jueves, 28 de junio de 2012

El peligro de conciliar lo que no se puede conciliar.


San Ezequiel Moreno

La falsa unión de lo que no se puede conciliar, es la estrategia actual del demonio. Buscar “unir” en el error a dos verdades inconciliables mediante una diplomacia excesiva y un falso ecumenismo, es la mejor opción para (al igualar la verdad con el error) quede la verdad desfigurada y como uno de los demás dioses del Panteón. Al quedar la verdad disminuida, la moral misma se vuelve relativista, ya que distintas morales no pueden conciliarse sin que la verdadera se corrompa.
Aquellas cosas que no se pueden tolerar juntas por su propia naturaleza, son las que intentan conciliar los llamados católicos liberales, que utilizan del credo que dicen profesar, para acomodarlo y adaptar sus dogmas y su moral, para que estos no disuenen con las máximas del mundo moderno:

 “Antiguamente la táctica de Lucifer era desunir a los católicos, envidiando que fueran una sola alma para servir a Dios, y tuvieran ellos un solo corazón para amarle; pero hoy ha mudado de táctica, y trata de unir a los que deben estar separados, porque conoce perfectamente que cada paso que avance el liberalismo en el campo católico, es nueva conquista para él... Cuanto más lejos nos coloquemos del error, menos peligros tendremos de caer en él”.

San Ezequiel Moreno.


“No hay ninguna herida, ninguna lesión en el orden intelectual que no tenga consecuencias funestas en el orden moral e incluso en el orden material, y por esto nos aferramos a combatir el mal en su principio, a terminar con él en su causa, es decir en las ideas. Los mismos cristianos, viviendo en medio de esta atmósfera impura, no evitan completamente el contagio; aceptan con facilidad muchos errores. Cansados de resistir en los puntos esenciales, a menudo, cansados de luchar, ceden sobre otros puntos que les parecen menos importantes, y no siempre se aperciben, y a veces no quieren apercibirse hasta dónde pueden llegar con su imprudente debilidad. Entre esta confusión de ideas y falsas opiniones, nos toca a nosotros, sacerdotes de la verdad incorruptible, poner obstáculos y protestar con el gesto y de viva voz; dichosos si la rígida inflexibilidad de nuestra enseñanza puede detener el desenfreno de la mentira, destronar los principios erróneos que reinan soberbiamente en las inteligencias, corregir los funestos axiomas que se autorizan ya con la sanción de los tiempos, iluminar en fin y purificar una sociedad que amenaza hundirse, envejeciendo, en un caos de tinieblas y desórdenes, donde sería ya imposible distinguir la naturaleza y todavía menos el remedio de sus males”.

“Si se trata de la verdad religiosa, enseñada y revelada por el mismo Dios; si va en ello nuestro porvenir eterno y la salvación de nuestra alma, ya no hay más transacción posible. Me encontraréis inquebrantable y habré de serlo. Es la condición de toda verdad el ser intolerante; pero la verdad religiosa siendo la más absoluta y la más importante de todas las verdades, es por consiguiente también la más intolerante y la más exclusiva”.

Cardenal Pie, sermón predicado en Chartres, 1841. La versión entera puede leerse aquí.


“El gran peligro que amenaza hoy a los católicos y a una amplia parte de la jerarquía, es el deseo de conciliar cosas que son inconciliables”.

Dietrich von Hildebrand.

El futuro incierto



El futuro incierto de los hombres que por complacer al mundo y a sus máximas “políticamente correctas”, se asemeja a este tren del cual habla Mons. Tihamér Tóth:

(...) Y no sin angustia miramos hacia el futuro. ¿Hacia dónde vamos? Un conocido novelista francés, no cristiano, pinta del siguiente modo a la humanidad contemporánea: ‘El expreso corre a velocidad fantástica…Todos los que van en él están borrachos. El maquinista y el foguista también están borrachos. De pronto se ponen a reñir entre sí. Cae uno bajo los golpes del otro. Nadie controla ya la marcha fantástica de la locomotora. Los pasajeros, empero, no se han percatado de nada y siguen riendo, cantando, mientras otros, en el coche restaurant beben alegremente…Y el tren sigue corriendo, corriendo. Cruza puentes, túneles, pasoniveles... Pasa como un rayo por las estaciones… y se interna en las apretadas tinieblas de la noche’…
¿Cuándo se detendrá? ¿Cuál será el término de ese loco correr?
No pienses, lector amigo, que esa pintura de nuestra época es exagerada porque no lo es.

Mons. Tihamér Tóth, “La Eucaristía”, 1945.

domingo, 24 de junio de 2012

Las flores enseñan.


Flores. Foto: M. G Pérez.

Si las flores hablan (cf.EC 255), entonces ellas también pueden enseñar: el valor del tiempo, la justicia de Dios, la armonía de la gracia y de la naturaleza.

Por ejemplo, si Dios existe y El no es injusto por hacer que toda la eternidad del alma dependa de las elecciones que ella ha hecho durante una breve vida, aunque haya durado 90 años, entonces resulta lógico que cada momento de esa vida cuenta así como que en cada momento (aunque no siempre con la misma fuerza) Dios nos está atrayendo para unirnos a El por toda la eternidad. Por ello tiene sentido que El esté hablando a través de las flores y de cada otro regalo de su creación puesto que ¿qué alma viva puede verdaderamente decir que no tiene nada ni nadie a quien amar? Aún el más rabioso “ateísta” tiene, digamos, su perro o sus cigarrillos. ¿Y Quien diseñó a los perros y a las plantas de tabaco, y los mantuvo reproduciéndose siempre hasta hoy día?
Así, justo antes de morir, el “ateísta” puede todavía reclamar que al menos a él nunca le habló Dios pero en el instante que muera asirá velozmente que durante cada momento de su vida despierta, Dios ha estado atrayéndole hacia El por medio de una criatura u otra alrededor de él. “¿Soy ahora injusto”, Dios puede preguntarle, “si Yo te condeno por cada momento restante de mi vida siendo que, por cada momento de tu vida, tú me has estado rechazando? Ten lo que elegiste. Aléjate de mí” (Mt.XXV, 41).
Inversamente, vean un alma que ha aprovechado cada momento de su vida para amar al gran y buen Dios detrás de todas las buenas cosas que ha disfrutado, y que además ha reconocido el permiso de su Providencia detrás de todas las cosas malas que no ha gustado. Entonces, ¿Quién necesita ser reconocido o famoso, quien necesita aparecer en los medios o llenar cajones con fotografías de vacaciones, para darle así sentido a su vida? No es extraño que en épocas pasadas las almas talentosas podían enterrar sus talentos en un claustro o monasterio para consagrarlas enteramente al amor de Dios. Pues, de verdad, cada momento de nuestro tiempo tiene inmensurable valor, puesto que sobre cada momento pende para bien o para mal una inmensurable eternidad.
Más aún, el que las flores hablen puede ayudarnos a que tenga sentido otro bien conocido problema: ¿Cómo pueden las almas no Católicas ser condenadas por no tener la Fe Católica siendo que misioneros Católicos nunca llegaron a ellas? Cualquier misterio que allí haya puede al menos ser parcialmente resuelto, humanamente hablando, si uno recuerda que es el mismísimo Dios quien creó las flores y quien instituyó la Iglesia Católica. Así, si la Providencia de Dios nunca permitió que la verdad Católica llegue a los oídos de un alma determinada, sin embargo esa alma no podrá aducir que no conocía nada del verdadero Dios, y puede ser juzgada por aquello que sí conocía, como por ejemplo la belleza de los cielos con nubes, de los amaneceres y de los anocheceres. ¿Es que ella dijo, contemplándolos, tal como lo hizo el pagano Job (Job XIX, 25), “Mas yo sé que vive mi Redentor”? ¿O bien dijo ella “Bueno, sí, eso es lindo, pero déjeme ahora visitar a la esposa de mi vecino”?
De hecho, un número de quejas que los hombres tienen hoy contra su Creador se originan aún con los católicos, porque muchos católicos, como todos los demás hoy en día, están desconectados de la naturaleza debido a sus vidas urbanas o suburbanas, y su “espiritualidad” deviene, correspondientemente, artificial. “¡Guay de quien nunca haya amado a un animal!”, alguien dijo. Los niños están cercanos a Dios. Observen cuán naturalmente los niños aman a los animales.

Gran y buen Dios, concédenos verte donde Tú estás, en el fondo de todo y de todos, a cada momento.

Mons. Richard Williamson, “Comentarios Eleison” Nº 258, 23 de Junio de 2012.

martes, 19 de junio de 2012

Conferencia: Pío IX y el Modernismo.



El modernismo es la peor herejía que ha existido en al historia de la Iglesia, es la “suma de todas las herejías” como la llamaría el santo Papa Pío X, y hoy, en un mundo totalmene globalizado por las nuevas idelogías, el modernismo ha enbelezado a los hombres de Iglesia, los ha seducido con su acomodo al espíritu del mundo. Lejos de haber sido vencido, el modernismo hoy -podríamos decir- ha triunfado y es teología de todos los días en las testas más importates de la jerarquía eclesiástica.
A continuación publicamos la confrencia de el P. Alfredo Sáenz sobre uno de los primeros Papas que ha tenido que enfrentar este funesto error. Agradecemos el material al Blog Página Católica.

(archivo en mp3)

Iniciando el curso anual sobre el Modernismo -último tramo del largo y fecundo ciclo sobre “La Nave de Pedro y las Tempestades de la Historia- el Padre Alfredo Sáenz expone, en primer lugar, los antecedentes de esta funestísima herejía.
Funestísima, decimos, porque a diferencia de las restantes que atacaron desde el exterior a la Barca, ésta se ha constituido en una agresión interna, solapada, reptante. O con palabras de San Pío X, en una peste que corroe las venas mismas de la Iglesia. Se trata, pues, de una tempestad interior antes que exterior, y por eso mismo más dolorosa y amenazante.
La conferencia está dividida en dos partes.
En la primera, el tema central es la notable figura del Beato Pio IX. Su sorprendente y providencial tránsito de una concepción liberal, pro-masónica y filo-revolucionaria, a una toma de posición lúcida y viril contra aquellos errores que, con debilidad, había abrazado y apoyado al comienzo.
El odio de los enemigos de la Cristiandad contra este Papa, al que juzgaron un traidor a su causa, no se limitó sólo al ámbito ideológico. Fue además una persecución abierta, que abarcó desde la propaganda política hasta la expulsión física de Roma y la captura ruin de los bienes legítimos de la Iglesia.
Todo un proceso habitualmente desconocido por los católicos, tanto el del itinerario doctrinal del Pontífice como el de la conducta hostil de sus adversarios. Proceso doloroso, por un lado, pero glorioso por otro, pues a la par que retrata las iniciales confusiones de un Pastor de la Iglesia, describe después su combate extraordinario en defensa de la Verdad y de la Tradición.
En la segunda parte de su disertación, el Padre Alfredo Sáenz analiza los principales documentos del gran Beato. En especial laQuanta Cura y el Syllabus. Ambos de sorprendente actualidad y vigencia; y ambos, claro, silenciados u omitidos no principalmente por los enemigos de la Iglesia, sino por los católicos liberales y progresistas.
Párrafo aparte merecen dos momentos de esta conferencia. El primero es aquel en el que se cuenta la actuación del Beato Pio IX en nuestra historia patria, cuando -entonces como Monseñor Mastai-Ferreti- le tocó acudir, junto con el Cardenal Muzzi, para condenar las reformas heréticas de Rivadavia. Y el segundo, cuando se mencionan las consecuencias sociales del Dogma de la Inmaculada Concepción.
Algo particularmente significativo para nosotros, inmersos como estamos en la corrupción política, y deseosos de hacer algo por la regeneración de nuestro sufrido cuerpo social. Así como no faltaron los teólogos que señalaron la relación entre el culto al Sagrado Corazón de Jesús y la restauración de la vida político-social de una nación, lo mismo ha de decirse respecto del culto a la Inmaculada.
Dios permita que el Beato Pio Nono pueda alcanzar prontamente la canonización. Recemos para que así sea.

Agradecemos el material a Página Católica.

domingo, 17 de junio de 2012

Invitación a confrencia: “El Hombre, destinatario de la Doctrina Social de la Iglesia”.


Stat Veritas lo invita al Ciclo de Conferencias 2012
Dedicado a la Doctrina Social de la Iglesia

“EL HOMBRE, DESTINATARIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA”
Dr. Luis Roldán

Viernes 22 de Junio, 20 hs.
Priorato: Venezuela 1318-20, (1095)
Capilla “Nuestra Señora Mediadora de Todas las Gracias”,
Montserrat, Buenos Aires, Capital.