Breve audio en francés de la denuncia de Mons. Marcel
Lefebvre a la masonería infiltrada en la Iglesia:
jueves, 4 de julio de 2013
¿Qué hay que decirles a los hombres?
Queridos amigos,
Esta cuestión ha mantenido toda
su actualidad, y hasta se volvió candente en estos últimos tiempos.
¿Qué hay que decirles a los
hombres? ¿Qué lenguaje hay que tener…
-ante las autoridades romanas,
cuando nos hacen gestos de benevolencia?
-ante esa franja indefinible de
católicos “conciliares” de tendencia conservadora?
-ante el hombre de la calle que
ya no tiene más fe, ni ley?
A primera
vista, se presentan ante nosotros dos soluciones. La primera es la del doberman
que aúlla ante todo lo que se mueve, y muerde al primer extraño que llega. Es
la posición belicosa del que alrededor de sí no ve más que enemigos, y que les
lanza sin cesar todos los insultos del diccionario. Esta actitud, de un
antiliberalismo primario y autosuficiente, se encuentra a veces, pero no es de
hecho la de la mayoría, y no nos parece que sea la más peligrosa.
Un segundo
estado de espíritu es el más difundido, y parece imponerse como una moda: es el
de la diplomacia. Como algunos católicos conciliares, bastante numerosos se nos
dice, nos manifiestan un cierto interés por la Tradición, no hay que
espantarlos con un lenguaje polémico: tratemos de conmoverlos con una actitud
conciliatoria. Debemos mostrarles que no somos tan malos como se les quiere
hacer creer que somos. Hablemos un lenguaje que entiendan. Pongamos a la luz lo
que hay de bueno, o por lo menos de soportable, en ellos, sin focalizarse sobre
sus errores. Busquemos ante todo ser vistos y escuchados, y agradar.
Las dos
actitudes que presentamos aquí de una manera voluntariamente caricaturesca
contienen ambas una gran parte de verdad. Con la primera hay que afirmar que el
modernismo (liberalismo, naturalismo, etc…) sigue siendo el gran enemigo de la
Iglesia y de las almas, y que hay que combatirlo abiertamente. Con la segunda,
debemos saber que sólo la bondad puede tocar los corazones y abrir un camino a
la verdad en los espíritus falseados por los prejuicios. Esta actitud parte de
un buen sentimiento: hay que ser misionero, y entonces afable.
Esta segunda
actitud, sin embargo, no deja de constituir un peligro. Un sacerdote de la
Fraternidad San Pío X decía con razón en los años 1987-1989: “La diplomacia y
la fe son incompatibles”.
La proposición
aparece provocante, pero contiene una gran parte de verdad.
La diplomacia
conduce necesariamente a ciertas concesiones. Para obtener mucho, debo ceder un
poco (o hasta mucho). Ahora bien, en las cosas de la fe, no se puede ceder
algo, “ni una iota”, como dice Nuestro Señor.
El diplomático
debe hablar con el lenguaje de su interlocutor. Pero en el campo de la verdad,
hablar el lenguaje del otro ya a menudo es una concesión a las ideas. ¿Qué
hacer entonces? ¿Estamos obligados a elegir entre un antiliberalismo excesivo
(el famoso “celo amargo”) y el camino tan peligroso y a menudo mundano de la
“diplomacia”? No; por encima de estas dos actitudes, hay una tercera, que
contiene como en una síntesis superior el bien que presentaban las dos
primeras. Esta tercera vía que fue inaugurada por Nuestro Señor y fue
practicada sin cesar por la Iglesia, es la de la predicación abierta y simple
de la fe.
¿Qué hay que
decirles a los hombres? Lo que San Pablo les decía a los judíos y a los paganos
de su tiempo: que Jesús es Dios, y que deben convertirse. Fue el lenguaje
simple y directo del Santo Cura de Ars en su siglo cientificista, fue también
el de Monseñor Lefebvre. Lo que conmueve a las almas es la predicación de los
nombres de Jesús, de María, y de las grandes verdades de la fe, donde estas
palabras son claramente definidas y explicadas.
Las dos
primeras actitudes que hemos mencionado proceden de un gusto insuficiente por
la verdad y la luz. Se definen demasiado en función del error o del parecer.
Ojalá la misericordia divina nos guarde en el amor de la verdad y en la verdad
del amor.
R.P. Jean Dominique, O.P., Revista Iesus Christus Nº
79, Enero/Febrero de 2002. Visto en Syllabus.
Discurso de Francisco a una delegación del comité judío internacional.
Tomamos de la misma página oficial de la Santa
Sede este discurso de Francisco a una delegación del comité judío
internacional.
[Vatican.va
- 24-06-2013]
DISCURSO DEL SANTO PADRE
FRANCISCO A UNA DELEGACIÓN DEL COMITÉ JUDÍO INTERNACIONAL PARA CONSULTAS
INTERRELIGIOSAS
Sala de los Papas
Lunes 24 de junio de 2013
Queridos hermanos mayores,
Shalom!
Con este saludo, apreciado para la tradición cristiana, me complace dar la bienvenida a la delegación de los responsables del «Comité judío internacional para consultas interreligiosas» (International Jewish Committee on Interreligious Consultations).
Dirijo asimismo un cordial saludo al cardenal Koch, igual que a los demás miembros y colaboradores de la Comisión para las relaciones religiosas con el judaísmo, con la que mantenéis un diálogo regular desde hace más de cuarenta años. Los veintiún encuentros celebrados hasta hoy han contribuido ciertamente a reforzar la comprensión recíproca y los vínculos de amistad entre judíos y católicos. Sé que estáis preparando el próximo encuentro, que tendrá lugar en el mes de octubre en Madrid y que tendrá como tema: «Desafíos a la fe en las sociedades contemporáneas». ¡Gracias por vuestro compromiso!
En estos primeros meses de mi ministerio he tenido ya la posibilidad de encontrar a ilustres personalidades del mundo judío; sin embargo, ésta es la primera ocasión de conversar con un grupo oficial de representantes de organizaciones y comunidades judías, y por este motivo no puedo dejar de recordar lo solemnemente afirmado en el n. 4 de la declaración Nostra aetate del Concilio Ecuménico Vaticano II, que representa para la Iglesia católica un punto de referencia fundamental respecto a las relaciones con el pueblo judío.
A través de las palabras del texto conciliar, la Iglesia reconoce que «los comienzos de su fe y de su elección se encuentran ya en los patriarcas, en Moisés y los profetas». Y, en cuanto al pueblo judío, el Concilio recuerda la enseñanza de san Pablo, según el cual «los dones y la llamada de Dios son irrevocables», y además condena firmemente los odios, las persecuciones y todas las manifestaciones de antisemitismo. Por nuestras raíces comunes, ¡un cristiano no puede ser antisemita!
Los principios fundamentales expresados por la mencionada Declaración han marcado el camino de mayor conocimiento y comprensión recíproca recorrido en las últimas décadas entre judíos y católicos, camino al que mis predecesores han dado un notable impulso, ya sea mediante gestos particularmente significativos como a través de la elaboración de una serie de documentos que han profundizado la reflexión acerca de las bases teológicas de las relaciones entre judíos y cristianos. Se trata de un itinerario por el cual debemos sinceramente dar gracias al Señor.
Ello, sin embargo, representa
solamente la parte más visible de un vasto movimiento que se llevó a cabo a
nivel local en todo el mundo y del que yo mismo soy testigo. A lo largo de mi
ministerio como arzobispo de Buenos Aires —como indicó el señor presidente— he
tenido la alegría de mantener relaciones de sincera amistad con algunos
exponentes del mundo judío. A menudo hemos conversado acerca de nuestra respectiva
identidad religiosa, la imagen del hombre contenida en las Escrituras, las
modalidades para mantener vivo el sentido de Dios en un mundo en muchos
aspectos secularizado. Me he confrontado con ellos en varias ocasiones sobre
los desafíos comunes que aguardan a judíos y cristianos. Pero sobre todo, como
amigos, hemos saboreado el uno la presencia del otro, nos hemos enriquecido
recíprocamente en el encuentro y en el diálogo, con una actitud de acogida
mutua, y ello nos ha ayudado a crecer como hombres y como creyentes.
Lo mismo ha sucedido y sucede en muchas otras partes del mundo, y estas relaciones de amistad constituyen en ciertos aspectos la base del diálogo que se desarrolla a nivel oficial. Por lo tanto, no puedo dejar de alentaros a continuar vuestro camino, buscando, como estáis haciendo, involucrar también en ello a las nuevas generaciones. La humanidad tiene necesidad de nuestro testimonio común a favor del respeto de la dignidad del hombre y de la mujer creados a imagen y semejanza de Dios, y en favor de la paz que, en primer lugar, es un don suyo. Me agrada recordar aquí las palabras del profeta Jeremías: «Pues sé muy bien lo que pienso hacer con vosotros: designios de paz y no de aflicción, daros un porvenir y una esperanza» (Jer 29, 11).
Con esta palabra: paz, shalom, quisiera concluir también mi intervención, pidiéndoos el don de vuestras oraciones y asegurándoos la mía. ¡Gracias!
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miércoles, 3 de julio de 2013
“Me sorprendió la gran amistad que el Papa Francisco tiene con el pueblo judío”.
Los medios de comunicación de la comunidad judía, en este caso la Jai, 02-07-2013, continúan su campaña a
favor del nuevo Papa Francisco.
[Jai
– 02-07-2013]
MEDIO ORIENTE
“Me
sorprendió la gran amistad que el Papa Francisco tiene con el pueblo judío”
NJ/JAI -
Henrique Cymerman, prestigioso periodista de origen portugués que actualmente
reside en Israel, dialogó con Radio Jai acerca de las negociaciones entre
Israel y la Autoridad Palestina, la figura del presidente israelí Shimon Peres,
y de su visita al Papa Francisco.
En diálogo con
Radio Jai, Cymerman analizó el panorama relativo a las negociaciones entre
Israel y los palestinos. “Hubo una reunión entre (Binyamin) Netanyahu y (Yair)
Lapid en la que decidieron jugar la carta de la negociación” adelantó Cymerman,
quien además recalcó que John Kerry, secretario de Estado de los Estados
Unidos, está en esa misma sintonía. “Hay que tener paciencia para ver lo que
pasa, pero el intento es serio”, reconoció.
A su vez,
Cymerman hizo hincapié en lo que sucede del otro lado, por lo que aseguró: “Veo
una debilidad importante en Palestina”. La división, remarcó, es entre Gaza y
Cisjordania: “A Abbas (presidente de la Autoridad Palestina) le gustaría
negociar, pero tiene el problema que del otro lado está Hamas (que gobierna
Gaza), que está pasando por un momento difícil, sobre todo por lo que le ocurre
a los Hermanos Musulmanes en Egipto”.
Con respecto a
la delicada situación que atraviesa la gestión del mandatario egipcio Mohamed
Morsi, el periodista explicó que el gobierno “está tambaleando y por eso, Hamas
está paralizado”. “Puede que lo de Egipto sea un cataclismo en Medio Oriente”,
vaticinó.
Por otro lado,
Cymerman contó la experiencia de haber visitado al Papa Francisco en el
Vaticano. La visita tuvo como intermediario al rabino Abraham Skorka, íntimo
amigo de Jorge Bergoglio. Skorka convenció al Sumo Pontífice de realizar el
encuentro y de que hable frente a las cámaras, algo inédito para un Papa: “El
objetivo era que Francisco diese un mensaje de paz al pueblo de Israel”.
El encuentro
se realizó en la propia residencia del Papa. “Había preparado una comida kosher
para el rabino Skorka. Luego nos llevó al comedor y allí comimos”, contó.
Además, Cymerman detalló algunos aspectos de los sentimientos de Bergoglio
hacia el judaísmo: “Me sorprendió la gran amistad que tiene el Papa Francisco
hacia el pueblo judío”. Incluso, reveló una frase que el propio Bergoglio le
dijo durante la visita: “Dentro de cada cristiano hay un judío”.
Cymerman
anticipó que “el Papa podría venir a Israel en el 2014” y aseguró que su
mandato “podría marcar un hito en las relaciones entre el Vaticano y el Estado
de Judío”.
Por último, el
periodista hizo alusión a Shimon Peres, presidente de Israel, quien
recientemente cumplió 90 años: “Es el único israelí que puede reunir a la élite
mundial. Es un gran estadista, hizo mucho por el Estado”.
martes, 2 de julio de 2013
No soy, como no dejan de escribir, “El jefe de los Tradicionalistas”.
Nos cansamos de escuchar el mote de “lefebvristas” o de “lefebvrianos”.
Mons. Marcel Lefebvre, habla de esta cuestión vinculada a la prensa que se ha
dedicado en su época a inventar esta equívoca etiqueta. Monseñor responde:
“Ante todo
debo disipar un malentendido, para no tener luego que volver a él: no
soy un jefe de movimiento y aún menos el jefe de una iglesia en
particular. No soy, como no dejan de escribir, “el jefe de los
tradicionalistas”. Hasta se ha llegado a decir que ciertas personas son “lefebvristas”,
como si se tratara de un partido o de una escuela. Aquí hay un equívoco verbal.
No tengo
doctrina personal en materia religiosa. Toda mi vida me atuve a lo que me
enseñaron en el seminario francés de Roma, es decir, la doctrina católica según
la transmisión que de ella hizo el magisterio de siglo en siglo desde la
muerte del último apóstol, que marca el fin de la Revelación.
En esto no
debería haber un alimento apropiado para satisfacer el apetito de lo
sensacional que sienten los periodistas y a través de ellos la actual opinión
pública.
Sin embargo,
toda Francia se conmovió el 29 de agosto de 1976 al enterarse de que yo iba a
decir misa en Lille. ¿Qué había de extraordinario en el hecho de que un obispo
celebrara el Santo Sacrificio? Tuve que predicar ante una gran cantidad de
micrófonos y cada una de mis palabras era saludada con estrépito. Pero, ¿decía
yo algo que no hubiera podido decir cualquier otro obispo?
¡Ah! Aquí está
la clave del enigma: desde hace varios años los otros obispos ya no dicen las
mismas cosas.
¿Se los ha
oído hablar acaso a menudo del reino social de Nuestro Señor Jesucristo, por
ejemplo?
Mi aventura
personal no cesa de asombrarme: esos obispos, en su mayor parte, fueron mis
condiscípulos en Roma, se formaron de la misma manera. Y de pronto yo
me encontraba completamente solo. Ellos habían cambiado, ellos renunciaban
a lo que habían aprendido. Yo no había inventado nada nuevo, continuaba en la
línea de siempre”.
Francisco: “Dentro de cada cristiano hay un judío”.
[La Vanguardia – 26-06-2013]
HENRIQUE CYMERMAN
Jerusalén Corresponsal
“Dentro de cada cristiano hay un judío”
El Papa habla de ecumenismo con
su amigo el rabino Skorka y 'La Vanguardia' en su residencia de Santa
Marta | “El papa Francisco es un revolucionario”, afirma el rabino
Skorka | “Por favor rezad por mí. Lo necesito”, nos pide, también a nosotros,
su Santidad | Skorka: “Es probablemente el mejor amigo del pueblo
judío en la historia del Vaticano” | Y con los palestinos: “Pero que nadie
piense que no tendrá una postura ecuánime ante el conflicto”
“La amistad entre el rabino Abraham
Skorka y yo es un ejemplo de que el diálogo en el mundo es posible y
que la amistad es posible. Ese es mi principal mensaje”, declaró a La
Vanguardia el papa Francisco, tres meses después de su
elección como jefe de la Iglesia católica. El rabino argentino, con el que le
une una larga y estrecha amistad, contestó al Pontífice: “Ese es el mejor de
los mensajes que podemos dar. Y que algún día se pueda juntar a Roma y a
Jerusalén en una nueva realidad de paz”.
El pasado abril, este corresponsal dio una serie de conferencias en Buenos Aires sobre Oriente Medio. Al final del acto principal me hicieron una pregunta que me dejó estupefacto: “¿Te gustaría encontrarte con el papa Francisco en el Vaticano? Ambos queremos hacer la revolución”. Era Skorka, jefe del seminario rabínico conservador judío de Buenos Aires y líder de la comunidad Bnei Tikva. Pocos entienden tan bien la forma de pensar del Francisco como este judío argentino.
Su relación empezó en 1990, en un acto en el que se conmemoraba la independencia de Argentina. El rabino y el actual Papa, que en esos años se convertiría en arzobispo de Buenos Aires, se dieron la mano. “El momento clave en nuestra relación fue cuando todo empezó con un chiste de Jorge Mario Bergoglio. Yo quería saludarle y comentarle una cuestión teológica de su discurso, pero él, que es un acérrimo seguidor del equipo de fútbol San Lorenzo y que sabía que yo soy del River, me miró con cara muy seria y me dijo: 'Según parece, este año ustedes van a comer cazuela de gallina'. Y es que los fans del River son llamados gallinas, ya que durante un cuarto de siglo no tuvieron mucho éxito... En este chiste había un mensaje y era que al arzobispo no le gustaban los protocolos y que su puerta estaba abierta”, cuenta Skorka.
El día en que Bergoglio fue elegido Papa, el rabino y su esposa lo seguían por televisión: “Todo el tiempo yo le decía a mi mujer: 'Mi amigo Jorge Mario va a ser Papa'. Y ella decía: '¡No, no, no puede ser!', como diciendo: '¡Pobre, ya tiene muchos años! ¡Ya hizo mucho!'. Pero yo insistía: 'No, él va a ser', un poco en broma y mucho en serio. No me extrañó, pero me sacudió el corazón, la mente y el corazón”.
Al día siguiente, el móvil del rabino sonó en la calle, en Buenos Aires, y al otro lado escuchó la voz de su amigo. “Hola, rabino Abraham. Estoy en el Vaticano y no me dejan volver”, le dijo con humor el Papa. Bergoglio que pensaba que pronto se iría a una casa de retiros, pero el destino quiso algo distinto. Aunque el rabino insiste: “Cada broma en él tiene un doble sentido. Es una persona realmente humilde. Hay mucha gente que me dice: ¿Él se hace o es?. Él es. No hay una cuestión hipócrita en él”.
Días después de la conferencia, el rabino llamó a este corresponsal para comunicar que el Papa nos esperaba el 13 de junio, fecha en la que se cumplían tres meses de la fumata blanca. Incrédulo aún, nos encontramos en Castel Gandolfo, en la residencia de verano del Pontífice. Allí, Skorka y diez rabinos más participaban en un congreso judeocristiano con 20 sacerdotes de todo el mundo bajo el patrocinio de Francisco. De allí partimos en coche hacia el Vaticano y, por el camino, bromeé con Skorka acerca de la confluencia de varios argentinos en puestos de éxito, como el nuevo Pontífice, la reina Máxima de Holanda o Leo Messi. “Es una cuestión paradójica -respondió-. En Argentina hay mucha gente brillante. Lo puedo decir por mi querido amigo, el papa Francisco; brillante también en deporte, como Messi... Lo que no logramos hacer son equipos brillantes. O sea, una sociedad donde el brillo de cada uno pueda asociarse con el brillo del otro y crear una sociedad maravillosa, plena de brillo. En eso no somos buenos, todavía”.
Al llegar al Vaticano, pregunté al rabino si había entregado a alguien los nombres y datos de los que le acompañábamos. “No, el Papa me dijo cómo llegar y eso es todo. Él sabe que vengo contigo”. Al entrar en el Vaticano, la Guardia Suiza nos paró. “Tenemos una cita personal con el Papa”, dijimos. “¿Usted también?”, me preguntaron. “No, yo soy periodista, pero acompaño al rabino”. Normalmente, los periodistas no entran en la casa de Santa Marta, donde vive el Santo Padre, pero tras hacer una llamada se abrieron las puertas de par en par y nos invitaron a entrar. Así ocurrió en dos puestos de control más, hasta llegar al hogar del papa Francisco.
Nos hicieron esperar en un sala y, de repente, surgió una figura amable y humilde, con una simple cruz de plata al pecho y despojada de los clásicos ornamentos dorados y zapatos rojos. Tras abrazarse largamente con el rabino y saludarnos uno a uno, dijo: “Queridos amigos, bienvenidos. ¡Qué alegría! Bendito sea Dios y ojalá traiga la paz”. Y añadió: “Nuestra amistad que dura ya tantos años y es tan profunda es la prueba de que el dialogo entre religiones y seres humanos es posible”. A lo lejos nos seguía un cardenal que observaba con curiosidad y sorpresa.
El Papa y Skorka se retiraron a comer y yo esperé el final de su encuentro. A los pocos minutos apareció el Pontífice exclamando: “¡Me acabo de enterar de que ustedes esperan al rabino! Por favor, acompáñenme para que les den algo de comer en mi comedor”. Y guiñando el ojo añadió: “¡Aunque sea un sándwich!”.
“¿Y usted nos lleva?”, pregunté mientras caminábamos por los pasillos de la residencia entre las caras sorprendidas de los residentes de Santa Marta. “Les invito a comer. Son vicios de párroco”, comentó el Papa.
Tras felicitarle por la clasificación de su equipo de toda la vida, el San Lorenzo, para la copa de Sudamérica, él, que aún no conocía la noticia, se entusiasmó por momentos y contestó: “Llevo siempre su foto en la camisa, sobre el corazón”. Y añadió: “El otro día vi a un adepto de mi equipo en la plaza de San Pedro y le hice la señal de tres a cero, que fue el resultado de la victoria de nuestro club”.
Entramos en el comedor, en el que Francisco comparte mesa con sacerdotes de todos los rangos y países, y pidió a las monjas que se ocuparan de nosotros y nos dieran de comer. Las miradas sorprendidas de los comensales demostraban, una vez más, que para algunos no es fácil acostumbrarse al cambio de estilo en la era de Francisco, a este fin del papado medieval (sobre todo si se compara con su predecesor, Benedicto XVI, que no se movía de un sitio a otro sin estar acompañado por su séquito).
Desde el momento en que se conocieron en Buenos Aires, el entonces arzobispo Bergoglio y el rabino Skorka se fueron acercando gradualmente y empezaron a encontrarse varias veces al mes. Debatían cuestiones teológicas, sobre las relaciones entre judaísmo y cristianismo, la forma de luchar contra el fanatismo y el antisemitismo y temas de actualidad mundial. “A menudo el arzobispo venía a verme a mi comunidad en metro. Él siempre quiere estar junto a la gente y, cuidado, eso a veces le exponía e incluso recibía insultos. Y sin embargo siempre viajaba en metro”, destaca el rabino. A lo largo de los años, ambos decidieron plasmar sus diálogos y opiniones en un libro conjunto, Sobre el cielo y la tierra, en el que debaten cuestiones como Dios, el diablo, el fundamentalismo, la muerte, el divorcio, conflictos como el árabe-israelí y el holocausto.
Sobre el holocausto, el Papa plantea algo que puede generar polémica en ciertos sectores de la Iglesia y que el rabino Skorka subraya: “Él dice que hay que abrir los archivos para tratar de entender, realmente, cuál fue la actitud de la Iglesia. Por un lado analizamos la shoah, y él toma una postura que la podría tomar un judío: fue un crimen único en la historia de la humanidad, un evento especialmente dramático. Ni siquiera todos los judíos tienen este punto tan claro como lo tiene él. Y por otro lado analizamos la actitud de Pío XII con total claridad, porque nosotros hablamos sin barreras. No entiendo bien qué es lo que ocurrió, cómo pudo callar. El Papa dice que hay que abrir los archivos, hay que investigar, hay que saber la verdad y, en el caso de que haya culpa, asumir la culpa. Ambos creemos que el antisemitismo y otras formas de racismo son un pecado”. Francisco llegó a comentar a este diario que “dentro de cada cristiano hay un judío”, a lo que el rabino añadió: “Este es probablemente el mejor amigo del pueblo judío en la historia del Vaticano”.
En los últimos años, Bergoglio y Skorka grabaron, además, 30 programas de televisión para el arzobispado de la capital argentina, en los que debatieron sobre distintas cuestiones religiosas y de actualidad. Lo que más sorprendió al rabino fue cuando el periodista argentino Sergio Rubín, que escribió una biografía autorizada del Papa, El jesuita, le llamara para pedirle que escribiese el prólogo del libro. Skorka replicó sorprendido: “¿Yo? ¿Un judío?”. Y el escritor comentó: “Eso fue lo que decidió Su Santidad”. El rabino añade: “Cuando más tarde le pregunté al papa Francisco por qué me eligió a mí, dijo simplemente: 'Porque me salió del corazón'”.
En sus encuentros con líderes europeos, el Papa comenta que la crisis en Europa no es sólo económica sino, ante todo, humana, y les pide que resuelvan rápidamente el drama de los millones de jóvenes desempleados. El rabino Skorka reconoce que, en el fondo, “el papa Francisco es un revolucionario” y, en Argentina, su biógrafo le llegó a llamar “el che Francisco”. Cuando pregunté a Skorka si ante tanto cambio le preocupa la integridad física del Papa, contestó. “Claro que sí, me preocupa mucho pero los dos somos hombres de fe y estoy seguro de que Dios lo va a cuidar”.
Mientras comíamos en el comedor del Papa, uno de los jóvenes que trabaja en el lugar se dirigió a nosotros: "El Santo Padre pide que le avisen cuando terminen de comer para que se pueda reunir con ustedes". Tras esperar tres minutos en la sala de visitas de Santa Marta, Francisco y el rabino aparecieron, dando inicio a una larga conversación informal de casi una hora de duración.
Primero, el Papa dedicó libros a la Biblioteca Nacional de Jerusalén y al presidente de Israel y Nobel de la Paz, Shimon Peres. Luego le pregunté si pretende seguir los pasos de Juan Pablo II y visitar Tierra Santa, Israel y la ciudad palestina de Belén. El Papa contestó que Peres le ha invitado y que Skorka le propuso hacerlo conjuntamente, como un acto de entendimiento entre el cristianismo y el judaísmo. “Juntos pero cada uno en su creencia -subrayó el rabino-, pero ese sería el sueño de mi vida”. El Papa comentó que lo está estudiando y que la idea sería hacerlo a principios del 2014.
Lo más probable es que, de celebrarse esa visita, sea en febrero o, en cualquier caso, antes del final de la presidencia de Peres, en julio del año que viene. El presidente israelí está convencido de que Francisco puede contribuir de forma notable al acercamiento entre israelíes y palestinos y a la lucha contra el terrorismo. Quizá encabezando una conferencia internacional de líderes religiosos de las principales creencias para que, con su fuerza moral, rechacen aquellos que asesinan en nombre de Dios y declaren que el terrorismo se opone a la fe.
En uno de los programas del arzobispado, Bergoglio declaró: “El fanatismo es un problema ideológico, es una construcción mental que se impone en todo el ser hasta tal punto que yo diría que hasta llega a negar que somos de carne y espíritu. La carne pasa a un lado, domina lo ideológico. Lo que vemos en los casos tanto de los kamikazes como de los guerrilleros suicidas es cómo la propia vida no tiene sentido sino que lo que tiene sentido es la idea que yo me hice. Es un problema ideológico donde el detalle pasa a ser el eje central”.
En las próximas semanas, el presidente palestino, Mahmud Abbas, tiene previsto desplazarse a Roma para reunirse con el presidente italiano, Giorgio Napolitano, y para mantener una audiencia con el Pontífice. Según declararon a este diario fuentes de la Muqata, la sede palestina de Ramala, la intención es presentar una invitación oficial a Francisco. “Su política será muy equilibrada -insiste Skorka- y tomará en cuenta los derechos de los árabes. Él entiende la importancia del Estado de Israel para el pueblo judío, pero que nadie piense que no tendrá una postura ecuánime en todo lo que concierne a la solución del conflicto”.
Al despedirse de nosotros, el papa Francisco tuvo tiempo para otro gesto de humildad y humor a la vez: “A los invitados hay que acompañarles hasta la calle por dos motivos: para asegurarse de que se van y para que no se lleven nada que no les pertenece”.
Y añadió: “Por favor rezad por
mí. Lo necesito”.
El macaneo de Infocatólica: ¿Lo hacen sin querer queriendo?
Los
Infocatólicos irabureanos continúan con su ataque a lo que ellos llaman “lefebvrianos”.
A continuación publicamos un artículo aparecido en el Blog Página
Católica, 29-06-2013, en respuesta a algunos de los sofismas en los que
incurre el bloguero Luis
Fernando Pérez Bustamante.
El macaneo de
Infocatólica
¿Lo hacen sin
querer queriendo?
Siempre nos ha causado
cierta sorpresa el modo en que Infocatólica informa las noticias que se
refieren a la Fraternidad San Pío X.
Probablemente se trate del
espíritu español, que ha dado sobradas muestras de ser, por un lado, más
papista que el Papa, y por el otro un tanto extremado y ardiente.
El padre Leonardo Castellani cuenta en su libro el Evangelio de Jesucristo, la siguiente anécdota que puede apoyar lo que acabamos de decir sobre los españoles y el Papado:
El general Yagüe fue recibido en
audiencia por el Papa Pío XII, el cual comenzó a decirle: “Sí, a
propósito de la república española, mi antecesor que quizá al principio no vio
claro...”, a lo que el militar español cortó diciendo: “¡Basta! ¡El Papa es
infalible! ¡No permito a Su Santidad que piense que su antecesor se ha
equivocado!”.
Lo cierto es que, después del último comunicado de la Fraternidad, Infocatólica ha publicado un par de notas de las cuales vamos a referirnos a la suscripta por su director Luis Fernando Pérez Bustamante, quien ha titulado “Los obispos lefebrianos se mantienen en su espíritu cismático”.
Dice allí Luis Fernando:
Es curioso que quienes apelan a la
Tradición se permitan el lujo de caer bajo el delito que fue castigado con la
excomunión por el concilio de Trento: “si alguno dijere que el Canon de
la Misa contiene errores y que por esta causa se debe abrogar, sea anatema” (1562,
Dz 1756, canon 6). Sin embargo, esos obispos afirman que “la nueva
misa, promulgada en 1969, debilita la afirmación del reino de Cristo por la
Cruz (“regnavit a ligno Deus”)... Juzguen ustedes mismos si se les aplica o
no el anatema tridentino.
El encono suele oscurecer la inteligencia, y este podría ser el caso, veamos:
Al ataque feroz lanzado por Lutero sobre la Misa, el Concilio de Trento respondió con varias condenas.
Una de ellas es la que
defendía el Canon de la Misa cuestionado por el heresiarca sajón. Pero ¿a qué
canon se refiere el Concilio Tridentino? Al Canon Romano, el único que tuvo la
Iglesia Romana desde los Apóstoles hasta 1969; y que ahora, a pesar de haber
pasado con varias modificaciones al Novus Ordo como Plegaria Eucarística I,
yace, en la práctica, olvidado casi por completo.
Nuestro colega Luis
Fernando debería saber que el derecho penal exige la interpretación restrictiva
de las normas, pues la pena que sufre el reo es la privación de un bien.
Por eso sólo se condena
cuando el delito se encuentra exactamente tipificado, y no se pueden aplicar un
tipo penal análogamente.
Mal se puede aplicar,
entonces, esta condena al juicio que se pudiera efectuar sobre una Misa a la
que no pudo referirse el Concilio Tridentino en el canon mentado, pues todavía
no existían ni el Nuevo Modo ni las plegarias que hoy utilizamos.
Pero además, la
Fraternidad no ha dicho nada sobre las Plegarias de la Misa Nueva en forma
específica; sino que el nuevo rito oscurece la naturaleza sacrificial y
propiciatoria del Sacrificio Eucarístico.
Aquí le llamamos macanear
a este modo de discurrir utilizado en Infocatólica.
Por otro lado y ya que
hablamos de Trento, sería bueno que Luis Fernando recordara el siguiente canon
que está en la misma Sesión, mismo capítulo por él mencionado:
“Si alguno dijere que el rito de la
Iglesia Romana por el que parte del canon y las palabras de la consagración se
pronuncian en voz baja, debe ser condenado; o que sólo debe celebrarse la Misa
en lengua vulgar,... sea anatema” (Sesión XXII, Cap IX, Can IX)
Hoy que el rito de la Iglesia Romana por el que parte del Canon y las palabras de la consagración se pronunciaban en voz baja, ha sido condenado (es decir, eliminado por completo).
Hoy que la Misa se celebra
exclusivamente en lengua vulgar, hasta el Papa la celebra a diario en Italiano
en Santa Marta.
¿Podemos decir que todos
los sacerdotes del mundo, incluido el Papa están excomulgados en virtud de este
canon tridentino?
Al final de su comentario
Luis Fernando fustiga a los “lefebvrianos” enrostrándoles estas palabras de San
Pío X:
“No permitáis que vosotros mismos seáis
engañados por las taimadas declaraciones de aquellos que persistentemente
claman que desean estar con la Iglesia, amar a la Iglesia, luchar para que la
gente no salga de ella… sino juzgarlo por sus obras. Si ellos desprecian a los
pastores de la Iglesia e incluso el Papa, si intentan por todos los medios
evadir su autoridad para eludir sus directivas y juicios… entonces, ¿de qué
Iglesia hablan esos hombres? Ciertamente no de la establecida sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas, con Jesucristo mismo como la piedra
angular” (Ef 2,20)
Pero otra vez se usan documentos en forma sesgada. San Pío X dirigió estas palabras a los Modernistas a quienes había condenado en su encíclica Pascendi Dominicis gregis dos años antes. Y hoy pueden ser aplicadas a sus hijos, los neomodernistas o progresistas que pululan por los dicasterios romanos y por las universidades católicas más famosas.
¿O qué creen nuestros
lectores que diría San Pío X, si se enterara de que Roma acaba de firmar una
declaración conjunta con los herejes protestantes para festejar en conjunto los
500 años del alzamiento de Lutero?
Finalmente, estimado Luis
Fernando, dejaremos abiertos los comentarios para lo que gustes aclarar. A
pesar de la política del medio que diriges que sólo da curso a opiniones
coincidentes con las vuestras, y silencian sistemáticamente cualquier disenso
sin importarles lo fundamentados que sean. ¿Tienen miedo a debatir los cultores
del diálogo?
Mons. Alfonso de Galarreta: por qué es imposible el acuerdo práctico con las autoridades romanas.
Mons. Alfonso de Galarreta,
obispo de la FSSPX, en su sermón de las ordenaciones del 29 de junio de 2004,
explicaba a los fieles el por qué es imposible firmar un acuerdo práctico con las
autoridades romanas. Las razones que expresa son fuertes y contundentes, en
vista de que la situación actual de Roma, que -según nuestra percepción- no solo no ha cambiado un ápice
su postura con respecto a los errores modernos que se han propalado, sino más
bien, con el nuevo pontificado, la situación ha ido empeorando. Estas
razones son de total actualidad. Y aunque no guste a algunos espíritus, en honor a la honestidad intelectual, tomamos
el texto de un blog perteneciente a la llamada “Resistencia”.
[Non
Possumus - 29-07-2013]
[Extracto]
Es necesario que esto sea evidente para
nosotros: un acuerdo puramente
práctico es imposible.
Desde que tuvo lugar uno de los primeros
contactos con Roma, alguien nos dijo: “no discutamos de doctrina, nos vamos a
enredar”. Miren ustedes, esa parece una frase anodina pero es muy grave. ¿Qué
es lo que quiere decir? Esto quiere decir la verdad divide, y eso es lo que
ellos creen. Esto es lo que funda la libertad religiosa, también el ecumenismo.
La verdad divide, por lo tanto hay que dejarla de lado. Esto nos recuerda mucho
la frase de Pilatos: “¿Qué es la verdad?” Y el Apóstol san Pablo nos advierte en
la epístola a los Tesalonicenses que Dios enviará un espíritu de ceguera a los hombres, porque no recibieron
con amor la verdad.
Para tener un
punto de partida, para entendernos, es necesario un fundamento esencial. Y además ¿cómo podríamos nosotros ponernos bajo la
autoridad de aquellos que demuelen la Iglesia y que no quieren cambiar? ¡Es la
cuadratura del círculo! ¡Querer conservar la Tradición y obedecer a
aquellos que no quieren cambiar de dirección, que están en el sentido de
ruptura con la Tradición, la demolición de todo! Esto es una utopía, una quimera, es tomar los deseos por la realidad. Mientras que no haya un retorno de la
más alta autoridad de la Iglesia, no podemos hacer un acuerdo puramente
práctico. Esto no es posible en este momento. Y en su momento, este
acuerdo no será puramente práctico.
Eso sería
duplicidad.
Hay todavía un aspecto muy importante, y
es que todo acuerdo puramente práctico supondría una contradicción de nuestra parte, una disociación de la fe que tenemos en el
corazón y la fe que tenemos en los labios. Dicho de otro modo, entre la
fe católica y la confesión de la fe católica. Eso nos pondría
en una duplicidad, eso es astucia y
no prudencia. Porque habría que –al menos públicamente- hacer creer que
nosotros admitimos lo que pasa actualmente en la Iglesia en Roma.
Aquí, yo digo que no podemos cooperar con aquellos que van contra la fe
católica, es lo que dice el apóstol San Pablo: ¿Qué acuerdo
puede haber entre la luz y las tinieblas, entre la justicia y la injusticia?. No portéis el mismo yugo con los infieles. Yo
creo que podemos aplicar esto muy bien aquí. Pues no se trata solamente de
rehusar una confusión desde el punto de vista doctrinal, desde el punto
de vista teológico de la fe, desde el punto de vista del culto, sino incluso
desde el punto de vista práctico de la acción, nosotros no podemos trabajar juntos porque
nosotros vamos en sentido contrario, absolutamente contrario y se trata de la
fe. Porque la condición
implícita de un acuerdo con nosotros –e incluso a veces condición
explícita, pero como lo que se escribe en pequeños caracteres en un
contrato- es que nosotros
reconozcamos el pluralismo, que reconozcamos el ecumenismo. Esto
equivaldría a decir: La Tradición se admite como un carisma particular. Pero si
nosotros admitimos eso, nosotros
ponemos la verdad católica al nivel de las opiniones, y estamos en
pleno pluralismo, ecumenismo, relativismo, indiferentismo. Hay un problema esencial. Es evidente
que cada vez se nos propone lo que
podríamos llamar: la Tradición libre en la iglesia conciliar libre.
Tomemos la última entrevista con el Cardenal Castrillón Hoyos que está en
internet y en todas partes –el expresamente la quiso pública- y verán. Es una reducción extraordinaria. El
dijo que el problema tradicionalista se reduce a una cuestión litúrgica y
devocional. Por lo tanto, nuestra adhesión a la Santa Misa es una cuestión
litúrgica y devocional que se reduce a una cuestión de sensibilidad y de
sentimiento. Nuestra posición
atañería a la libertad de conciencia, y podríamos muy bien llevarla a “la
unidad en la diversidad”. El cardenal dijo que no hay ningún
problema a que haya contrarios con tal que se haga referencia a esta nueva
unidad que está fundada
exclusivamente sobre el papa. Por supuesto, porque se trata de un papa modernista. Su enfoque es
claro, lo que nos proponen: les reconocemos una particularidad, pero ustedes
reconocen todo lo demás. Ustedes
reconocen el principio que demuele la fe, que está demoliendo la fe y también
al mundo. Asistimos verdaderamente al establecimiento de otra fe, de otra
religión por lo que debemos ser muy prudentes.
Quizá ustedes dirán: este panorama es muy
triste, es desolador. Yo creo que nuestra consolación no puede venir de la
situación que vivimos. No debemos buscar la consolación donde ella no está. Lo
que nos consuela, no es verdaderamente la situación que vamos a vivir, ella
viene de arriba, viene primeramente de Dios, de la Providencia. San Pablo nos
recuerda que todas las cosas cooperan al bien de aquellos que aman a Dios. Es
una frase de un alcance enorme. Todo coopera al bien de los que aman a Dios, no
solamente los bienes sino que también los males, las adversidades, los sufrimientos,
las tribulaciones. Esto quiere decir que todo está ordenado para el bien de la
parte más noble del universo que es el Cuerpo Místico de Nuestro Señor
Jesucristo, la Iglesia. Todo lo que nos sucede está ordenado para nuestro biensiempre y cuando permanezcamos en el amor de
Dios, porque todo coopera al bien de los que aman a Dios. Y san
Agustín tiene una bella frase, dice: La tribulación será lo que tú quieras que sea, o bien una prueba o bien
una condenación. Si te encuentra como el oro, te purifica, te quita
las escorias; si te encuentra como
la paja, te consume. Es por eso que el Apóstol agrega: Si Dios
está a nuestro favor, ¿quién está contra nosotros? Si Dios está con
nosotros, si estamos con Dios, ¿quién está contra nosotros. Y esto debe darnos una
tranquilidad profunda, una esperanza sobrenatural, que vale mucho más que cualquier
esperanza terrestre.
Tomado de Le Sel de la Terre n° 50. Otoño de 2004, páginas 223, 224, 225.
Francisco, el “espíritu de Francisco” y sus entusiastas.
Sabemos que el director de dicho diario Samuel “Chiche” Gelblung no es
lo más serio en el periodismo, ni tampoco el firmante de la nota. Y también,
estos medios de comunicación masivos, se toman de cualquier ambigüedad para
fomentar la confusión y los errores dentro de la Iglesia, la superchería religiosa y la ciencia ficción en forma de ciencia a secas, como podemos comprobarlo en la nota que publicamos.
Como presenta la nota PCI,
07-02-2013, en una entrevista, el P. Claude Barthe analizaba las perspectivas
del papado de Francisco a apenas días de su elección. Entre otras frases dignas
de recordar, el sutil analista francés hablaba del “espíritu de Francisco”.
Aclaraba que así como hubo un Vaticano II y un “espíritu del Vaticano II”, que
no era reflejo de la letra sino de interpretaciones de la ambigüedad, el estilo
vago e impreciso de muchos párrafos conciliares, o del mero entusiasmo
revolucionario generado por el CVII. Así, dijo habrá un “espíritu de Francisco”,
derivado de sus dichos, pero no de las afirmaciones sino de los puntos oscuros,
o inclusive, meras atribuciones de sus entusiastas. A continuación
publicamos un ejemplo de esto.
[Diario
Veloz – 25-06-2013]
Exclusivo DiarioVeloz
Papa Francisco: ¿El
Vaticano reconocerá que hay vida extraterrestre?
Hace 10 dias.
Bergoglio está revolucionando los
protocolos de Roma. Y va por más. Aquí los indicios de lo que pueden ser las
revelaciones de los archivos secretos del Vaticano.
Por Jorge D. Boimvaser
@boimvaser
Jorge Bergoglio está revolucionando como
nadie lo hizo antes los protocolos de Roma en sus dos mil años de existencia. Y
el Santo Padre va por más. Aquí los indicios de lo que pueden ser las
revelaciones de los archivos secretos del Vaticano.
Un alto prelado católico declara en el especial de History Channel “Semana de lo desconocido”, lo que le hubiera valido la excomulgación (“echarlo a patadas en el traste” es la forma vulgar de decirlo) hace unos años, o directamente la hoguera en tiempos medievales.
Dijo el sacerdote: “La Biblia es
una religión extraterrestre, el Padre Nuestro contiene dichos milenarios”. La
frase “hágase tu voluntad así en el cielo como en la tierra” viene de una
escuela esotérica con más de 10 mil años de existencia que expresaba que todo
lo que sucede arriba tiene su correlato abajo. O sea, Jesús utilizó expresiones
de antiguos conocimientos para rezar su modelo de oración. Los libros bíblicos
del Antiguo Testamento contienen descripciones (el de Ezequiel, Daniel, Deuteronomio
y otros) de naves de fuego (¿OVNIS?) y hasta de una hecatombe nuclear al
relatar casos como la destrucción de Sodoma y Gomorra.
La ciencia avanza a pasos agigantados al
determinar qué ocurrió sobre la Tierra hace cientos de miles de años; no obstante
esos avances no se contraponen con los dogmas religiosos, sino mas bien los
complementan.
¿Para qué querría el Vaticano tener
un Observatorio Astronómico si su tarea es propagar la doctrina de fe en la
Tierra, y no ver qué ocurre en lo más alto de los cielos?
José Gabriel Funes es sacerdote, un
jesuita cordobés director de ese observatorio de astronomía, y viene repitiendo
ahora más que antes (Francisco es su persona de confianza, además de compañero
de la órden), una expresión que los católicos más ortodoxos se negaban a
aceptar.
“Los católicos no tenemos necesidad de
cambiar nuestra visión del Universo... Dios en su libertad podría haber creado
otras criaturas también inteligentes y poder ser parte de la religión”. Y con una sutileza basada seguro en
lo que conoce Funes y debe ser parte de los Archivos Secretos del Vaticano,
agregó: “Es mucho lo que sabemos...esto no está en contradicción con la
fe”.
Quien reproduce sus declaraciones no es
una revista sensacionalista, es la agencia de noticias católicas ACIPRENSA.
Cuando aparecen en conjunto y no en forma
aislada varias expresiones de hombres del Vaticano relacionadas a un tema tan
controvertido como es la vida extraterrestre, daría la impresión que el Santo
Padre podría depararnos una sorpresa que repercutirá a nivel mundial como
pocas.
José Gabriel Funes ha recolectado
información astronómica guardada en esos Archivos Secretos, que a los
anteriores jefes vaticanos no les gustaba reconocer en público.
Seguro deben haber cotejado informes de
apariciones extraterrestres con la NASA, la agencia espacial norteamericana. Y
valga decirlo: Hollywood nos viene vendiendo desde el terror de las invasiones
marcianas hasta la dulzura del E.T de Spilberg, pero cuando hablamos de vida en
otros lugares de las cien mil millones de galaxias que componen el universo, no
podemos caer en el absurdo de esos marcianitos con antenas o de esos seres
destructores que nos pintas las películas de ciencia ficción.
Quizás para no sembrar pánico ni histeria
colectiva, cada vez que pilotos de guerra avistaron en los cielos imágenes
desconocidas cuyos movimientos no responden a las leyes físicas que conocemos,
los famosos “hombres de negro” les advirtieron que no hablaran en público
de los informes que elaboraron para las autoridades norteamericanas.
El Vaticano no tiene porque seguir los
protocolos de EEUU ni temer por una histeria social, por esos sus hombres se
atreven ahora –sabiéndose respaldados por una persona íntegra como el papa
Francisco- a hablar en público lo que antes silenciaron.
Imaginamos que José Gabriel Funes habrá
mostrado esos Archivos Secretos al Santo Padre, y hasta nos atrevemos a
presentir que Francisco está allanando el camino al conocimiento de todos de lo
que antes se guardaba bajo siete llaves.
No es casualidad lo que está ocurriendo
alrededor del fenómeno de existencia extraterrestre. Revelaciones científicas y
observaciones confiables nos afirman que no estamos solos en el Universo.
¿Cuándo podrán hacerse públicos esos
archivos? Sólo está "in pectore" del jefe máximo del catolicismo.
Pero algo se está sembrando desde Roma advirtiéndonos que se vienen
revelaciones que seguro cambiarán la historia de cómo vemos el Universo.
Albert Einstein decía (varias veces, no
una): “La ciencia sin religión está ciega, y la religión sin
ciencia está renga”.
Justo ahora sale a la luz algo que se
conocía a medias. El forense que hizo la autopsia del gran científico a su
muerte se llevó del laboratorio su cerebro para estudiarlo (sin autorización,
pero lo hizo igual).
Eso se sabía, lo que ahora se hizo
público es que el médico que analizó el cerebro del físico encontró huellas
neurológicas desconocidas en el resto de los humanos. ¿Einstein también tenía
una formación influenciada por civilizaciones más avanzadas que le dieron un
ADN ignorado para poder hacer su fabulosa obra?
Si a eso le sumamos que los ingenieros y
arquitectos más avezados que existen reconocen que construcciones como las
grandes pirámides no fueron realizadas con tecnología que conozcamos, le
agregamos una pizca más al misterio de la vida tal cómo nos la enseñaron en la
escuela.
Esperemos que nuestro gran Papa Francisco
nos dé esa sorpresa que todos anhelamos conocer.
lunes, 1 de julio de 2013
La “inusual” carta de saludo de la Presidenta al Papa con ocasión de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo.
En el diario La Nación, 29-06-2013, leemos el “insólito
texto” con “tono inusual” e “informal” (como así llama el periódico) a la carta enviada por la presidente Cristina
Fernández de Kirchner al Papa Francisco.
La Sra. Presidenta de la
República Argentina, Doña Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, avisó ayer
vía Twitter,
que le había enviado esta carta de saludo a su compatriota el Papa Francisco
con ocasión de la Solemnidad de San Pedro Y San Pablo.
[La Nación – 29-06-2013, ver aquí]
Presidenta
de la Nación Argentina
Olivos, 15 de
Junio de 2013
A Su Santidad
Francisco
Ciudad del
Vaticano
La verdad que es la primera vez que le escribo una carta a un Papa. Y ni qué hablar de felicitarlo por la celebración del “Día del Pontífice”. Ni idea.
Me dijeron que eso siempre lo hacía la Cancillería o la Secretaría de Culto. Pero como ahora el Papa es argentino, debería hacerlo la Presidenta.
Me mandaron un modelo de carta que parecía escrita de compromiso protocolar del siglo XIII.
Les dije “eso no lo firmo”. Para eso mejor sigan enviando lo que mandaban. Así que me tomé la licencia de dirigirle una carta (acepté que fuera dirigida a Su Santidad bla, bla, bla, tampoco es cuestión de no aceptar nada).
Así que Feliz Día del Pontífice. Espero que le haya llegado el cuadro con los sellos postales conmemorativos de su pontificado y el sobre con el ya célebre mate.
Mi idea era encabezar con su nombre como Usted prefiere, pero me dijeron “no Presidenta”.
Bueno, ya está. ¿Tienen razón? La verdad que no sé. Pero tampoco era cuestión para pelear.
Hasta siempre y cuídese. Tome mate. Usted, me entiende.
Con respeto y consideración.
[Firma
autográfica]
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