Fernando y Omar tendrían que mirar mejor a quiénes invitan a las tenidas interreligiosas que organizan.


Aquí vemos al Oba Santiago Allegue, curiosamente siempre vestido de Blanco, asistiendo a una reunión por la paz y la no violencia, la cual es auspiciada por SILO.
Sabemos que esta organización anarquista y anticatólica, difunde lemas ¡Como los que escribieron los profanadores en la iglesia de San Ignacio!


Aquí Oba Santiago Allegue cuenta cómo los umbandistas han logrado el reconocimiento en la Argentina, incluyendo el que sus fiestas figuren en el calendario religioso nacional.
Es interesante observar la ayuda que les ha proporcionado el CALIR, cuyos dirigentes son profesores de la Pontificia Universidad Católica, para lograr tal reconocimiento.
Después hay quienes no creen que las brujas existan.


Ceremonia umbanda realizada en un templo de la localidad de Don Torcuato, Pcia. de Buenos Aires.


domingo, 13 de octubre de 2013

Si yo fuera niño, me sentiría agraviado.

Otra aberración litúrgica, otro acto de profanación, de parte de una jerarquía católica que ha perdido fe sobre el santo sacrificio de la misa.

Nuevamente, la misa anual “de los niños” muestra las consecuencias del Novus Ordo

San Agustín dice que cuando somos más, somos más Iglesia. La Iglesia necesita una vez en el año visibilizarse. ¡¡Mirá que somos muchos!! Nos viene muy bien cantar y hacer lío juntos en algún momento, como dice el Papa”. Mons. Poli, Arzobispo de Buenos Aires.


Para colmo de males, además de las tonterías sentimentales que se les predica a los niños (ni un concepto de doctrina, todo blá, blá, blá sobre el amor) parece que fueran tontos incapaces de asistir y aprender la liturgia que prescribe la Iglesia. Los niños educados en el rito tradicional aprenden desde antes del uso de razón el debido comportamiento, no necesitan de payasadas y si se les dirige un sermón a ellos, será para poner en términos sencillos los contenidos de la fe y los deberes de conducta que Dios exige. Así como los instrumentos de la misericordia divina: la confesión que lava las culpas y la comunión que nos permite recibir a Nuestro Señor en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. 
Los niños lo van aprendiendo, respetando y venerando. Así educó siempre la Iglesia y dio miles de santos y millones de buenos católicos. Así pretende educar ahora el clero, y los resultados están a la vista.

Visto en PCI, 10-10-2013. 

sábado, 12 de octubre de 2013

La gran preocupación de Francisco.

Algunas reflexiones justas planteadas en un artículo del blog Syllabus, 12-10-2013, sobre las contradicciones y ambigüedades de Francisco.

LA GRAN PREOCUPACIÓN DE FRANCISCO


“¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo que niega al Padre y al Hijo. Quien quiera niega al Hijo tampoco tiene al Padre; quien confiesa al Hijo tiene también al Padre”.

I San Juan, II, 22-23.


“Todo el que va más adelante y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios; el que permanece en la doctrina, ése tiene al Padre, y también al Hijo. Si viene alguno a vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, ni le saludéis.  Porque quien le saluda participa en sus malas obras”.

II San Juan 9-11.


La portada de la última edición del periódico del Vaticano L’Osservatore Romano está encabezada por un título muy significativo, el cual parece ser la preocupación central o el tema por excelencia al que reiteradamente se ha referido Francisco: “POR UN MUNDO SIN ANTISEMITISMO”. Una consigna que sin duda podría ser sostenida –con todo derecho- por el Rabino mayor de Roma, por ejemplo, y que sin embargo es, desde el Vaticano II, un tema insoslayable e “irrevocable” en el nuevo magisterio de la iglesia conciliar[Fundada especialmente en la declaración Nostra Aetate - nota de Stat Veritas]

El mismo día en que hacía estas declaraciones ante una delegación de la comunidad judía de Roma, Francisco daba su habitual sermón en la misa en Santa Marta, diciendo entre otras cosas:

“Volviendo al Evangelio, el Papa observó que Jesús nos ofrece algunos criterios para entender esta presencia y reaccionar. “¿Cómo ir por nuestro camino cristiano cuando existen las tentaciones? ¿Cuándo entra el diablo para turbarnos?”, se preguntó. El primero de los criterios sugeridos por el pasaje evangélico “es que no se puede obtener la victoria de Jesús sobre el mal, sobre el diablo, a medias”. Para explicarlo, el Santo Padre citó las palabras de Jesús referidas por Lucas: “El que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama”. Y refiriéndose a la acción de Jesús respecto a los poseídos por el diablo, dijo que se trata sólo de una pequeña parte “de lo que vino a hacer por toda la humanidad”: destruir la obra del diablo para liberarnos de su esclavitud.
No se puede seguir creyendo que sea una exageración: “O estás con Jesús o estás contra Jesús. Y sobre este punto no hay matices. Hay una lucha, una lucha en la que está en juego la salvación eterna de todos nosotros”. Y no hay alternativas, aunque a veces oigamos “algunas propuestas pastorales” que parecen más acomodadoras. “¡No! O estás con Jesús -repitió el Obispo de Roma- o estás en contra. Esto es así. Y éste es uno de los criterios”.

Entonces, dice Francisco:

“No se puede seguir creyendo que sea una exageración: “O estás con Jesús o estás contra Jesús. Y sobre este punto no hay matices”.

Bien, Francisco, y los judíos, ¿están con Jesús o contra Jesús? ¿Usted qué dice? ¿Ellos confiesan que Jesús es el Mesías, el Salvador, el Hijo de Dios, o no? Porque si no están con Jesús, entonces, como Usted mismo lo dice, están contra Jesús. De hecho, ¿qué afirman de Jesús?

Dada la alternativa que plantea Francisco en su sermón, el gran problema es estar contra Jesús. Sin embargo, lejos de condenar el anticristianismo (¿habría que decir “antijesusismo”, ya que nunca se refiere a Cristo sino a Jesús?), Francisco ha puesto varias veces el foco en condenar el “antisemitismo”, esto como sinónimo de “antijudaísmo” o “antisinagoguismo”. Es decir, que según su criterio no habría que condenar a aquellos que “desparraman” y que “no recogen con Cristo”. Más tampoco habla de convertirlos, sino de ser su amigo, y esto a pesar de que niegan y rechazan a Cristo. “Hay una lucha, una lucha en la que está en juego la salvación eterna de todos nosotros”, dijo Francisco. ¿Cree entonces Francisco que los judíos no necesitan de Cristo para salvarse?

Por un lado, el gran problema del mundo parece ser el “antisemitismo”. Por el otro, el gran problema es si se está con Jesús o contra Jesús. La conclusión que podría obtenerse de la prédica bergogliana es que los judíos están con Jesús, por eso no hay que ser antisemita.

Pero entonces, si ellos, ellos que niegan la divinidad de Cristo, están con Jesús, ¿quién es Jesucristo para Francisco? ¿Es Jesús el Cristo, para Francisco?

Pero así como Francisco “repitió cuanto ya había dicho el pasado 24 de junio en la audiencia al Comité judío internacional para las consultas interreligiosas: “Un cristiano no puede ser antisemita” porque sus raíces “son un poco judías”, entonces tendría que decirles a los judíos: “Un judío no puede ser anticristiano, porque el Antiguo Testamento es figura del Nuevo y Jesús es el Mesías anunciado allí por los Profetas”. Pero en cambio, Francisco calla su boca y pone el “antisemitismo” como eje de su preocupación, cuando lo que no deja de manifestarse en el mundo es precisamente un cada vez mayor y feroz anticristianismo.


Y Francisco despide a sus “amigos” de la siguiente forma: “Queridos amigos, les agradezco su visita e invoco con ustedes la protección y la bendición del Altísimo para nuestro camino común de amistad y de confianza. Que Él, en su benevolencia, conceda a nuestros días su paz. ¡Gracias!”, usando una fórmula que puede caber para cualquier hereje o pagano (¡o masón!, claro) y cuidándose de no mencionar la Santísima Trinidad y de no recordarles que Jesucristo es Dios. “No tendrás otro Dios más que a Mí”. “Quien quiera niega al Hijo tampoco tiene al Padre”, dice San Juan en su Epístola. Los judíos niegan al Hijo, por lo tanto no tienen al Padre, no tienen a Dios. ¿Francisco tiene el mismo Dios que los judíos, al decir “invoco con ustedes la protección y bendición del Altísimo”? ¿Y quién es ese “Altísimo”? Sí, ya lo dijo hace poco en una entrevista el mismo Francisco: “Dios no es un Dios católico”. Eso sería ser exclusivista, y Francisco ha dicho que “la fe no debe ser intransigente”, pues él propicia la “cultura del encuentro”.

Nuevamente surge la pregunta: ¿quién es Jesucristo para Francisco?

O Dios no es un Dios católico –es decir, el Dios de la Iglesia Católica- o el que no es católico es Francisco. ¿Ustedes qué creen?

Lo concreto es que haciendo suyas las ideas, el lenguaje, los modos judeo-masónicos, Francisco no hace sino demostrar que es el principal enemigo de la Iglesia Católica, la cual supuestamente gobernaría. Pero he aquí que los Papas anteriores al maldito Vaticano II lo condenan, la Tradición Católica lo condena y por eso, sean cuales fueren sus intenciones y su cargo –pues las dudas no dejan de surgir en una situación extraordinaria como la que vivimos-, el católico fiel a la Iglesia no puede seguirlo y debe, en la medida en que Francisco persiste en destruir la Fe, resistirle y combatirlo, imitando en esto a los santos que siempre se atuvieron en los momentos críticos a la Tradición.

“Tanto como es lícito resistir a Pontífice que ataca el cuerpo, es lícito resistir al que ataca a las almas, o al que causa disturbios al orden civil o, encima de todo, al que trata de destruir a la Iglesia. Es lícito resistirle no haciendo lo que manda e impidiendo la ejecución de su voluntad”.
(San Roberto Belarmino)

“Estamos, ¡ay!, en unos tiempos en que se acogen y adoptan con gran facilidad ciertas ideas de conciliación de la Fe con el espíritu moderno, ideas que conducen mucho más lejos de lo que se piensa, no sólo al debilitamiento, sino a la pérdida total de la Fe. Ya no causa asombro oír a personas que se deleitan con pala­bras muy vagas de aspiraciones modernas, de fuerza del progreso y de la civilización, que afirman la existencia de una conciencia seglar, de una conciencia política, opuesta a la conciencia de la Iglesia, contra la que se sostienen el derecho y el deber de reaccio­nar para corregirla y enderezarla. No es sorprendente encontrar personas que expresen dudas e incertidumbres sobre las verdades, e incluso que afirman obstinadamente errores manifiestos, cien veces condenados, y que a pesar de eso se persuaden de no haberse alejado jamás de la Iglesia, porque a veces han seguido las prác­ticas cristianas. ¡Oh!, cuántos navegantes, cuántos capitanes, por poner su confianza en novedades profanas y en la ciencia embus­tera del tiempo, en lugar de arribar a puerto han naufragado!”.
“Entre tantos peligros, en toda ocasión no he dejado de hacer oír mi voz para llamar a los extraviados, para señalar los daños y trazar a los católicos la ruta a seguir. Pero mi palabra no ha sido siempre por todos bien oída ni bien interpretada, por clara y precisa que haya sido... Decid solemnemente que los hijos abnegados del Papa son los que obedecen a su palabra y la siguen en todo, no los que estudian los medios de eludir sus órdenes o de obligarle por instancias dignas de mejor causa, a exenciones o dis­pensas tanto más dolorosas, cuanto que causan mayor mal y es­cándalo”.
(San Pío X, 27-5-1914).

 “...Así se engendraron los monstruosos errores del moder­nismo, que nuestro Predecesor llamó justamente síntesis de todas las herejías y condenó solemnemente. Nos, venerables hermanos, renovamos aquí esta condenación en toda su extensión. Y dado que tan pestífero contagio no ha sido aun enteramente atajado, sino que todavía se manifiesta acá y allá, aunque solapadamente, Nos exhortamos a que con sumo cuidado se guarde cada uno del peligro de contraerlo [...] Y no solamente deseamos que los ca­tólicos se guarden de los errores de los modernistas, sino también de sus tendencias o del espíritu modernista, como suele decirse; el que queda inficionado de este espíritu rechaza con desdén todo lo que sabe a antigüedad y busca con avidez la novedad en todas las cosas: en el modo de hablar de las cosas divinas, en la celebra­ción del culto sagrado, en las instituciones católicas y hasta en el ejercicio privado de la piedad. Queremos, por tanto, que sea res­petada aquella ley de nuestros mayores: “Que nada sea innovado, si no es en el sentido de la tradición” (Nihil innovetur, nisi quod traditum est); la cual, si por una parte, ha de ser observada invio­lablemente en las cosas de fe, por otra, sin embargo, debe servir de norma para todo aquello que pueda sufrir mutación, si bien aún en esto vale generalmente la regla: Non nova, sed noviter (no novedades, sino de un modo nuevo)”.

(Benedicto XV, Ad Beatissimi, 1-11-1914)