domingo, 30 de junio de 2013

Curiosa cobertura de la agencia AFP a las ordenaciones de la FSSPX en Ecône.

Nos resulta muy curioso la cobertura de una agencia tan importante como AFP, en la ceremonia de ordenaciones llevada a cabo en el seminario de la FSSPX en Ecône, Suiza. Aquí algunas noticias sobre ello.

[SMM – 28-06-2013]

Agencia AFP cubre ordenaciones sacerdotales de la FSSPX/SSPX en Ecône, Suiza.

Por ahora sólo tenemos las fotos del cubrimiento que ha hecho la agencia AFP de las ordenaciones sacerdotales de la FSSPX/SSPX en Ecône, Suiza, Jun-28-2013. El audio de la homilía pronunciada por Bernard Tissier de Mallerais puede ser escuchado aquí. Ahora bien, ¿qué hacía la AFP cubriendo un hecho que es habitual (anual, para ser más exactos) en la vida de la FSSPX/SSPX? Esperamos que nos brinden más informaciones, tal vez sea algo relacionado con los 25 años de las consagraciones episcopales y/o la reciente declaración emitida por los obispos de la FSSPX/SSPX con ese motivo.
















[SMM – 29-06-2013]

La posible razón para que AFP cubriera ordenaciones de la FSSPX/SSPX

No lo sabíamos ayer cuando publicamos una entrada preguntando por qué la agencia AFP cubría las ordenaciones de la FSSPX/SSPX en Ecône, Suiza, cuando habitualmente ellas se llevan a cabo cada año por la misma fecha (este año ocurrieron un día antes). Investigando un poco más, encontramos un posible motivo de la presencia de la agencia noticiosa. La información la encontramos en un sitio de esos que se autodenominan “de la resistencia”, el sitio Radio Silence (lo sentimos para los que no les guste, es la fuente y hay que citarla), informaba el pasado Jun-25-2013, que el Superior General de la FSSPX/SSPX, Bernard Fellay, había dicho en París el pasado Jun-20-2013, que el Prefecto de la CDF, Mons. Gerhard Ludwig Müller, advirtió a Fellay, que las proyectadas ordenaciones no deberían realizarse con lo cual y en caso de realizarse, según Fellay, la CDF encontraría una disculpa apropiada para hacer un futuro pronunciamiento, obviamente desfavorable a la FSSPX/SSPX.

Por lo pronto, no ha habido ningún tipo de pronunciamiento por parte de la CDF, pero como ya se acerca el 25° aniversario del Motu Proprio Ecclesia Dei (Jul-02-2013), ¡qué mejor ocasión para aprovechar!

jueves, 27 de junio de 2013

Declaración con ocasión al XXV° Aniversario de las consagraciones episcopales.


Con ocasión del XXV° Aniversario, Bodas de Plata, de las Consagraciones episcopales realizadas por Mons. Marcel Lefebvre el 20 de junio de 1988, tres de los cuatro obispos emitieron hoy una declaración al respecto.

Versiones en otros idiomas: italiano, francés, inglés.

[DICI - 27-06-2013]


DECLARACIÓN CON OCASIÓN DEL
XXVº ANIVERSARIO DE LAS CONSAGRACIONES EPISCOPALES

(30 de junio de 1988 – 27 de junio de 2013)

1. Con ocasión del XXVº aniversario de las consagraciones, los obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X expresan solemnemente su gratitud a Mons. Marcel Lefebvre y a Mons. Antonio de Castro Mayer por el acto heroico que realizaron el 30 de junio de 1988. En particular quieren manifestar su gratitud filial a su venerado fundador, quien, después de tantos años de servicio a la Iglesia y al Romano Pontífice, no dudó en sufrir la injusta acusación de desobediencia para salvaguardar la fe y el sacerdocio católicos.

2. En la carta que nos dirigió antes de las consagraciones, escribía: “Os conjuro a que permanezcáis unidos a la Sede de Pedro, a la Iglesia romana, Madre y Maestra de todas las Iglesias, en la fe católica íntegra, expresada en los Símbolos de la fe, en el catecismo del Concilio de Trento, conforme a lo que os ha sido enseñado en vuestro seminario. Permaneced fieles en la transmisión de esta fe para que venga a nosotros el Reino de Nuestro Señor.”Esta frase expresa la razón profunda del acto que habría de realizar: “para que venga a nosotros el Reino de Nuestro Señor”, adveniat regnum tuum!

3. Siguiendo a Mons. Lefebvre, afirmamos que la causa de los graves errores que están demoliendo la Iglesia no reside en una mala interpretación de los textos conciliares —una “hermenéutica de la ruptura” que se opondría a una“hermenéutica de la reforma en la continuidad”—, sino en los textos mismos, a causa de la inaudita línea escogida por el concilio Vaticano II. Esta línea se manifiesta en sus documentos y en su espíritu: frente al “humanismo laico y profano”, frente a la “religión (pues se trata de una religión) del hombre que se hace Dios”, la Iglesia, única poseedora de la Revelación “del Dios que se hizo hombre” quiso manifestar su “nuevo humanismo” diciendo al mundo moderno: “nosotros también, más que nadie, tenemos el culto del hombre” (Pablo VI, Discurso de clausura, 7 de diciembre de 1965). Mas esta coexistencia del culto de Dios y del culto del hombre se opone radicalmente a la fe católica, que nos enseña a dar el culto supremo y el primado exclusivo al solo Dios verdadero y a su único Hijo, Jesucristo, en quien“habita corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col. 2, 9).

4. Nos vemos obligados a comprobar que este Concilio atípico, que solo quiso ser pastoral y no dogmático, ha inaugurado un nuevo tipo de magisterio, desconocido hasta entonces en la Iglesia, sin raíces en la Tradición; un magisterio empeñado en conciliar la doctrina católica con las ideas liberales; un magisterio imbuido de los principios modernistas del subjetivismo, del inmanentismo y en perpetua evolución según el falso concepto de tradición viva, viciando la naturaleza, el contenido, la función y el ejercicio del magisterio eclesiástico.

5. A partir de ahí, el reino de Cristo deja de ser el empeño de las autoridades eclesiásticas, aunque estas palabras de Jesucristo: “todo poder me ha sido dado sobre la tierra y en el cielo” (Mt. 28, 18) siguen siendo una verdad y una realidad absolutas. Negarlas en los hechos significa dejar de reconocer en la práctica la divinidad de Nuestro Señor. Así, a causa del Concilio, la realeza de Cristo sobre las sociedades humanas es simplemente ignorada, o combatida, y la Iglesia es arrastrada por este espíritu liberal que se manifiesta especialmente en la libertad religiosa, el ecumenismo, la colegialidad y la nueva misa. 

6. La libertad religiosa expuesta por Dignitatis humanae, y su aplicación práctica desde hace cincuenta años, conducen lógicamente a pedir al Dios hecho hombre que renuncie a reinar sobre el hombre que se hace Dios, lo que equivale a disolver a Cristo. En lugar de una conducta inspirada por una fe sólida en el poder real de Nuestro Señor Jesucristo, vemos a la Iglesia vergonzosamente guiada por la prudencia humana, y dudando tanto de ella misma que ya no pide a los Estados sino lo que las logias masónicas han querido concederle: el derecho común, en el mismo rango y entre las otras religiones que ya no osa llamar falsas. 

7. En nombre de un ecumenismo omnipresente (Unitatis redintegratio) y de un vano diálogo interreligioso (Nostra Aetate), la verdad sobre la única Iglesia es silenciada; de igual modo, una gran parte de los pastores y de los fieles, no viendo más en Nuestro Señor y en la Iglesia católica la única vía de salvación, han renunciado a convertir a los adeptos de las falsas religiones, dejándolos en la ignorancia de la única Verdad. Este ecumenismo ha dado muerte, literalmente, al espíritu misionero con la búsqueda de una falsa unidad, reduciendo muy a menudo la misión de la Iglesia a la transmisión de un mensaje de paz puramente terreno y a un papel humanitario de alivio de la miseria en el mundo, poniéndose así a la zaga de las organizaciones internacionales.

8. El debilitamiento de la fe en la divinidad de Nuestro Señor favorece una disolución de la unidad de la autoridad en la Iglesia, introduciendo un espíritu colegial, igualitario y democrático (cf. Lumen Gentium). Cristo ya no es la cabeza de la cual todo proviene, en particular el ejercicio de la autoridad. El Romano Pontífice, que ya no ejerce de hecho la plenitud de su autoridad, así como los obispos, que —contrariamente a las enseñanzas del Vaticano I— creen poder compartir colegialmente de manera habitual la plenitud del poder supremo, se colocan en lo sucesivo, con los sacerdotes, a la escucha y en pos del “pueblo de Dios”, nuevo soberano. Es la destrucción de la autoridad y en consecuencia la ruina de las instituciones cristianas: familias, seminarios, institutos religiosos. 

9. La nueva misa, promulgada en 1969, debilita la afirmación del reino de Cristo por la Cruz (“regnavit a ligno Deus”).En efecto, su rito mismo atenúa y obscurece la naturaleza sacrificial y propiciatoria del sacrificio eucarístico. Subyace en este nuevo rito la nueva y falsa teología del misterio pascual. Ambos destruyen la espiritualidad católica fundada sobre el sacrificio de Nuestro Señor en el Calvario. Esta misa está penetrada de un espíritu ecuménico y protestante, democrático y humanista que ignora el sacrificio de la Cruz. Ilustra también la nueva concepción del “sacerdocio común de los bautizados” en detrimento del sacerdocio sacramental del presbítero.

10. Cincuenta años después del concilio, las causas permanecen y siguen produciendo los mismos efectos, de suerte que hoy aquellas consagraciones episcopales conservan toda su razón de ser. El amor por la Iglesia guió a Mons. Lefebvre y guía a sus hijos. El mismo deseo de “transmitir el sacerdocio católico en toda su pureza doctrinal y su caridad misionera” (Mons. Lefebvre, Itinerario espiritual) anima a la Fraternidad San Pío X en el servicio de la Iglesia, cuando pide con instancia a las autoridades romanas que reasuman el tesoro de la Tradición doctrinal, moral y litúrgica. 

11. Este amor por la Iglesia explica la regla que Mons. Lefebvre siempre observó: seguir a la Providencia en todo momento, sin jamás pretender anticiparla. Entendemos que así lo hacemos, sea que Roma regrese de modo rápido a la Tradición y a la fe de siempre —lo que restablecerá el orden en la Iglesia—, sea que se nos reconozca explícitamente el derecho de profesar de manera íntegra la fe y de rechazar los errores que le son contrarios, con el derecho y el deber de oponernos públicamente a los errores y a sus fautores, sean quienes fueren – lo que permitirá un comienzo de restablecimiento del orden. A la espera, y frente a esta crisis que continúa sus estragos en la Iglesia, perseveramos en la defensa de la Tradición católica y nuestra esperanza permanece íntegra, pues sabemos con fe cierta que “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella” (Mt. 16, 18).

12. Entendemos, así, seguir la exhortación de nuestro querido y venerado padre en el episcopado: “Queridos amigos, sed mi consuelo en Cristo, permaneced fuertes en la fe, fieles al verdadero sacrificio de la misa, al verdadero y santo sacerdocio de Nuestro Señor, para el triunfo y la gloria de Jesús en el cielo y en la tierra” (Carta a los obispos). Que la Santísima Trinidad, por intercesión del Inmaculado Corazón de María, nos conceda la gracia de la fidelidad al episcopado que hemos recibido y que queremos ejercer para honra de Dios, el triunfo de la Iglesia y la salvación de la almas. 

† Mons. Bernard Fellay
† Mons. Bernard Tissier de Mallerais
† Mons. Alfonso de Galarreta

Ecône, 27 de junio de 2013, en la fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

miércoles, 26 de junio de 2013

La empresa de Cristo.


En la mentalidad plebeya la ley tiende a cubrir y oscurecer continuamente la razón de la ley. “El sábado es para el Hombre y no el Hombre para el sábado” decía Cristo. Él escribía Hombre con mayúscula; los fariseos escribían Sábado: surge el ídolo, contrario a la Vida. ¡Ay de los pueblos cuando la Autoridad comienza a escribirse con mayúscula! Entonces toma el lugar de la Verdad, que ésa sí lleva mayúscula, por ser Dios mismo. El mundo sabe bien actualmente lo que es el Estado con mayúscula: el Estado con mayúscula es la inmoralidad organizada. ¿Quién dijo eso? San Agustín lo dijo y también Nietzsche; aunque con sentidos diferentes. Los fariseos eran muy patriotas: la “patria” en tiempo de Cristo era una mafia de ladrones armados hasta los dientes; tanto la patria de los romanos como la de los judíos. Por eso Cristo se negó a pronunciarse en esa discusión “nacionalista” que encandecía los ánimos en su tiempo y a la cual fue provocado.
Yo rehuso tomar partido en las contiendas de la iniquidad. No importa: lo acusaron ante Pilatos de “nacionalista”, es decir, de “nazi”.
“Dad al César lo que es del César”. Las monedas tienen la marca del César. No empleéis la espada para retener ese oro: dejaos despojar de él por el César. ¡Quedaréis pobres! No importa demasiado. Lo otro es peor; lo otro es suicidio. Pero decir eso resultó para él suicidio: decir la Verdad. Cristo pagó su tributo al César, después de hacer constar que de suyo Él no estaba obligado. Hizo un milagro para pagarlo; un milagro de cuento de hadas: sacó un pescado del mar y del pescado sacó una moneda de oro. El pescado significaba él mismo; la moneda significaba su doctrina; el pez murió para darla. El verdadero tributo que pagó Cristo al Imperio Romano fue su sangre; por eso no estaba obligado a pagar otro. Ese tributo se lo arrancaron por la fuerza, “a fin de dar testimonio de la Verdad”. Predicó hasta con su sangre el respeto a la autoridad con el super-respeto a Dios: “no tendrías autoridad sobre mí si no te viniera de arriba”. El respeto a la autoridad que predicó severamente San Pablo no le impidió al Apóstol predicar la verdad: la prueba es que estuvo preso muchísimo tiempo y acabó decapitado.
El respeto a la autoridad ha sido convertido hoy día para muchísimos fieles y clérigos (y en los fieles por causa de los clérigos) en “oportunismo político”: hay que respetar a cualquiera que vence; hay que apoyar al partido que da dinero a la Iglesia, a veces el caso es todavía más grave, la autoridad convertida en ídolo, y justificada incluso cuando comete injusticias. “Decid a ese zorro que me venga a buscar” -dijo Cristo. Cristo no respetó los crímenes de Herodes. La lucha contra esa terrible desviación de lo sacro es una empresa, una empresa de hombres. Esa fue la empresa de Cristo, lo que él hizo como hombre, lo que da unidad a toda su acción, lo que conecta su vida con su muerte, su “Misión”: el nudo de su personalidad.

R. P. Leonardo Castellani, tomado de “Cristo y los fariseos”.

Respuesta a Mons. Taussig: “El déspota indocto”.


Recibimos hoy 26-06-2013, la respuesta del Dr. Antonio Caponnetto a las prohibiciones que ha sufrido por parte del Obispo de San Rafael Eduardo Taussig. A continuación, la respuesta.


EL DÉSPOTA INDOCTO

Por Antonio Caponnetto

“Una grande ignominia originase fácilmente de una gran vanidad”
Manuel Tamayo y Baus, Los hombres de bien.

I. ¿Quién es Monseñor Taussig?

            1º.-Monseñor Eduardo María Taussig es un hombre de formación católico-liberal. De sobra queda probado tanto por su trayectoria personal y familiar, como por el elogio que suele prodigarle a la acción de las figuras del liberalismo católico en la Argentina.
            Están para corroborarlo, entre otros testimonios, su propias homilías en las efemérides nacionales, y el módico opúsculo El Te Deum y otros aportes en camino al Bicentenario (Buenos Aires, Ágape, 2009), presentado en marzo de 2010 en la Universidad Nacional de Cuyo, con la asistencia de despreciables figuras políticas del oficialismo, como Omar Félix, y la aquiescencia de la Intendenta del Departamento, Cristina Dal Dat (cfr.Alsurinforma.com 15-3-2010). Si al susodicho Félix, que co-presentó el texticulillo, lo veremos aprobando leyes como la de la fertilización asistida, contraria a las enseñanzas de la Iglesia (http://www.parlamentario.com/noticia-54666.html), a la damisela la vimos, junto a otros varios de su laya,avalando la marcha del orgullo homosexual en San Rafael, ejecutada el pasado 29 de marzo de 2012, puesto que –según dijo entonces-  “todos los ciudadanos tienen derecho a reclamar por sus derechos” y es adecuado “apoyar toda manifestación democrática porque vivimos en libertad” (cfr.diario Uno, San Rafael, 29-1-2012).
Ahora bien; justo es recordar que el liberalismo católico fue llamado “peste perniciosísima”, “verdadera calamidad”, “pacto entre la justicia y la iniquidad”, “virus oculto y error insidioso y solapado”, por el Beato Pío IX; y condenado enérgicamente por San Pío X, aún desde antes de subir a la silla petrina, cuando el 5 de septiembre de 1894 tildó a los católicos liberales “lobos cubiertos con piel de corderos”; instando en consecuencia a “los verdaderos sacerdotes” a que prevengan al pueblo “sobre sus peligrosas asechanzas y sus malos objetivos”.

2º.-Monseñor Eduardo María Taussig no ha trepidado en concurrir a entidades masónicas, como el CARI(Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales),al que asistió, por ejemplo, en carácter de disertante el 12 de abril de 2012. Compartió entonces la misma sesión académica con Jorge Castro, analista político internacional, funcionario menemista, quien habría sido condenado en ese mismo año 2012 por el Tribunal Oral Federal Nº 2 a un año y medio de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos por haber intentado el delito de defraudar a la administración pública (Cfr. http://www.gacetamercantil.com/notas/17753/ ).
El masonismo del CARI –nunca disimulado por sus gestores- ha sido documentado en no pocas ocasiones como para ignorar el dato. Entre nosotros, por ejemplo, pueden leerse las siguientes obras: Francisco Pastrana, Trilateralismo, Buenos Aires, Cuatro Espadas, 1981; Alan Jones, Cómo funciona realmente el mundo, Buenos Aires, Segunda Independencia, 1996 y Horacio Ricciardelli-Luis Schmid, Los protocolos de la Corona Británica, Buenos Aires, Struhart, 2004.
El CARI, en suma, es una de las típicas estructuras del Poder Internacional del Dinero –en acertada definición de Pío XI- instalado en nuestro país y en muchos otros, como avanzada de la Revolución Mundial Anticristiana.
Tampoco vaciló en homenajear públicamente a Raul Alfonsín, masón y socialista convicto y confeso, abogado de asesinos guerrilleros y enemigo declarado de la Iglesia Católica, contra la cual blasonó de haberle infligido el daño irreparable de la Ley del Divorcio durante su nefasto gobierno.
El homenaje tuvo lugar en San Rafael, el 31 de marzo de 2010, al cumplirse un año de la muerte del precitado crápula, y en aquella ocasión “Monseñor Taussig dijo unas palabras en las que destacó la honestidad de ese dirigente, y su lucha por la paz dando como ejemplo su oposición a la Guerra de Malvinas”(cfr.  http://www.alsurinforma.com/31/03/2010/realizaron-homenaje-a-un-ano-de-la-muerte-de-raul-alfonsin/ ).
No es casualidad que elogios similares o mayores le prodigara su gran referente eclesiástico, Monseñor Karlic, uno de los prelados consagrantes que eligiera Taussig para su asunción como obispo sanrafaelino, en octubre de 2004. Karlic –sirva recordarlo- ha tenido, no uno, sino sobrados y diversos gestos de confraternización con los masones, como su encuentro público en Paraná, el 12 de abril de 2000, con la plana mayor de la tenebrosa organización. (Cfr. mi La Iglesia traicionada, Buenos Aires, Santiago Apóstol, 2010, p. 123 y ss).
Cuando en diciembre de 2012, Jorge Clavero, Gran Maestre de la Masonería Argentina, visitó San Rafael para inaugurar la logia Hypatia de Alejandría, dijo textualmente: "yo soy católico como el resto de mi familia pero la religión debe estar relegada al fuero íntimo de cada persona” (cfr. http://m.unosanrafael.com.ar/mobile/bb/nota.html?id=Y29udGVuaWRvcy8yMDEyLzEyLzE1L25vdGljaWFfMDAxMC5odG1s Ninguna palabra condenatoria o preventiva salió públicamente de la boca del obispo ante el insolente desembarco masónico en su diócesis. Nada consideró pertinente advertirle a su rebaño y a los hombres de bien ante la doble aberración de Clavero: declararse católico y masón y profanar la memoria de San Cirilo de Alejandría, al acusarlo del asesinato de la mujer cuyo nombre patrocinaba la nueva logia.
Tómese nota de que aún existe el canon 1374 del Código de Derecho Canónico, en el que se sancionan los connubios católico-masónicos; como existe una Declaración sobre la vigencia de dichas penas, emitida por la Sagrada Congregación Para la Doctrina de la Fe, el 26 de noviembre de 1983, con las rúbricas de Juan Pablo II y el entonces Cardenal Ratzinger, Prefecto de la precitada Congregación.

            3º.-Monseñor Eduardo María Taussig viajó expresamente a Buenos Aires para hacerse presente en la asunción del nuevo Arzobispo, Monseñor Víctor Manuel Fernández, el pasado 15 de junio de 2013, cargo con que fuera designado  por el Papa Francisco.  Es que Fernández fue uno de los amigos de Taussig, que se involucró en la presentación de su precitado ensayo “El Tedeum y otros aportes. Camino al Bicentenario”(Cfr. UCA. Actualidad, n.136, Buenos Aires, 2010, p. 10-11).
El pequeño detalle es que el susodicho Fernández, en su carácter de Rector de la UCA, ha sido el principal apologista y justificador del rabino Skorka, cuando dicha casa de estudios, bajo la desatinada moción del entonces Cardenal Bergoglio, lo nombró Dr. Honoris Causa. Ya hemos dado prolija cuenta del manifiesto grotescamente sionista, anticatólico y negador de la divinidad de Jesucristo que en tan aciaga oportunidad pronunciara el rabino Skorka (cfr. Antonio Caponnetto, Un capítulo más de La Iglesia Traicionada).
No se conoce ninguna línea del obispo sanrafaelino lamentando y condenado este episodio vergonzoso, que lo tuvo al actual Pontífice por causa eficiente, a Fernández por cómplice activo, y a la divinidad y mesianidad de Nuestro Señor como principales materias de ultraje. Por el contrario, lo que se conoce, es que todos ellos tienen una cordial vinculación. Significativo resulta en tal contexto que el patronímico Taussig aparezca repetido en no pocas personas e instituciones hebreas.

4º-Monseñor Eduardo María Taussig celebró el Tedeum del 25 de mayo de 2007, en la ciudad de Mendoza, con la asistencia del matrimonio Kirchner. En tales circunstancias hizo de sonriente y majadero cicerone de la dupla siniestra y su séquito de ladrones y terroristas. Las fotos de la jornada lo muestran a los besos y apretones de manos con la yunta malévola. Ignoramos si los Kirchner se hubieran mostrado tan complacientes de saber que el prelado que  tan afablemente los trataba es el hijo de un funcionario del Proceso ( Subsecretario General del Ministerio de Cultura y Educación, Decreto 02664/78,B.O 78/11/10).
Taussig pidió “la fidelidad a la democracia”, hizo el elogio de la soberanía del pueblo  y del sufragio universal, y consideró oportuno “dar gracias a Dios por estar a la puerta de nuevas elecciones [esperando que], con los logros y dificultades que hemos experimentado estos años, consolidemos la vida sana de la república como un anhelo común”.
La soberanía del pueblo forma parte de los errores político-sociales del liberalismo condenados por el Magisterio Tradicional de la Iglesia. “El sufragio universal es la mentira universal”, según lo declarara el Beato Pio IX (Maxima quidem, 9 de junio de 1862); y la omisión de la verdad necesaria ante los poderosos, por temor a la represalia de los mismos, es temor servil y constituye un vulgar pecado de pusilanimidad.
La misma pusilanimidad con la que confundió, entristeció y  escandalizó a la grey católica, cuando en febrero del 2011 sancionó la gallarda actitud del Padre Jorge Pato Gómez y “pidió disculpas a quienes pudieron sentirse afectados” por él (cfr. AICA, 11-1-2011); esto es, a los degenerados vilipendiadores del Orden Sagrado.

He aquí en prieta pero sustantiva síntesis la figura de Monseñor Eduardo María Taussig: liberal,pro masón, cripto sionista, impugnador alfonsínico de la guerra justa de Malvinas, manso anfitrión de la mafia kirchnerista, oportunista político y cobarde.


II. Yo sé quién soy

5º.-Se verá porqué era necesario este introito breve. El sujeto que así queda verazmente descripto, ha emitido un COMUNICADO (Prot. 119/ 13), fechado el 18 de junio de 2013, en el cual, con evidente abuso de poder clerical (pasible de penalidades canónicas y civiles),y tras una serie de falacias enunciadas sin fundamento alguno, resuelve “desaconsejar asistir a sus conferencias [las del Dr. Antonio Caponnetto] y desalentar su difusión en los ámbitos católicos  y de hombres de bien” (par.4).
Los ámbitos católicos y los hombres de bien, ya saben de sobra quién es este desquiciado pastor. Y como se lo dijera Don Quijote a su vecino Pedro Alonso: “yo sé quién soy”.

A) Se que es mentira que mis “tomas de posición y juicios [...] sobre los últimos Sumos Pontífices”, han significado “escarnio de la Iglesia y escándalo o desconcierto para sus hijos fieles”, como sostiene audazmente el Comunicado. Puedo exhibir con orgullo una holgada cantidad y calidad de testimonios en sentido contrario.
Desde el Pastor en adelante, por encima o por debajo de su autoridad, quien quiera seguir sosteniendo la bajeza de que lo mío es “insidia” (Comunicado, par.3) -esto es, engaño a sabiendas para dañar a terceros- queda invitado a la confrontación, en el terreno que elija. De  relieve quedará entonces lo único que importa considerar y que el Comunicado escamotea: quién defiende la Verdad y quién la conculca.
El escarnio y el escándalo, en cambio, es ignorar culposa y ladinamente que mi obra –tenga el valor que tuviere- está signada,ante todo y de modo constante, por la fidelidad ininterrumpida a la Cátedra de Pedro. Que como parte de esa misma obra, me asiste el deber y el derecho, en tanto súbdito católico, de protestar filial y responsablemente contra los errores en “las enseñanzas y en las medidas de gobierno” que pudieran protagonizar y penosamente protagonizan las más altas jerarquías.
Si callara, pecaría. Pecaría contra ese “espíritu de filial obsequio”, cuya conjetural ausencia se me reprocha (Comunicado,par. 1); y entonces sí –sólo entonces- me haría acreedor al teresiano desprecio por haberme dormido cuando no hay paz  sobre  la tierra.
“El escarnio de la Iglesia y el escándalo o desconcierto para sus hijos fieles”, no lo constituyen ni provocan esas legítimas reacciones mías desde la soledad y el llano, sino los dichos y los hechos públicos marcadamente heterodoxos de quienes conducen la Barca, multiplicados dolorosamente en estos últimos tiempos; en ocasiones, hasta el límite mismo del plebeyismo.
El escarnio y el escándalo es que, desde Roma -amén de las cotidianas perplejidades doctrinales que para nuestra angustia nos llegan- se nombren o se mantengan en sus sillas episcopales a obispos perseguidores de católicos, entremetidos en connubios humanos con la hez ideológica del cuerpo social y llenos de pródiga hospitalidad para con los enemigos declarados de la Cruz. Cuando no a obispos que ni siquiera son másculos.
El escarnio y el escándalo, al fin, es que Monseñor Taussig –predicador de la fidelidad a la democracia pero practicante del totalitarismo clerical; apologista del pluralismo pero verdugo de quienes no adhieren a sus brumosos criterios; representante del espíritu conciliar abierto a la libertad irrestricta del laicado, pero censor del mismo- se haya tomado el trabajo de protocolizar un Comunicado para impedir que los fieles me escuchen, cuando no se registra ningún antecedente de recaudos similares para aquellos que asisten a las disertaciones de los más aborrecibles expositores. Aborrecibles expositores, a quienes, en no pocos casos, se les abren de par en par las mismas puertas eclesiales que ahora expresamente se me cierran.
En el año 2010, verbigracia, se le abrieron las instalaciones de la parroquia San Maximiliano Kolbe al Lic. Simón Bestani, Presidente Honorario de la Fundación Contemporánea. Ni el uno ni la otra pueden exhibir entre sus títulos el de proclamarse apóstoles de Cristo Rey. Más bien andan apareados y en torvos maridajes con politicastros de la peor laya, nativa e internacional; sin que falten inquietantes contactos con la II International Relations World Conference, el Centro de Estudios Estratégicos de Relaciones Internacionales (CEERI) o el International Relations World Institute. Ninguna de las cuales son precisamente órdenes mendicantes o monasterios de clausura.
El escarnio y el escándalo, por último, es que este déspota obsesivo no pueda desplegar el más mínimo argumento racional ni la más elemental disputatio para probar mis supuestos errores,ante los cuales se tornaría necesario impedir a la feligresía que me escuche. Lo espera Juan XVIII, 23 para increparlo con palabras del Señor: “Si he hablado mal dime en qué; y si no, ¿por qué me pegas?”
Es imposible no  aplicar lo que Chesterton pone en boca del Padre Brown, cuando este descubre que el criminal Flambeau era un falso sacerdote. “¿Y qué fue aquello que lo convenció de que era yo un impostor?”, le pregunta, rendido, el delincuente. A lo que responde el gran prete: “Es que Usted atacó la razón; y eso es de mala teología”.
Si el Papa Francisco aclaró oportunamente que él no es un príncipe renacentista, bien le vendría aclarar al Ordinario de San Rafael que él no es un representante del Despotismo Ilustrado. No; por cierto. Lo suyo es el despotismo indocto, insipiente y rústico.

B) Sé que también es mentira lo que sostiene el punto tercero del Comunicado: que mi “oratoria y mi pluma, tantas veces refulgente y fogosa, sirva para generar insidia y desconfianza en jóvenes y laicos que, atraídos por el brillo de las formas, pueden resultar confundidos, entristecidos y escandalizados en su visión de la Iglesia”.
Monseñor Taussig –del que podría aseverar que ni me escucha ni me lee, sino que me juzga apriorísticamente o por terceros- debe saber que ni  yo tengo el oficio de flautista, ni vivimos en Hamelín. La supuesta fogosidad o el hipotético brillo de un discurso pueden explicar el aplauso furtivo de una noche. Difícil que explique un discipulado fiel de casi ocho lustros. Es ese discipulado –o mejor aún:esa amicalidad y camaradería- sembrados por la gracia de Dios hacia los cuatro puntos cardinales, dentro y fuera del país, el que desmiente la ignominia del obispo.
Porque quienes integran el pequeño rebaño de mi docencia o de mi apostolado intelectual ni resultan confundidos, ni deambulan tristes o escandalizados por mi causa. Aunque va de suyo que ni ellos ni yo estamos exentos de sendos pesares o humanas limitaciones, la verdad es que se los ve en las antípodas del retrato fúnebre trazado por el pastor. Andan firmes y dignos, alegres y confiados, con ansias y con bagajes suficientes para librar el buen combate paulino. Basta para probarlo la saludable reacción que ha provocado en ellos este acto tiránico e irracional.
No podría decir lo mismo de los seguidores del obispo, cuya confusión es lamentable. Consultado su vocero sobre los alcances del Comunicado, sostuvo que mi error es que [Antonio Caponnetto] “dudó de la ortodoxia y valentía de los últimos tres Papas” (cfr. Diario San Rafael, 21-6-2013). Semejante duda –y algo más aún- sobre otros tantos Pontífices de la historia, la tuvieron San Pablo respecto de San Pedro y santos de la talla de Atanasio o Catalina de Siena, respecto de los papas de su tiempo. Y lo peor es que tenían razón los dubitativos o los acusadores.
Ante la vista de estos frutos, Monseñor Taussig debe preguntarse seriamente quiénes son los que necesitan que se les “esclarezca las conciencias alteradas”(cfr. Comunicado, par. 6). Y sobre todo, en dónde está “la llamativa carencia de humildad”(Comunicado, par. 1). Porque aquí sí, y no a destiempo, cabe mentar a Teresa de Avila: la humildad es la verdad, y deja de existir en la falsía y en la incongruencia.

C) Sé asimismo que es mentira que deba retractarme, haciendo “una pública rectificación” de mis supuestos “juicios desatinados” (Comunicado, par.5) Entre otras cosas porque jamás se especifican cuáles serían tales desatinos, escapándole permanentemente el obispo a todo intento de refutación académica de mis clases o escritos.
Pero es curioso. El Papa Francisco ha recibido con alborozo el pasado 6 de junio a lo dirigentes de la CLAR –no caracterizados precisamente por su apego a la ortodoxia- y les ha dicho textualmente: “Se van a equivocar, van a meter la pata, ¡eso pasa! Quizá hasta les va a llegar una carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe diciendo que dijeron tal o cual cosa. Pero no se preocupen. Expliquen lo que tengan que explicar, pero sigan adelante. Abran puertas, hagan algo ahí donde la vida clama. Prefiero una Iglesia que se equivoca por hacer algo que una que se enferma por quedarse encerrada”(cfr. http://www.reflexionyliberacion.cl/articulo/2729/papa-francisco-dialoga-como-un-hermano-mas-con-la-clar.html ).
Monseñor Taussig debería interrogarse severamente si con su Comunicado –y específicamente con su cláusula exigitiva de rectificaciones- no entra en clara colisión con el actual Pontífice, y en desobediencia manifiesta con su neo-dogmática de una Iglesia Que Mete La Pata ,hasta el extremo de poder subestimar los dictámenes de la Sagrada Congregación Para la Doctrina de la Fe...

 III. Epílogo

Al cierre de estas líneas, sólo agregaré cuatro breves afirmaciones.

Tengo por la primera que repudio enérgicamente el contenido injustísimo y agraviante de este Comunicado, negándole a su emisor toda aptitud intelectual y moral para juzgar mi ortodoxia católica, puesto que ha dado penosas pruebas de no poseerla ni practicarla ni amarla.
La segunda, consecuencia de la primera, que revierto los términos de su corolario, alentando y aconsejando a los hombres de bien que –de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio- sepan distinguir los pastores fieles de los mercenarios. Y que recen intensamente por la conversión de los lobos en genuinos corderos, para que sepan ser figura del Cordero.
La tercera, que me llena de un gozo indescriptible e inefable el saberme en la mira persecutoria de estos déspotas indoctos. Mala señal sería lo contrario. No incurriré en el pésimo gusto de exhibir mis cicatrices por elegir una vida al servicio de la Verdad. Sólo diré que, en recompensa a mi trayectoria católica, nunca fui invitado a homenajear al abogado de Santucho, ni a abjurar de la sangre heroica derramada en las Malvinas.Tampoco se me premiaron servicios ofreciéndoseme los estrados de logiadas instituciones.
La cuarta, que se me podrá negar el permiso para “hablar en ningún ámbito de la diócesis de San Rafael, sean parroquias, colegios o cualquier institución que guarde la comunión con este obispado” (Comunicado, par. 2). Tendrán que hacer algo más para acallarme. Tendrán que prohibir el desierto y a la voz que clama estentóreamente en él.
Y no hay potestad de ningún obispo felón que pueda coronar tamaña demencia. Ni siquiera quienes como Taussig, al decir del Padre García Vieyra, han hecho de la religión un capítulo de la psiquiatría.
No estamos mal precedidos todos aquellos a quienes se les cierran las puertas oficiales u oficiosas. Algo análogo sucedió hace más de veinte siglos, y nos obligó a los bautizados fieles a aprender a vivir pesebremente. «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».(Ls.9, 57-62).
No; no estamos mal precedidos, si podemos espetarles a los tiranos, lo que virilmente les decía San Atanasio en su Carta del 356 “Vosotros tenéis los templos, nosotros tenemos la Fe. La Fe es más importante que los templos”.
Ha sido don Manuel Machado, en su bellísimo poema Castilla, el que pintó las peripecias del destierro del Cid Campeador, puesto que el duro castigo incluía –entre otras crueles penalidades- la de no poder ser alojado en sitio alguno durante su travesía al exilio.
Cansado de las fatigas, el buen Cid pide asilo para él y los suyos en un modesto mesón. La niñita que sale a su encuentro –“es toda ojos azules y en los ojos lágrimas- le ruega que se retire para no ser objeto de las represalias del mal rey.
Es entonces, cuando en la conciencia de la soledad, de la persecución y del abandono más pavorosos, Don Rodrigo saca fuerzas de su pecho y de su temple, alza los pendones, traza enhiesta la Cruz, yerge la espada, y con “voz inflexible” les imparte a sus leales que lo siguen con arrojo, esta lacónica y suficiente orden: “¡En marcha!”.
¡En marcha!, escucho yo mismo la consigna, me la impongo y la comparto. Precisamente con los hombres de bien.
Con los que me acompañaron en las “desaconsejadas” conferencias sanrafaelinas de los días 24 y 25 de junio de este 2013, con un fervor y  un entusiasmo que no terminaré jamás de agradecer. Jóvenes, veteranos, adultos, familias enteras, madrazas con sus pequeños, matrimonios fieles; y muy especialmente a ese puñado corajudo de curas, que haciendo de sus hábitos uniformes, como quería el Padre Ezcurra, demostraron que se puede ser sacerdote sin renunciar a la inteligencia ni al honor.
Les llegue mi gratitud con palabras del gran Enrique V: “Nos pocos, nos felices pocos, nos, bando de hermanos”.

¡En marcha! Por Dios, por la Iglesia, por la Patria.

¡Viva Cristo Rey!

El Obispo de San Rafael, Mendoza, prohíbe al Dr. Antonio Caponnetto.


El obispo de San Rafael, Mendoza, Mons. Eduardo María Taussig, en un comunicado fechado el 18-06-2013, prohíbe que en “en ningún ámbito de la diócesis de San Rafael, sean parroquias, colegios, o cualquier institución que guarde la comunión con este obispado” se le conceda hablar al Dr. Antonio Caponnetto.

Para marcar la “línea doctrinal” de Mons. Taussig, podemos decir que es un católico liberal y que, entre otras cosas graves, ha alabado a personajes contrarios al catolicismo, como fue el Dr. Raúl Alfonsín, homenajeándolo públicamente como “político honesto y luchador por la paz”, cuando en realidad Alfonsín introdujo el divorcio en la Argentina, persiguió a la Iglesia, contribuyó notablemente al relativismo religioso con sus leyes de libertad de culto, entregó la cultura a la izquierda, acorraló a los militares con sus procesos desaforados, sirvió a los intereses extranjeros y fue enemigo de la gesta de Malvinas. Tuvo una vida privada desastrada, fue masón, y sus hermanos masones lo premiaron por sus logros, en fin, un indigno de las alabanzas de un obispo supuestamente católico.

También podemos afirmar que sus celebraciones litúrgicas rozan lo chabacano e irreverente. Misas guitarreras y aplausos triunfantes en el final. En definitiva, un obispo modernista comprometido con las nuevas corrientes teológicas alejadas de la Tradición apostólica.

Por lo tanto, podemos afirmar que Taussig es un obispo más comprometido con lo “políticamente correcto” que con lo que atañe a la doctrina católica.

Aquí lu censura contra el Dr. Caponnetto, quién siempre ha sido un católico cabal de buena doctrina y que ha tenido la valentía de decir y enseñar lo que hoy se prohíbe por la censura liberal.




Obispado de San Rafael

Protocolo 119/13

Comunicado

A los Párrocos y Responsables de Movimientos, Instituciones y Comunidades educativas de la Diócesis.

Ante el anuncio de la próxima presencia en la Diócesis del Doctor Antonio Caponnetto, invitado por una entidad carente de reconocimiento y aval del Obispado de San Rafael, para dar conferencias sobre figuras destacadas de la Iglesia argentina, y teniendo en cuenta la confusión que puede haber en algunos ámbitos del catolicismo de la Diócesis sobre la valía de la autoridad del conferencista, me veo en la obligación de:

1. Repudiar tomas de posición y juicios suyos sobre los últimos Sumos Pontífices, expresados en diversos medios gráficos y digitales, como las difundidas respecto al entonces recientemente fallecido, y hoy beato, Juan Pablo II; al bienamado Benedicto XVI cuando era todavía Sumo Pontífice; y al entonces Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, S.E.R. Jorge Mario Bergoglio, SJ, y hoy nuestro Santo Padre Francisco. Estos juicios, en algunos casos, han resultado hasta ofensivos e injuriosos, con escarnio de la Iglesia y escándalo o desconcierto para sus hijos fieles; no coinciden con el espíritu de filial obsequio y respetuosa devoción acordes a un genuino, en expresión de Santa Teresa de Ávila, “hijo de la Iglesia”, y descalifican, con llamativa carencia de humildad, enseñanzas y medidas de gobierno de hombres eximios, quienes como Vicarios de Jesucristo y Sucesores de San Pedro, en tanto Obispos de Roma y Sumos Pontífices de la Iglesia Católica, han brindado y brindan su señero servicio a la Iglesia de nuestro tiempo.

2. Reiterar que no está autorizado para hablar en ningún ámbito de la diócesis de San Rafael, sean parroquias, colegios, o cualquier institución que guarde la comunión con este obispado.

3. Lamentar que una oratoria y una pluma, tantas veces refulgente y fogosa, sirva para generar insidia y desconfianza en jóvenes y laicos que, atraídos por el brillo de las formas, puedan resultar confundidos, entristecidos, y escandalizados en su visión de la Iglesia.

4. Por tanto desaconsejar asistir a sus conferencias y desalentar su difusión en los ambientes católicos y de hombre de bien.

5. Pedir oraciones por una humilde conversión y una pública rectificación de sus juicios desatinados, que nos permitan contar plenamente con otros tantos talentos suyos, para mejor servicio de la evangelización  y del bien común de la Patria y de la Iglesia.

6. Procurar, los destinatarios de este comunicado, un uso atinado del mismo, que esclarezca las conciencias alteradas y evite mayores daños y turbaciones en los fieles y en la opinión pública.

En San Rafael, 18 de Junio de 2013.

S.E.R. Mons. Dr. Eduardo María Taussig.


Algunos Blogs católicos que salieron en defensa de la injusticia cometida contra el Dr. Caponnetto:

El Blog Página Católica, 23-06-2013, comenta:

Si hubiera conciencias alteradas no se debe a la prédica del Dr. Caponnetto, sino a los escándalos a que nos tienen acostumbrados los prelados modernistas y traidores, que deambulan por todo el orbe, incluyendo Roma.
¿Por qué no pide su Excelencia rezar por la conversión de un obispo que dijo que el presidente Alfonsín, que aprobó el divorcio y entregó nuestra cultura al gramscismo marxista, era un “político honesto y luchador por la paz”? (Vean AQUÍ nuestros lectores de quién se trata)
¿Por que no pide, Excelentísmo Señor, por ejemplo, que se convierta el Cardenal Müller que acaba de firmar una declaración con los herejes en la que dice que Católicos y Protestantes festejaremos juntos el V Centenario de la Reforma Luterana en 2017?
¿O por qué no pide oraciones por la conversión de Mons. Piero Marini,y el Cardenal Dannels, que piden por la aceptación de las Uniones Gay?
¿O por el Cardenal Schönborg que permitió una exposición de arte blasfemo (en uno de los cuadros la Santa Cena fue representada como una orgía homosexual) en el Museo de la Catedral de Viena?
¿O acaso pidió Su Excelencia la conversión de dos de los cuatro obispos que integraban la Comisión Episcopal para la UCA bajo el Gran Cancillerato de Bergoglio, uno de los cuales es un homosexual pescado infraganti, y el otro un difunto maricón famoso; ambos relacionados con el Club de San Isidro?
¿O por los Obispos alemanes que están suministrando en sus hospitales la píldora del día después? ¿O por el Papa Francisco, que lo sabe, y hasta el momento nada ha hecho para detener la matanza en los hospitales católicos alemanes y austríacos?
¡Uyyy, acabamos de criticar al Papa! Mejor no seguimos, porque a lo mejor su Excelencia pide a los católicos de San Rafael que no lean Página Católica.

El Blog Syllabus, 23-06-2013, comenta:

Es notorio que ahora los liberales y modernistas de la Nueva Iglesia, ya no tienen que tomársela contra los “lefebvristas” y sus críticas “intemperantes” que ya no existen, sino con los que son por muchos considerados “línea media”, pero que sin embargo no han trepidado en salir a criticar los abusos y barbaridades (bien que sin llegar al fondo del problema) de los modernistas, sin temor a investiduras o posibles represalias. En esto el Dr. Antonio Caponnetto ha dado ejemplo de verdadera y fiel militancia y acaso, más allá de sus errores de apreciación,  podría decir con León Bloy, si hoy se diera un acercamiento a la NeoFraternidad San Pío X: “Fui a la Trapa, que me rechazó, no por tibieza, sino porque soy ardiente, anomalía que sólo un poeta puede comprender”.

O se puede leer el comentario de The Wanderer, 22-06-2013, aquí.

lunes, 24 de junio de 2013

Un Cristiano no puede ser antisemita pero un judío sí puede ser anticatólico y no pasa nada.

[SMM – 24-06-2013]



El Papa Francisco recibe a su amigo el rabino Abraham Skorka en la Domus Sanctae Marthae en el Vaticano. Imagen proporcionada por el programa “Aquí y Ahora” de Univisión.


El Papa Francisco recibe a su amigo el rabino Abraham Skorka en la Domus Sanctae Marthae en el Vaticano. Imagen proporcionada por el programa “Aquí y Ahora” de Univisión.


Los medios reportan que el Papa Francisco ha recibido hoy (Jun-24-2013) a una delegación del Comité judío internacional para consultas interreligiosas. Como parte de su discurso el Papa ha dicho:

Por nuestras raíces comunes, un cristiano no puede ser antisemita.

Sin embargo, la anticatólica leyenda negra sobre Pío XII sigue viva y pateando, propulsada por adivinen quién.

El canal Univisión, en la noche del Domingo, Jun-23-2014, presentó una nota con imágenes que capturaban la visita que recientemente le hizo al Papa Francisco en la Casa Santa Marta su amigo el Rabino Abraham Skorka, a quien acompañaba el periodista Henrique Cymerman, quien no sólo capturó las imágenes televisivas sino que recontó la experiencia en la edición dominical de el periódico La Vanguardia de Barcelona, Jun-23-2013, págs. 12 y 13 (artículo completo en PDF aquí). Presten atención a este pasaje de la nota de Cymerman.

Sobre el holocausto, el Papa plantea algo que puede generar polémica en ciertos sectores de la Iglesia y que el rabino Skorka subraya: “Él dice que hay que abrir los archivos para tratar de entender, realmente, cuál fue la actitud de la Iglesia. Por un lado analizamos la shoah, y él toma una postura que la podría tomar un judío: fue un crimen único en la historia de la humanidad, un evento especialmente dramático. Ni siquiera todos los judíos tienen este punto tan claro como lo tiene él. Y por otro lado analizamos la actitud de Pío XII con total claridad, porque nosotros hablamos sin barreras. No entiendo bien qué es lo que ocurrió, cómo pudo callar. El Papa dice que hay que abrir los archivos, hay que investigar, hay que saber la verdad y, en el caso de que haya culpa, asumir la culpa. Ambos creemos que el antisemitismo y otras formas de racismo son un pecado”. Francisco llegó a comentar a este diario que “dentro de cada cristiano hay un judío”, a lo que el rabino añadió: “Este es probablemente el mejor amigo del pueblo judío en la historia del Vaticano”.

La leyenda negra sobre Pío XII y su supuesto silencio o inacción durante la Segunda Guerra Mundial surgida hace poco en una conversación con el Papa.

Ahora bien, respecto a la audiencia de hoy del Papa con miembros del Comité judío internacional para consultas interreligiosas, la agencia Reuters señala que leyenda negra sobre Pío XII volvió a emerger en la misma.

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - Un líder judío expresó preocupación al Papa Francisco el lunes por los intentos de canonizar al Sumo Pontífice de la época de la Segunda Guerra Mundial Pío XII, quien ha sido acusado de ignorar el Holocausto.

Francisco no mencionó a su predecesor durante su diálogo con miembros del Comité Judío Internacional para Consultas Interreligiosas, pero el Pontífice reiteró la condena de la Iglesia Católica Romana al antisemitismo.

“La comunidad judía continúa preocupada por los esfuerzos para canonizar al Papa Pío XII mientras que innumerables documentos sobre la historia de la Iglesia y del pueblo judío durante los oscuros años del Holocausto aún permanecen prohibidos para la investigación académica externa”, dijo el presidente del comité Lawrence Schiffman al Papa.

[...]

La nota no dice lo que respondió el Papa Francisco ante las manifestaciones de preocupación por el “intento de canonización” de Pío XII, pero, como vimos arriba, se puede inferir que el Papa habrá mostrado una vez más ser partidario de abrir los archivos, investigar, y hasta pedir perdón; cuando lo lógico sería rechazar de tajo cualquier actitud anticatólica como la de propalar una leyenda negra.

Para parafrasear un reciente artículo de L'Osservatore Romano: “Así la ideología suplanta a la historia”...

Pero no hay problema, un judío puede manifestar, incluso ante el propio Pontífice, su anticatolicismo, pero un Cristiano no puede ser antisemita.

domingo, 23 de junio de 2013

Ciclo sobre el “Breve examen crítico del Novus Ordo Missae”. Segunda conferencia.


VIERNES 28.

Luego de la Misa vespertina tendrá lugar la conferencia para los miembros de la Legio y los jóvenes de la capilla que quieran asistir. Se continuará con el estudio del “Breve examen crítico” de los Cardenales Ottaviani Bacci sobre la Nueva Misa.

Tal vez, será la ocasión ideal para invitar a los que tengan dudas sobre las objeciones al nuevo rito. Finalizada la charla, se servirán unas empanadas.


Horario: 20.00 hs. En la calle Venezuela 1318/20, Montserrat, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Walter Kasper admite la intencionada ambigüedad en los documentos del Concilio Vaticano II.


Como sostenemos los católicos tradicionalistas, los equívocos en los documentos conciliares, fueron voluntariamente introducidos para engañar a los Padres conciliares conservadores. Así, se los podía ilusionar insistiendo sobre el hecho de que el texto no quería decir, en el fondo, nada distinto de lo que al Iglesia había enseñado siempre. Pero como consecuencia de esos equívocos intencionados o “bombas de tiempo”, como las llamaría Mons. Lefebvre, se hizo posible el apoyo sobre esos pasajes para defender tesis totalmente heterodoxas.

Los teólogos modernistas Karl Rahner y Hebert Vorgrimer confirman la especie, cuando escriben por ejemplo que se “dejaron abiertas ciertas cuestiones teológicas importantes sobre las que no se llegaba a cerrar un acuerdo, eligiendo formulaciones que podían en el Concilio ser interpretadas de manera diferente por grupos y tendencia teológicas particulares”. (R.P. Matthias Gaudron, FSSPX)

El cardenal Walter Kasper admite la ambigüedad y la intencionalidad de los textos conciliares en unas declaraciones realizadas en abril y publicadas por varios medios, ente ellos, el periódico oficial de la Santa Sede L’Osservatore Romano. AL respecto, reproducimos un artículo del portal Tradición Digital.


[Tradición Digital - 08-04-2013]

Kasper admite ambigüedad intencionada en los documentos del Vaticano II

8 abril, 2013 | Tradición Digital

Traducción de Tradición Digital

El cardenal Walter Kasper hizo una declaración impresionante en las páginas de L’Osservatore Romano, el pasado viernes. Al ofrecer algunas reflexiones sobre los desafíos que enfrenta la Iglesia y el continuo problema (perpetuo) de la “verdadera aplicación del Concilio Vaticano II”, Kasper, hablando con referencia a los documentos del Concilio, declaró:

En muchos lugares, [los padres conciliares] tenían que encontrar fórmulas de compromiso, en las cuales, a menudo, las posiciones de la mayoría están ubicadas justo al lado de las de la minoría, diseñadas para delimitarlas. Por lo tanto, los mismos textos conciliares tienen un enorme potencial de conflicto, abren la puerta a una recepción selectiva en cualquier dirección. (Cardenal Walter Kasper, L’Osservatore Romano, 12 de abril de 2013)-

En las declaraciones del Cardenal, tenemos básicamente la afirmación de una tesis fundamental de Michael Davies y la mayoría de los tradicionalistas: que los documentos del Concilio tienen ambigüedades y están sujetos a una multitud de interpretaciones. Este concepto de ambigüedad Conciliar ha sido negado por muchos conservadores apologistas que insisten en que los documentos del Concilio son claros como el día y es sólo la malicia de los disidentes que empujan a una aplicación falsa la responsable de nuestra actual confusión.
Los tradicionalistas, sin embargo, e irónicamente, Kasper también, han insistido, sin embargo, que la destrucción que siguió al Concilio también se puede leer en los documentos mismos. Incluso si los padres conciliares no tenían la intención de causar la catástrofe que siguió al Concilio (y la mayoría coincide en que no la tenían), los documentos mismos fueron construidos de tal manera que se permitían interpretaciones progresistas cuando se ponen en manos de los teólogos u obispos progresistas. Contra el mantra conservador de “documentos perfectos – aplicación imperfecta”, afirma Kasper la crítica tradicionalista de “documentos imperfectos conducen a la aplicación imperfecta.” Benedicto XVI había hecho el mismo punto. Hay una íntima conexión entre los documentos y su aplicación.
Pero Kasper hace más que reconocer que “los mismos textos conciliares tienen un enorme potencial para el conflicto”, sino que continúa afirmando que estas ambigüedades, estos conflictos potenciales, formaban parte de un programa intencionado. No se limita a decir que los textos podrían ser objeto de diversas interpretaciones, sino que estos pasajes ambiguos eran “fórmulas de compromiso”, para aplacar a dos lados opuestos, de tal forma que pudieran ser interpretados de una manera ortodoxa, pero con la misma facilidad podían ser torcidos por los progresistas para prestar apoyo aparente a su vandalismo.
Se trata de lo que el difunto Michael Davies llama “bombas de tiempo” en los textos conciliares. Davies escribió: “Estas “bombas de tiempo” eran pasajes ambiguos insertados en los documentos oficiales por los peritos liberales o expertos. Pasajes que se interpretan en un sentido progresista no tradicional, una vez cerrado el Concilio” (Michael Davies, Liturgical Timebombs, Rockford, Ill: Tan Books, 2004, pg. 23). Davies tomó prestada la frase “bombas de tiempo” del libro de monseñor Lefebvre Un Obispo habla, que, básicamente, había presentado el mismo argumento.
En la entrevista de Kasper, tenemos nada menos que un reconocimiento de que no sólo eran bombas de tiempo, sino que fueron colocadas allí intencionalmente, y en esto él y Lefebvre están de acuerdo. Esta es una admisión asombrosa.
Kasper hizo otras muchas otras declaraciones que cuestionan otros aspectos de la narrativa conservadora acerca del Concilio. Por ejemplo:

Para la mayoría de los católicos, los desarrollos puestos en marcha por el Concillio son parte de la vida cotidiana de la Iglesia. Pero lo que están viviendo no es el gran nuevo comienzo ni la primavera de la Iglesia, que se esperaba en ese momento, sino más bien una Iglesia que tiene un aspecto invernal, y muestra claros signos de crisis.

Esto va contra el mantra imperante desde la época de Juan Pablo II, y que afirma que estamos experimentando una “nueva primavera” y una franca admisión de que hay en realidad una crisis, a pesar de que algunos, como el cardenal Timothy Dolan, siguen negando esta verdad lisa y llana. Esta simple admisión de hecho, que la Iglesia está en crisis y no está experimentando la primavera postconciliar prometida, es de gran importancia en el movimiento hacia adelante, y a pesar de cualquier otra cosa que podamos pensar de Kasper, le agradecemos su sinceridad aquí.
Hablando de la confusión que se produjo después del Concilio, Kasper dijo:

Para aquellos que conocen la historia de los veinte concilios reconocidos como ecuménicos, esto [el estado de confusión] no será una sorpresa. Los tiempos post-conciliares eran casi siempre turbulentos. El Vaticano  [segundo], sin embargo, es un caso especial.

Este reconocimiento importante, que también encontramos en otras partes, realmente echa por tierra el discurso católico-conservador de que lo que estamos viviendo en la Iglesia moderna es normal, ya que “siempre hubo confusión después de un Concilio”. Eso puede ser cierto, pero Kasper señala que la confusión que siguió al Vaticano II es “un caso especial”, diferente a la turbulencia de los períodos anteriores. Esto, también, es un punto en que se hace a menudo hincapié por los tradicionalistas, que ven en el Concilio Vaticano II no sólo otro acontecimiento eclesial con el nivel estándar de confusión después de los hechos, sino más bien un nuevo tipo de acontecimiento eclesial que no puede ser tan fácilmente clasificado junto con los Concilios del pasado.

¿El cardenal Kasper afirma las posiciones de Michael Davies, Lefebvre y los tradicionalistas? Estos son tiempos extraños, de hecho.