martes, 23 de julio de 2013

Nueva carta de Hebe de Bonafini al Papa Francisco con ocasión de su viaje a Brasil.


La presidenta de la asociación Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini le había enviado una carta al Papa Francisco, el 21-03-201, con ocasión de su elección como Papa, dónde mostraba una diametral y opuesta dirección de sus comportamiento con respecto al cardenal Jorge Mario Bergolgio, ahora Papa Francisco, a quién hubiere atacado en varias ocasiones y públicamente. Ahora, nuevamente con el mismo tono y apoyo, le escribe una carta 18-07-2013, en esta ocasión, con motivo de su viaje a Brasil. Auqí, la carta.


CARTA DE HEBE DE BONAFINI AL PAPA FRANCISCO

Al Papa Francisco:

Grandes expectativas ha despertado su visita a Brasil. Los encuentros de la juventud en ese país son maravillosos. Las Madres lo sabemos porque hemos participado de esos encuentros.
El 5 de julio de 1980 fuimos recibidas por el Papa Juan Pablo II. Nos recibió, en el estadio del Gigantinho, a 20 Madres de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, ante una multitud de jóvenes que nos aplaudió de pie en el estadio.
Fueron cinco días inolvidables en Porto Alegre, atendidas por todos los parlamentarios y, sobre todo, por un gran hombre que es Jair Christie, un abogado que dirige una comisión de derechos humanos.
Las Madres le queremos decir, Papa Francisco, que estamos mirando con mucha atención todas sus intenciones de transformar, en parte, el poder del Vaticano.
Nos sentimos satisfechas ante muchas de sus actitudes. Lo leemos, lo miramos, escuchamos sus palabras, pero sabemos que hablarles a los jóvenes en un país tan enorme como Brasil, ir a las favelas, no es poca cosa.
Como le dije antes, peleemos por un mundo en donde no haya pobres. Luchemos por la justicia, por la libertad, por la igualdad, la inclusión, por el amor y la esperanza.
Las Madres estamos convencidas que en lugar de luchar contra la pobreza hay que luchar contra la riqueza.
Este mundo no puede ser de unos pocos, tiene que ser de todos nosotros.
Desde aquí, desde la Casa de las Madres, les quiero mandar, a todos los jóvenes del mundo que van a participar de este encuentro, el abrazo más grande. Ustedes, los jóvenes de hoy, pasaron a ser nuestros hijos. Nuestra lucha es por ustedes y para ustedes.
Queremos felicitar a la presidenta de Brasil, a esa Dilma querida, por recibirlo como estoy segura que lo van a recibir.
Siempre nuestra lucha ha sido a través de la esperanza, como ve, no la hemos perdido tampoco con usted.
Desde Buenos Aires, abrazamos a todos aquellos que participen con grandes expectativas en todo los actos que usted conduzca.
Gracias, por ahora, y permítame que lo abrace.

Hebe de Bonafini

Presidenta Asociación

Madres de Plaza de Mayo.

viernes, 19 de julio de 2013

Lo de Asís en los altares.


La foto la publicó ayer en facbook uno de mis amigos/contactos. El mosaico está en la parroquia del Sagrado Corazón, en Roseto degli Abruzzi, en el altar mayor, en el muro del fondo del presbiterio. Es una abigarrada composición; se nota cierta influencia de Rupnik en las figuras y los colores. En dos planos, se representa un Cristo bendicente, que no enseña su Corazón sino que lo oculta con su mano, (una mano sin la herida de la Cruz). Licencias, extravagancias del artista (y del cura que encargó el mosaico, imagino).
Debajo, en otro plano, con unas extrañas perspectivas del interior de la Basílica de San Pedro como fondo, aparece un banco con cardenales y obispos y delante la figura de un Papa; parece Pio XII, por la figura (que no distingo bien en las fotos), aunque si lo que se representa es el aula del Vaticano II supongo que el Papa representado en el ángulo izquierdo será Pablo VI; a la derecha, más al centro, sentado en un trono, el Papa Juan XXIII; sobre su cabeza hay una inscripción con el nombre de la encíclica Pacem in Terris. Marcando el eje de mosaico, una cruz separa esta escena de la del ángulo opuesto.


En el ángulo inferior derecho, bajo el Cristo que bendice, acompasando con la otra escena, aparece representada aquella quasi-abominación de la desolaciónque fueqaa Asís '86: El Beato JP2º rodeado de cismáticos, herejes y paganos, unus inter pares; sobre la cabeza del Papa y de los otros, se ha escrito la palabra pax/paz, en diversos idiomas. Encima y en el centro de todas las figuras, circunscrito en una especie de mandorla, está San Francisco de Asís.Toda época ha creado su iconografía, algo muy característico. Se puede, perfectamente, reconocer e identificar, analizar y estudiar un siglo por sus imágenes, las que ha creado y las que lo han recreado. El gran Concilio de Trento tuvo su iconografía y promovió una determinada iconografía. También el Vaticano II ideó sus imágenes, innovadoras, desde la puertas fundidas en bronce por Giacomo Manzú y el báculo-férula de Lello Scorzelli para Pablo VI, hasta los monigotes de Rupnik y los neo-iconos de Kiko. Y este mosaico de Roseto degli Abruzzi, obra del maestro Bruno Zenobio.

Dice el artista que:
Più che nella chiesa petrina - quella trionfale - trovo la vera interpretazione del messaggio cristiano in alcune figure che sento particolarmente vicine, quali S. Francesco d’Assisi o Madre Teresa di Calcutta, ma anche Ghandi o Chiara Lubich.//Más que en la iglesia petrina - aquella iglesia triunfal - yo encuentro la verdadera interpretación del mensaje cristiano en algunas figuras que siento particularmente cercanas, tales como S. Francisco de Asís o madre Teresa de Calcuta, pero también en Ghandi o Chiara Lubich”.
(aquí)

Huelgan comentarios.

Pero, volviendo al mosaico:

¿Qué quiere decir, qué significa? ¿Que después del Concilio Vaticano II lo que sigue es lo de Asís y su 'espíritu'? ¿Que esos son los momentos estelares, los hitos de la Iglesia de fin de siglo y estreno de milenio? ¿Que el comienzo fue el Vaticano II y el futuro será Asís?


La Iglesia no ha tenido escrúpulos en representar el mal, incluso el demonio tiene una abundante iconografía, muy variada; desde que existe arte cristiano, las paredes de nuestras iglesias tienen pinturas de los demonios y del infierno, de los pecadores y de los condenados. También se ha representado a los herejes, muchas veces. Pero cuando figuramos al demonio, lo ponemos como dragón vencido bajo el pie de la Virgen Inmaculada, o como ángel horrendo y tenebroso, rendido y aplastado por San Miguel. Y si pintamos herejes, se representan combatidos por los Santos Doctores, perseguidos por los Santos Predicadores y expulsados por los Santos Misioneros. Nunca, jamás se ha representado en un lugar sagrado, en un altar, a un Papa como un igual entre herejes y paganos. Esto es nuevo, una novedad post-conciliar.

Roseto degli Abruzzi es una pequeña ciudad, poco significante, nada sobresaliente; su parroquia es sólo una más entre tantísimas parroquias católicas que hay por todo el mundo. Pero lo que se ha representado allí es una imagen, una iconografía de cómo se ve y es vista la Iglesia, una muestra de su actualidad.

Una lamentable muestra.

p.s. En el blog Messa in Latino también publicaban hace un par de días un artículo sobre una parroquia de Ostia que ha puesto en una de sus fachadas grandes imágenes de Gandhi, Luther King y Mother Teresa. No comment plus.

+T.

OTRAS IMÁGENES DE LA OBRA DE BRUNO ZENOBIO:


Puede observarse una pirámide masónica como “sagrario”. Arriba el “ojo que todo lo ve”.




Un triángulo masónico en una inquietante imágen.


Esta es otra iglesia ecuménica de Italia: Gandhi, Madre Teresa y Luther King.

Visto en Ex Orbe y Syllabus (viernes, 19 de julio de 2013).


Nuevamente el mosaico del escándalo realizado en Asís por el Papa Juan Pablo II.

El temor a la bondad y el temor a la verdad.


La gente teme a Dios porque es la Divina Verdad; ese temor les hace pasar la vida en la mediocridad, en la indiferencia y falta de fe. San Pablo mencionó esto escribiendo a los Gálatas: “¿Me he creado enemigos entre vosotros por decir la verdad?”(Gál. IV, 16). Hay una diferencia entre nuestro alejamiento de Dios por ser la Bondad y por ser la Verdad. La Bondad es temida, pero no puede ser plenamente odiada, porque incluso al rechazar la perfecta Bondad aún se ama un bien imperfecto; el temor es suscitado porque sospechamos que el Bien máximo de Dios apartará de nosotros algunos bienes menores, a los que amamos. Pero la Verdad no es tanto temida cuanto es odiada, porque es hiriente y repugna al ego. El hombre, incapaz de soportar lo que se llama la “terrible verdad” acerca de sí mismo, concibe un odio contra la verdad misma. Aun cuando disfrace esa actitud con el aparente paliativo de agnosticismo, o con la desesperación que siempre sigue a la arrogancia, y con el violento cinismo y el odio de toda la vida, ese hombre huye de la verdad por el temor de las exigencias que pueda hacerle.

La verdad puede ser odiada por cualquiera de estas tres razones:

1. A causa de nuestro orgullo intelectual, que se niega a admitir que una posición, una vez adoptada puede ser falsa. (…) Con el tiempo esto lleva al prejuicio y al empecinamiento irrazonado, lo que ciega a la mente respecto de la Verdad, mediante el odio.

2. También se puede odiar a la verdad porque su aceptación requeriría que abandonáramos nuestros malos caminos. Así como el alcohólico odiará a la verdad de que el alcoholismo ha arruinado su salud, y por lo tanto debe dejarlo, así se puede odiar a la verdad que se halla en Cristo, en su Iglesia, porque exige un modo de vida contrario al modo adoptado de pecado y disolución.

3. También se puede odiar a la verdad cuando implica que otra Mente conoce la verdad de nuestras faltas, y no puede ser engañada por el falso exterior de piedad con que se engaña al mundo. Esto explica por qué tanta gente odia la doctrina del Juicio Final o se niega a creer en el Infierno como lugar de castigo. La verdad de Dios que conoce lo que realmente son, les repugna tanto que sus mentes son capaces de construir un credo personal, descabellado, que esté de acuerdo a sus alocados modos de vida. El bien nunca niega la verdad del Infierno, pero el mal lo hace frecuentemente a fin de aquietar su intranquila conciencia.

En todos los casos mencionados la Verdad es odiada porque el egoísta desea ser ley en sí mismo, y eludir así la responsabilidad, o también porque desea continuar una vida equivocada y errada que la Verdad condena, o también porque desea que nadie más sepa la verdad acerca de él.
Ninguno querrá admitir, con palabras explícitas, que teme a la Bondad u odia a la Verdad, porque ambas son admirables en sí mismas para todos nosotros. Pero la mente recurre a racionalismos para justificar su rechazo de lo verdadero. Todas las personas no religiosas o antirreligiosas son escapistas; temerosas de inquirir, de buscar la Verdad o de seguir la virtud, racionalizan su escapismo mediante la indiferencia o la burla, el ridículo o la persecución. La forma más popular de cubrir el odio a la Verdad y el temor de la Bondad consiste en la indiferencia, que todos los “cerebros” denominan agnosticismo, negando que exista la Verdad. Con una cultivada indiferencia respecto de la distinción entre verdad y error, anhelan tornarse inmunes de toda responsabilidad en lo que hace al modo cómo viven. Pero la negación estudiada a distinguir entre justo e injusto, en realidad de verdad no es indiferencia o neutralidad: es una aceptación de lo injusto, de lo erróneo.
La burla y el ridículo de la religión forman otro medio mediante el cual el temor de la Bondad y el odio de la verdad dentro de nuestro corazón, son proyectados a la Bondad y a la Verdad existentes fuera de nuestro corazón. Las personas virtuosas, piadosas y religiosas frecuentemente son ridiculizadas y mofadas en las oficinas y fábricas. Rebajando la bondad de los demás, esos burladores esperan justificar su propia carencia de bondad. Pero el que se mofa de la Bondad o la Verdad Divinas, ya ha desenraizado a las mismas de su propia alma. Todavía sobrevive la posteridad de Herodes: al verse confrontados con una Verdad que acusa, calman sus conciencias cubriendo a Cristo con una túnica de loco. El mal no puede soportar la visión de la Bondad, porque es un juicio de culpabilidad, un reproche para la maldad que no se arrepiente, por eso siempre al hallarse con ella quiere envilecerla y abusar de la misma. Búsquese la religión que es perseguida por el espíritu mundano y se hallará así la religión Divina. Si Nuestro Señor no hubiera sido la Bondad perfecta nunca hubiera sido crucificado.
El tercer tipo de “escapismo” o huida de la Verdad, es el ateísmo, tan violento en su odio que si pudiera destruiría a la Verdad y a la Bondad. Hasta el siglo presente sólo se negaba de un modo general uno u otro aspecto de la verdad, a un mismo tiempo; ahora se hace oposición a la Verdad total. Se ha cumplido la advertencia del Señor: “Vendrá un tiempo en que todo el que os condene a muerte proclamará que está realizando un acto de culto a Dios” (Juan XVI, 2). Estar en pecado y temer al pecado puede ser un camino hacia la Bondad; pero estar en pecado y temer a la Bondad y odiar a la Verdad, es demoníaco. San Agustín, quien durante su juventud luchó contra la Verdad Divina, conoció porqué hay hombres que odian a la Verdad, puesto que él la odió durante tantos años y su respuesta es la siguiente:

Los hombres aman a la Verdad cuando ella ilumina, la odian cuando la misma reprueba. Aman a la Verdad cuando se descubre dentro de ellos, y la odian cuando los descubre a ellos. De ahí que ella haya de pagarles, que a ellos, quienes no querrían ser manifestados, contra su voluntad los haga manifiestos, y se vuelva manifiesta a ellos. Sí, de ese modo la mente del hombre, ciega y enferma, alocada y mal favorecida, desea ser ocultada, pero no lo logrará.
Es dable preguntar si en toda la literatura hay un ejemplo más claro de cómo los hombres temen a la Bondad y odian a la Verdad que en la historia de Juan el Bautista. Nuestro Señor alabó la bondad de Juan, diciendo: “Entre los nacidos de mujer nadie es superior a Juan el Bautista” (Lucas, VII, 28). Un día ese hombre bueno fue invitado a hablar en la corte de Herodes, ante una audiencia de gente rica, con muchas personas divorciadas y muchas casadas otra vez. El sermón fue breve: señalando con un dedo al Rey, el Bautista profirió con voz de trueno esta verdad: “No está bien que vivas con la mujer de tu hermano”. Un minuto después Juan estaba encadenado. Pocos meses más tarde, intoxicado Herodes por el vino y por las sensuales danzas de Salomé, prometió a su hermosa hijastra que le concedería cualesquiera cosa le pidiese, y aconsejada por su madre le dijo Salomé: “Dame la cabeza de Juan el Bautista”. El mal siempre matará a la bondad cuando ésta se ha convertido en reproche; la de la virtud es una carrera peligrosa.

Mons. Fulton J. Sheen, “Eleva tu corazón: Por qué el ego teme el mejoramiento”. Editorial Difusión. Bs. As. 1956. Visto en el Blog Nacionalismo Católico San Juan Bautista.

El papa podría anunciar en Río la convocatoria de un “Concilio de las religiones”.

Según anuncia El País, 16-07-2013, habría un nuevo encuentro ecuménico a gran escala que podría ser anunciado por Francisco en las Jornadas Mundiales de la Juventud que se llevarán a cabo en Río de Janeiro.

[El País – 16-07-2013]

El papa podría anunciar en Río la convocatoria de un “Concilio de las religiones”.


Por: Juan Arias | 16 de julio de 2013

Según confidencias hechas por el papa al rabino argentino, Abraham Skorka durante su encuentro con el viejo amigo en Roma semanas atrás, su deseo es el de llamar a Roma o a Asís a representantes de todas las religiones para “rezar juntos” proponiendo una reconciliación universal.

No podría llamarse canónicamente un concilio, pero en realidad lo que el papa Francisco desea organizar en Roma es algo muy parecido y al mismo tiempo original. Y podría anunciarlo a los jóvenes en Río la semana próxima.
Francisco piensa convocar a líderes y fieles de todas las confesiones religiosas para, juntos, sin ideologías marcadas, bajo el lema de la“cultura del encuentro”, buscar nuevos caminos de reconciliación y de paz entre los creyentes del planeta.
Y ese anuncio podría hacerlo en Río al cerca de un millón de jóvenes que ya están llegando de  58 países diferentes para celebrar con el papa Francisco la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)
Brasil posee un sentimiento religioso plural y ecléctico, una cultura de la fe sin fundamentalismos ni guerras de religión. Saldrán a aplaudir al papa no sólo católicos sino también evangélicos, judíos, seguidores de las religiones africanas del candomblé y espiritistas.
Sería un momento propicio, según algunos obispos de Brasil, para anunciar ese encuentro universal de religiones en Roma. El papa tiene la palabra.
Desde que el exarzobispo de Buenos Aires Bergloglio fue elegido sucesor de Pedro, se barajó en el ámbito de los teólogos la posibilidad de que Francisco pudiera convocar un nuevo Concilio Ecuménico a los 50 años del Vaticano II.
  


Según confidencias hechas por el papa al rabino argentino,  Abraham Skorka durante su encuentro con el viejo amigo en Roma semanas atrás, su deseo es el de llamar a Roma o a Asís a representantes de todas las religiones para “rezar juntos” proponiendo una reconciliación universal.
Podría hacerlo después de una visita que desea hacer a Tierra Santa a finales de año en busca también de un abrazo entre Israel y Palestina.
La originalidad de ese posible encuentro de todas las religiones concebido por Francisco consistiría no en una discusión teórica o ideológica sobre lo que hoy divide a los diferentes credos del mundo y a las mismas iglesias cristianas entre sí, desgarradas un día de Roma por motivos de abusos de poder e incomprensiones por parte del papado, que creó la infalibilidad pontifícia y decretó la obligatoriedad del celibato eclesiástico obligatorio.
El papa le hizo una confidencia al rabino Skorka que salió visiblemente emocionado del encuentro con su amigo: “No ha cambiado, es el mismo hombre sencillo, piadoso y humilde que yo conocí en Buenos Aires” dijo a un repórter a la salida del encuentro y que en Brasil recogió un programa de Globo News.
Según Francisco, lo trágico de los fundamentalismos es que “se olvidan del cuerpo” en aras de la ideología, y eso tanto en el campo religioso como en el político, dijo.
Por eso, para él la única vía de salida para un ecumenismo que siempre ha fracasado es lo que él llama la “cultura del encuentro”, el mirarse a los ojos los unos a los otros, o según expresión suya “tocar con mano que corre la misma sangre por cristianos, judíos, musulmanos o por los seguidores de cualquier otra religión”. Y al mismo tiempo aceptar que “todos pecamos”, y por ello, todos necesitamos pedir pedir y alcanzar perdón.
Para el papa, si nos convencemos de que “llevamos la misma sangre en nuestras venas” de seres humanos e hijos de Dios, significa que “somos una sola familia”. Y en ese caso, por qué seguir divididos, se pregunta.
Y según Francisco hay una sola clave para ese feliz encuentro entre diferentes, pero todos hermanos, la “humildad”.
Ningún tipo de arrogancia, de querer ser o aparecer superior a los otros, podrá hacer avanzar el abrazo entre religiones. La victoria estará en las manos de los que sean capaces de perdonar y de pedirse perdón porque, según le dijo Francisco al rabino amigo, “Dios perdona siempre a quién sabe perdonar”.
La única experiencia parecida a la que proyecta Francisco, fue la del ya remoto encuentro en la década de los 80, entre líderes de diferentes credos y religiones, incluso animistas, celebrado en Asís por el entonces Papa Juan Pablo II, que llegó a ser criticado por el que sería su sucesor como papa, el cardenal Ratzinger, que era responsable entonces por la Congregación de la fe.
Estuve presente entonces a aquel encuentro y fue, en verdad, algo nuevo. Recuerdo a grupos de fieles de religiones animistas africanas hacer sus cultos en el interior de iglesias católicas, algo visto como una especie de profanación y sacrilegio por monseñores y teólogos conservadores de la Curia.
En una conversación de Francisco con Skorka, el papa defendió aquella polémica reunión ecuménica de Asís, y llegó a decir que en aquella ocasión hubo hasta quién “llegó a burlarse” de Juan Pablo II, refiriéndose a la parte más fundamentalista de la Iglesia católica.
No cabe duda de que si Francisco llevara a cabo esa idea de convocar una especie de Concilio de las religiones, su resultado podría ser inesperado dada la actitud con la que esta vez se presenta el líder de los católicos ante los hermanos de fe separados: bajo el manto de la humildad y dispuesto a pedir perdón por los pecados del pasado perpetrados por el papado que hoy él representa.
“Donde aparezca responsabilidad de Roma, Francisco pedirá perdón y exigirá a la Iglesia reparaciones”, comentó Skorka después de su encuentro con el papa. Algo muy diferente a la vieja doctrina católica de “fuera de la Iglesia no hay salvación”, que ha siempre paralizado toda tentativa de reunificación incluso por parte de los cristianos separados.
No acaso, Francisco aún no se ha llamado a si mismo “papa” sino “obispo de Roma”, como para significar que es uno más, “primus inter pares” entre los obispos del mundo. Y así podría presentarse ante los responsables de las demás religiones del planeta.
La teología tradicional, fundamentalista, y exclusivista que considera a Dios como una propiedad, puede prepararse a ser derrotada. Francisco es humilde, pero no ingenuo. Sabe donde pisa y por ahora lo está haciendo cortando por lo vivo como en su actitud contra las mafias del dinero que se habían adueñado del Vaticano, algo que había hecho Jesús con la mafia del templo de Jerusalén.
A Skorka, considerada la persona que más sabe de los sentimientos de Francisco dada su larga amistad de años con él, le preguntaron los periodistas si no tenía miedo de que pudieran atentar contra su vida los que ven que les está desbaratando el viejo poder y la vieja pompa del Vaticano. “Dios lo protegerá”, se limitó a decir el rabino que ha demostrado más esperanza en los resultados positivos de la visita de Francisco a Israel que en todas las ya casi infinitas tentativas político-diplomáticas, llevadas a cabo en vano hasta hoy, para resolver el problema entre judíos y palestinos.


jueves, 18 de julio de 2013

La “Contra-Iglesia”. Proféticas palabras de Mons. Fulton Sheen.

“El, (Satán) formará una contra-iglesia que será el mono de la iglesia, porque el diablo es el mono de Dios. Tendrá todas las características de la Iglesia, pero a la inversa  y vaciadas de su contenido Divino. Será el cuerpo místico del Anticristo, tan parecido externamente al cuerpo místico de Cristo. Luego se verificará una paradoja: las mismas objeciones con que los hombres del último siglo rechazaron la Iglesia, serán las razones por las que aceptarán la contra-iglesia.”
Fulton J. Sheen, El comunismo y la conciencia de Occidente, (Bobbs-Merrill, 1948), páginas 24–25. Visto en el Blog Veritas Liberavit Vos.

martes, 16 de julio de 2013

16 de julio: Nuestra Señora del Carmen.


Consagración a Ntra. Sra.  del Carmen

“Oh, María, Reina y Madre del Carmelo, vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y bendiciones como he recibido de Dios a través de tus manos.

Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu Escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mí la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirte el tributo de humilde homenaje.

El Santo Escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mí prenda de particular protección en la lucha de cada día, de modo que pueda seros fiel a tu Hijo y a Ti.

Que él me tenga apartado de todo pecado y constantemente me recuerde el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

Oh Madre Amabilísima, sostenme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu Escapulario por el Eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los Santos del Carmelo en el Reino de tu Hijo. Así sea.”

S. S. Pío XII


El Escapulario: hablan los Papas y los santos

El Beato Papa Gregorio X fue enterrado con su escapulario solo 25 años después de la Visión del Escapulario. 600 años más tarde cuando abrieron su tumba, su escapulario estaba intacto.

El Papa Pío XII habló frecuentemente del Escapulario. En 1951, aniversario 700 de la aparición de Nuestra Señora a San Simón Stock, el Papa ante una numerosa audiencia en Roma exhortó a que se usara el Escapulario como "Signo de Consagración al Inmaculado Corazón de María" (tal como pidió la Virgen en Fátima).  El Escapulario también representa el dulce yugo de Jesús que María nos ayuda a sobrellevar. Y finalmente, el Papa continuó, el Escapulario nos marca como hijos escogidos de María y se convierte para nosotros (como lo llaman los alemanes) en un 'Vestido de Gracia".

El mismo día que S. Simón Stock recibió de María el escapulario y la promesa, él fue llamado a asistir a un moribundo que estaba desesperado. Cuando llegó puso el escapulario sobre el hombre, pidiéndole a la Virgen que mantuviera la promesa que le acababa de hacer. Inmediatamente el hombre se arrepintió, se confesó y murió en gracia de Dios"

San Alfonso Ligorio y San Juan Bosco tenían una especial devoción a la Virgen del Carmen y usaban el escapulario. Cuando murió San Alfonso Ligorio le enterraron con sus vestiduras sacerdotales y con su escapulario. Muchos años después cuando abrieron su tumba encontraron que su cuerpo y todas las vestimentas estaban hechas polvo, sin embargo su escapulario estaba intacto. El escapulario de San Alfonso está en exhibición en su Monasterio en Roma.

San Alfonso Ligorio nos dice: "Herejes modernos se burlan del uso del Escapulario. Lo desacreditan como una insignificancia vana y absurda."

San Pedro Claver, se hizo esclavo de los esclavos por amor. Cada mes llegaba a Cartagena, Colombia un barco con esclavos. San Pedro se esforzaba por la salvación de cada uno. Organizaba catequistas, los preparaba para el bautismo y los investía con el escapulario. Algunos clérigos acusaron al santo de celo indiscreto. Sin embargo él continuó su obra hasta tener más de 300.000 conversos.

San Claudio de Colombiere (director espiritual de St. Margarita María)

«Yo quería saber si María en realidad se había interesado en mí, y en el escapulario Ella me ha dado la seguridad más palpable. Sólo necesito abrir mis ojos, Ella ha otorgado su protección a este escapulario: 'Quien muera vestido en él no sufrirá el fuego eterno`.»

Dijo también: “Debido a que todas las formas de amar a la Santísima Virgen y las diversas maneras de expresar ese amor no pueden ser igualmente agradables a ella y por consiguiente no nos ayudan en el mismo grado para alcanzar el cielo, lo digo sin vacilar ni un momento, ¡El Escapulario Carmelita es su predilecto!” y agrega “Ninguna devoción ha sido confirmada con mayor número de milagros auténticos que el Escapulario Carmelita”. 

Otros Testimonios:

“Un sacerdote de Chicago fue llamado para ir a asistir a un moribundo que había estado lejos de su fe y de los sacramentos por muchos años. El moribundo no quiso recibirlo, ni hablar con él. Pero el sacerdote insistió y le enseñó el escapulario que llevaba. Le preguntó si le permitiría ponérselo. El hombre aceptó con tal que el sacerdote lo dejara en paz. Una hora más tarde el moribundo mandó a llamar al sacerdote pues deseaba confesarse y morir en gracia y amistad con Dios”.

El demonio odia el escapulario.  Un día al Venerable Francisco Yepes se le cayó el escapulario. Mientras se lo ponía, el demonio aulló: “¡Quítate el hábito que nos arrebata tantas almas!”.

Un misionero Carmelita de Tierra Santa fue llamado a suministrar la unción de los enfermos en el año 1944. Notó que mientras caminaba, sus pies se hundían cada vez más en el fango hasta que, tratando de encontrar tierra firme, se deslizó en un pozo de fango en el que se hundía hacia la muerte. Pensó en la Virgen y besó su hábito el cual era escapulario. Miró entonces hacía la Montaña del Carmelo gritando: “¡Santa Madre del Carmelo! ¡Ayúdame! ¡Sálvame!”. Un momento más tarde se encontró en terreno sólido. Atestiguó más tarde: “Sé que fui salvado por la Santísima Virgen por medio de su Escapulario Carmelita. Mis zapatos desaparecieron en el lodo y yo estaba cubierto de él, pero caminé las dos millas que faltaban, alabando a María”.

Salvados del Mar

En el verano de 1845 el barco inglés, “Rey del Océano” se hallaba en medio de un feroz huracán. las olas lo azotaban sin piedad y el fin parecía cercano. Un ministro protestante llamado Fisher en compañía de su esposa e hijos y otros pasajeros fueron a la cubierta para suplicar misericordia y perdón. Entre la tripulación se encontraba el irlandés John McAuliffe. Al mirar la gravedad de la situación, el joven abrió su camisa, se quitó el Escapulario y, haciendo con él la Señal de la Cruz sobre las furiosas olas, lo lanzó al océano. En ese preciso momento el viento se calmó. Solamente una ola más llegó a la cubierta, trayendo con ella el Escapulario que quedó depositado a los pies del muchacho.

Durante lo acontecido el ministro había estado observando cuidadosamente las acciones de McAuliffe y fue testigo del milagro. Al interrogar al joven se informaron acerca de la Santísima Virgen y su Escapulario. El Sr. Fisher y su familia resolvieron ingresar en la Iglesia Católica lo más pronto posible y así disfrutar la gran protección del Escapulario de Nuestra Señora.

Un Hogar Salvado del Fuego

En mayo de 1957, un sacerdote Carmelita en Alemania publicó una historia extraordinaria de cómo el Escapulario había librado un hogar del fuego. Una hilera completa de casas se había incendiado en Westboden, Alemania. Los piadosos residentes de una casa de dos familias, al ver el fuego, inmediatamente colgaron un Escapulario a la puerta de la entrada principal. Centellas volaron sobre ella y alrededor de ella, pero la casa permaneció intacta. En 5 horas, 22 hogares habían sido reducidos a cenizas. La única construcción que permaneció intacta, en medio de la destrucción, fue aquella que tenía el Escapulario adherido a su puerta. Los cientos de personas que vinieron a ver el lugar que Nuestra Señora había salvado son testigos oculares del poder del Escapulario y de la intercesión de la Santísima Virgen María.

El Escapulario aviva el fervor

En Octubre de 1952, un oficial de la Fuerza Aérea en Texas escribió lo siguiente: “Seis meses después de comenzar a usar el Escapulario, experimenté un notable cambio en mi vida. Casi inmediatamente comencé a asistir a Misa todos los días. Durante la cuaresma viví fervorosamente como nunca lo había hecho. Fui iniciado en la práctica de la meditación y me encontré realizando débiles intentos en al camino de la perfección. He estado tratando de vivir con Dios y doy el crédito al Escapulario de María”.

Recordemos que el escapulario es un signo poderoso del amor y protección maternal de María y de su llamada a una vida de santidad y sin pecado.

Usar el escapulario es una respuesta de amor a la Madre que vino a darnos un regalo de su misericordia. Debemos usarlo como recordatorio que le pertenecemos a ella, que deseamos imitarla y vivir en gracia bajo su manto protector.


Visto en Syllabus.

sábado, 13 de julio de 2013

El origen del mal moral.


¿Qué significa eso de que por sus frutos se conoce el árbol? ¿No hablaba el Señor de las dos volun­tades del hombre, la buena y la mala, llamando a la una árbol bueno y a la otra árbol malo? Porque de la buena voluntad nacen las obras buenas, y de la mala las malas, sin que puedan las obras buenas nacer de una voluntad mala, y viceversa.
Nos preguntan de dónde ha nacido el mal. Respondemos que del bien, pero no de aquel sumo e inconmutable Bien. Los males han nacido, por lo tanto, de estos bienes inferiores y mudables. Enten­demos que el mal no puede ser una naturaleza, sino un vicio de ésta; pero, sin embargo, entendemos también que no puede por menos de nacer y vivir en alguna naturaleza y que no puede haber nada que sea malo si no se ha separado de la bondad. Pero ¿de quién es defecto el mal sino de alguna natura­leza? Porque hasta la misma voluntad mala es voluntad de alguna naturaleza. Tanto el ángel como el hombre son naturalezas, y la voluntad, si es voluntad, no puede por menos de pertenecer a alguien. Pero a tanto alcanza la voluntad, que es capaz de cualificar a la naturaleza a quien pertenece. Porque si preguntan qué es el ángel o el hombre de mala voluntad, se os responderá con toda razón: Malo; y la razón es que reciben su cualificación más de su voluntad, que es mala, que de su naturaleza, que es buena. La naturaleza es una substancia capaz de recibir la bondad o la malicia; capaz de recibir la bondad, participando del Bien, por quien fue hecha; y de recibir la malicia, 110 porque participe de algún mal, sino porque es privada del bien; esto es, no porque se mezcle con alguna naturaleza mala de suyo, puesto que no existe una naturaleza mala en cuanto tal, sino porque se separa del Bien sumo e inconmutable.


La calificación moral procede de la voluntad.

El árbol bueno no produce frutos malos, frase con la que el Señor no indica una naturaleza de la cual salgan esos frutos de que habla, sino una voluntad buena o mala, cuyos frutos son las obras, que no pueden ser malas si proceden de una voluntad buena, ni buenas si son producidas por una volun­tad mala.
Pero quizás tú u otro me pregunte: ¿Cómo es que un árbol creado por el hombre, a saber, su buena voluntad, no puede producir frutos malos, y, en cambio, de la naturaleza, que fue creada por Dios, pueden nacer árboles malos (la mala voluntad), que producen frutos malos? Dios produce la naturaleza buena, y de la naturaleza buena puede salir una voluntad mala. El hombre produce una voluntad bue­na, y de ella no pueden salir obras malas. ¿Puede el hombre más que Dios? Oíd diligentemente lo que nos dice Ambrosio: “¿Qué es la malicia sino la falta del bien? No hay nada malo sino aquello que es privado del bien, porque la raíz de la malicia consiste en la falta del bien
Deduce tú de esto que la voluntad mala es un árbol malo porque se ha separado del sumo Bien, con lo cual el bien creado se priva del Bien creador, y así se puede encontrar en él la raíz del mal, que no es otra sino la falta del bien. Y la voluntad buena es árbol bueno, porque, por medio de ella, el hom­bre se dirige al sumo e inconmutable Bien, donde se llena de él y produce frutos buenos. Pero Dios es el autor de todos los bienes, tanto de la naturaleza buena como de la voluntad buena, la cual no puede hacer nada si Dios no obra en ella.


La hipocresía.

1. Pureza de intención y fingimiento hipócrita.

Los que se apartan de aquella íntima y secretísima luz de la verdad, no encuentran donde pueda complacerse su soberbia, como no sea con fraudes y en­gaños. De ahí nace la hipocresía, en la que algunos son tan hábiles, que pueden engañar a cuantos quiera. El ojo limpio, al obrar el bien, no debe pretender las alabanzas humanas ni referir a ellas sus obras buenas, esto es, no debe hacer el bien para agradar a los hombres. En caso de no buscar más que las alabanzas humanas, bastaría con simular el bien, porque los hombres, incapaces de ver el cora­zón, alabarían lo falso; los que esto hacen simulan la bondad y son hombres de corazón doble. No tie­nen, por lo tanto, corazón sencillo, es decir, limpio, que desprecie las alabanzas humanas y mire y de­see complacer únicamente, con su vida buena, al que ve la conciencia en su interior.

2. Agradar a los hombres por Dios y para Dios.

Nos dice el Apóstol: Si aún buscase agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo, a pesar de haber dicho en otro lugar: Como procuro yo agradar a todos en todo. Los que no entienden, creen ver oposición en ambos pensamientos; pero, en realidad, lo que quiere decir al afirmar que no agrada a los hombres, es que no obra bien por complacerlos a ellos, sino a Dios, cuyo amor quiere dirigir los corazones humanos complaciéndolos. Por eso dice con razón que no procuraba agradar a los hombres, porque hasta cuando los contentaba lo hacía por Dios, y si manda a los fieles que agraden a los hombres, no es para que apetezcan esta complacencia como premio de sus obras, sino porque es imposible agradar a Dios sin mostrarse como ejemplo a los que queremos salvar, y es imposible mostrarse como ejemplo y que nos imiten si no les agradamos. Tampoco es un absurdo decir: Cuando busco el barco, no busco el barco, sino la patria a que me diri­jo-

3. Castigo del hipócrita.

Cuando hagas, pues, limosnas, no vayas tocando la trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres. No te empeñes en que te conozcan, como los hipócritas. Todos sabemos que los hipócritas no llevan en su corazón lo que muestran a los ojos de los hombres. Son simuladores disfrazados de personas distin­tas de la propia, como ocurre en las fabulas escénicas. En efecto, el finge que es justo y no lo practi­ca, porque pone todo el fruto en las alabanzas de los hombres; fruto que también los simuladores, engañando a aquellos hombres que los creen buenos y los alaban, pueden conseguir. Pero estos tales no recibirán el premio de Dios, que lee los corazones, sino el suplicio de su mentira; ya recibieron su premio de los hombres, y con toda razón se les dirá: Separaos de mí, operarios mentirosos; utilizas­teis mi nombre y no hicisteis mis obras.


Universalidad de la concupiscencia.

4. La vida del justo es una guerra, no un triunfo

Los hombres sienten una inclinación al pecado que apenas pueden contener, y por eso, en cuanto oyen que el Apóstol dice: No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, obran el mal, e ima­ginándose que no les place haberlo obrado, se creen ya semejantes al Apóstol.
En primer lugar, recordad lo que habéis oído tantas veces gracias a Dios: que la vida del justo, mientras permanece en este cuerpo, es una guerra y no un triunfo. Un día llegará el triunfo de esa gue­rra. Por eso el Apóstol ya lanza gritos guerreros, ya entona voces triunfales. Habéis oído el grito de la guerra: No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Si, pues, hago lo que no quiero, reco­nozco que la ley es buena. Queriendo hacer el bien, es el mal lo que se apega; pues siento otra ley en mis miembros que repugna a la ley de mi mente y me encadena a la ley del pecado. En esas voces de repugnancia y de cautividad, ¿no conoces el grito de la guerra? No es la hora del triunfo todavía, pero también este ha de llegar. El mismo Apóstol te lo enseña y dice: Es preciso que lo corruptible se vista de incorrupción: Ése es el grito triunfal. Entonces se cumplirá lo que está escrito: La muerte ha sido absorbida por la victoria. Gritan los triunfadores: ¿Dónde está, ¡oh muerte!, tu victoria? Vivimos ahora en la guerra. Los que todavía no hayan querido pelear no entenderán lo que se dijo; los que pele­áis lo entenderéis; mi voz resonará y la vuestra hablará en silencio.

5. Hay que vivir según el espíritu y no según la carne

Ante todo, recordad lo que San Pablo escribía a los gálatas, lugar en que expuso claramente esta doctrina. Hablando a los fieles y a los bautizados, a los que se les habían perdonado en aquel santo lavatorio todos los pecados; hablando, pues, a los que luchaban, les dice: Andad en espíritu y no deis satisfacción a las concupiscencias de la carne. No dice no hagáis, sino 110 perfeccionéis. ¿Por qué? Porque, continúa, la carne tiene tendencias contrarias a las del espíritu, pues una y otro se oponen de modo que no hagáis lo que queréis. Pero si os guiáis por el espíritu, no estáis bajo la ley; pero si, cier­tamente, bajo la gracia. Si os guiáis por el espíritu. ¿En qué consiste guiarse por el espíritu? En con­sentir a los mandatos del espíritu de Dios y no a los deseos de la carne. Sin embargo, ésta desea y se resiste, quiere algo que tú no quieres; persevera, y tú te opones.

San Agustín, tomado del boletín Fides n° 1069.

viernes, 12 de julio de 2013

Los profanos festejos dentro de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.

Como informaba AICA, sitio de información oficial de la Conferencia Episcopal Argentina, el 26-06-2013 (ver aquí), en los festejos realizados por la Fiesta de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, ahora vulgarizada como “el día del Papa” (o peor aún como titula AICA como “el día del Papa porteño”), hubieron festejos y espectáculos con artistas dentro de la catedral Metropolitana de Buenos Aires.
Si bien la catedral ha sido ya en contadas ocasiones profanada, y profanada con aprobación de sus mismas autoridades, no nos deja de asombrar con tristeza el festejo, la aprobación de las masas que se autodenominan “católicas” y el silencio de otros que se hubieran escandalizado frente a tamaño desastre. Aquí la información y artículo del Blog Página Católica.

[Página Católica – 09-07-2013]


“La Catedral del Rock”

Signo de falta de Fe

Como las noticias periodísticas habían afirmado, el Sábado 29 de Junio, Fiesta de San Pedro  y San Pablo, el presbiterio de la Catedral Metropolitana fue transformado en escenario sobre el que se desarrollaron diversos espectáculos musicales propios de un teatro o de un estadio de Fútbol. 

Pasaron por allí el padre “César y los pecadores”, los músicos de Alejandro Lerner, y hasta “Soledad Pastorutti”, la popular cantante de folklore.

A propósito, según dicen, cuando se le preguntó a Soledad por qué no agitaba su clásico poncho al cantar, habría respondido que le daba cierto prurito hacerlo allí, dentro de un recinto sagrado.
Se ve que la formación católica de los argentinos es mucho mejor que la de los curas que pergreñaron el lamentable espectáculo.

Cabe preguntarse por qué hay que mezclar la Misa con un encuentro musical que, en el mejor de los casos, poco y nada puede aportar en la preparación espiritual de quienes se preparan para viajar próximamente al Brasil.
Porque ha de saberse que previamente, y ya con el presbiterio invadido por diversos aparatos musicales, fue celebrado allí el Santo Sacrificio con el que se realizó el “envío”, como se dice ahora, de nuestros jóvenes a las JMJ de Río de Janeiro.

¿De dónde han salido estos curitas que no titubean un instante en profanar la casa del Señor? Pues del seminario del Cardenal Bergoglio, se ha de responder sin hesitar. Ese seminario que está casi vacío, gracias a Dios como opinan personas de sólidad formación y acendrada piedad, y va en camino del cierre definitivo si sigue el sendero por el que transita.

Pero no piensen nuestros lectores que se trata sólo de curitas. El celebrante de aquella misa fue nada más y nada menos que el Provicario General de la Arquidiócesis, de tristísima fama como perseguidor de monjas (véase los post respectivos en este blog), y a quién difícilmente un padre católico cabal pueda confiarle sus hijos en un viaje no ya al Brasil, pero ni siquiera al Santuario de Luján.

En el video que publicamos abajo, a la par que parte del aquelarre de la Catedral, se puede ver con claridad el montaje que los medios han hecho para presentar una imagen determinada del Papa Francisco. Y cómo ese montaje se está fijando en el cerebro de los jóvenes.

El canal de noticias TN pertenece al Grupo Clarín, que ha sostenido todas las políticas mundialistas anticristianas, como la implantación del aborto, del llamado matrimonio igualitario, la degradación de costumbres, etc. Además de haber sido partícipe en la desvirtuación de la memoria histórica y en la destrucción de nuestras Fuerzas Armadas. Es decir, es un claro adversario de la Iglesia Católica. Sin embargo, desde que fue elegido, alaba tanto a Francisco como antes había denostado a Benedicto XVI.

Por ejemplo, el locutor tuerce la realidad para lisonear al Papa. Dice que los jóvenes han venido en subterráneo para imitar a Francisco. Cuando es sabido que no fueron en taxi por el costo de los mismos (en la mayoría de los casos) y que tampoco Francisco utilizaba a menudo el sistema público de transporte.

Por supuesto que Francisco, para el periodista, el “Papa que bajó del trono para caminar entre la gente”“pone en acción a los católicos, activa impulsos, fibras y entusiasmos mucho tiempo dormidos”, lo cual no puede menos que estimular la siguiente respuesta de los jóvenes: “va a hacer muchos cambios muy buenos”.

Mal puede una juventud que no sabe diferenciar lo sacro de lo profano, que introduce las prácticas mundandas dentro del recinto que ha sido consagrado, es decir separado, para el Señor, “ser un signo de Fe para el mundo entero”, como les ha pedido el Papa.

Porque lo que se ha hecho en la Catedral de Buenos Aires, es un signo de no fe en el Misterio por el cual el Hijo de Dios se hace presente, en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, exactamente sobre el sitio en que unos desarrapados músicos tuvieron la osadía de plañir sus mundanas canciones.

Video del aquelarre catedralicio



El cura no se priva de abrazar a “la Sole” en el Presbiterio




El cura sentado en las gradas del presbiterio







[Stat Veritas 12-07-2013] Video del Padre César y los pecadores tocando en el altar de la Catedral Metropolitana el 02-07-2013:



Algunas imágenes que ilustran muy bien al Padre César:


[Revista Gente, 23-04-2003, págs 80, 81, 82 y 83.]








miércoles, 10 de julio de 2013

El curioso fervor por las imágenes de Francisco.

Cierto fervor que hay en el ambiente con respecto al pontífice Francisco, no sólo el promovido por los medio masivos de comunicación, sino también por algunos ambientes católicos, llevan a que se produzcan estos extraños y llamativos acontecimientos.

[SMM – 09-07-2013]

La estatua tamaño natural del Papa Francisco que desapareció


El artista Fernando Pugliese posa al lado de su obra, una estatua del Papa Francisco, jun-27-2013, previo a su inauguración oficial en la Catedral de Buenos Aires, Argentina. © Reuters.


© Getty Images


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Fue en Jun-29-2013 que oficialmente se inauguró una estatua tamaño natural del Papa Francisco en la Catedral de Buenos Aires. La estatua fue realizada por el artista Fernando Pugliese y estba hecha de resinas epóxicas y fibra de vidrio, de 1.70 mts de altura y unos 50 Kgs de peso.

Pues bien, no pareció gustarle mucho la idea al propio Papa, quien presuntamente habría personalmente ordenado que se retirase la estatua. Tal revela el periódico Clarín de Buenos Aires, Jul-09-2013, pág. 23.


[SMM – 10-07-2013]

Una estatua de Francisco desaparece, pero otra —más grande— emerge

Recientemente informabamos de la desaparición, al parecer por propio deseo del Papa, de una estatua tamaño natural de Francisco que había sido inaugurada en la Catedral de Buenos Aires. Ahora otra estatua, no de tamaño natural sino más grande, ha hecho su aparición. En esta ocasión, por las calles de Rio de Janeiro, Brasil, en donde hoy, al mediodia local, se ha visto recorriendo sus calles junto con la cruz peregrina símbolo de la Jornada Mundial de la Juventud, cuyo destino final fue la alcaldía de Rio de Janeiro. El alcalde de Rio, Eduardo Paes, y el Arzobispo de Rio, Don Orani Tempesta, junto con funcionarios de la municipalidad participaron del evento, según informa Globo.com.

En la segunda de esta imágenes, provistas por agencia Reuters, se observa la estatua frente al edificio de la alcaldía de Rio de Janeiro.