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miércoles, 7 de agosto de 2013
Un artículo más de la campaña contra los “tradis”.
En un pequeño llamado de
primera página del diario La Nación, 07-08-2013 (ver imágen
superior), que remite a la cuarta página, aparece un artículo más de la campaña
contra los “tradis” o, como dice la periodista “ultratradicionalistas” y “conservadores”.
Elisabetta Piqué firma el artículo,
el cual más bien retoma lo escrito por Paolo
Rodari en La
Repubblica.
El Papa despierta la ira de
grupos ultraconservadores
Por su estilo lejano a la ortodoxia,
proliferan blogs con fuertes críticas
Por Elisabetta Piqué | LA
NACION
ROMA.- Su reciente viaje a Brasil
para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) fue un éxito para el papa
Francisco, según coinciden observadores y expertos de todo el mundo.
A casi cinco meses de haber sido elegido
para el trono de Pedro, el papa argentino está en el pico de su popularidad
gracias a su cercanía con la gente, su informalidad, su humildad, su
austeridad, su determinación a hacer limpieza en el poder central de la Iglesia
y, sobre todo, por su mensaje en favor de los pobres.
Pero también está siendo atacado
duramente por sectores ultratradicionalistas y conservadores muy minoritarios. Desde
el comienzo del pontificado, cuando rechazó salir al balcón central de la
Basílica de San Pedro con la muceta (la capa roja) y sin la cruz pectoral de
oro, fue acusado de desacralizar el papado. Le critican su rechazo a la
formalidad y a la pompa, no haber ido a vivir al departamento pontificio del
Palacio Apostólico y otros gestos poco ortodoxos.
A todo esto se sumó su declaración
inédita y conciliadora sobre los gays, pronunciada durante una conferencia de
prensa sin filtro en el avión que lo traía de vuelta a Roma. “Si una persona es
gay y busca al Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarla?”, dijo
Francisco, primer pontífice que pronuncia la palabra “gay” y que definió a los
homosexuales como “hermanos”.
Tal revuelo causó esta declaración en
ambientes ultras que hasta le valió a Francisco ser víctima de un anatema, es
decir, de una excomunión de parte de Elías, líder del Patriarcado Católico
Bizantino, grupúsculo proclamado por siete obispos de la Iglesia ortodoxa
griego-católica ucraniana en 2011. ¿Por qué lanzó un anatema contra Francisco?
Porque abusó de su cargo de jefe de la Iglesia Católica al violar las leyes de
Dios. “Él promueve una mentalidad inmoral de la homosexualidad”, que es “contraria
a la esencia del Evangelio y que destruye todos los valores morales”, clamó
Elías, según un anatema lanzado el 2 del actual.
“Francisco Bergoglio está excluido por lo
tanto del Cuerpo Místico de Cristo”, indicó. “Cada obispo y sacerdote, así como
cada creyente católico, están obligados a disociarse del apóstata Francisco”,
advierte.
Pero la excomunión-apostasía del
patriarca bizantino católico ucraniano contra Francisco no es tan grave. Se
trata del líder de un grupo minúsculo que ya ha excomulgado y declarado
anatemas contra Benedicto XVI, Juan Pablo II, los cardenales y obispos que
participaron de la reunión interreligiosa de Asís de 1986 y de 2011, el
patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé I y el patriarca ortodoxo de
Moscú Kiril, entre otros.
“Algunos creen que este grupo está
relacionado con los servicios secretos ucranianos, difícilmente puede ser
tomado en serio”, dijo a LA NACION un prelado católico experto en el tema.
Ayer, el diario La Repubblica destacó la
proliferación en la red de redes de blogs ultras que tampoco ocultan su ira
contra el papa latinoamericano amigo de los gays.
“Sus palabras son la señal tangible de
una desorientación existencial que hace temblar las piernas y el corazón de los
fieles”, dispara el blog messainlatino.it. En él, los ultratradicionalistas se
muestran escandalizados con fotos de la misa final de la JMJ en Copacabana, que
muestran a sacerdotes que dan la comunión desde vasos de plástico.
Imágenes que dieron vuelta al mundo y
confirmaron que Francisco es un papa único, con una popularidad altísima, jamás
vista y sin oposición seria, visible, en este momento.
[Fuente: SMM – La Nación]
Comentario Stat
Veritas:
Piqué habla de que “Francisco es
un papa único, con una popularidad altísima, jamás vista y sin oposición seria,
visible, en este momento”.
Y tiene razón. Ningún lider poderoso, ni los medios de comunicación masivos, que
siempre han promovido el anticatolicism en todas sus formas posibles y han sido
manejados por enemigos de la Iglesia católica y de la Verdad, se han opuesto o
han demostrado su descontento con la elección de Francisco. Al contrario, han
demostrado beneplácito satisfacción, lo cual preocupa a los católicos comprometidos
con la Verdad ya que, si el enemigo te palmea la espalda, significa que le
estás sirviendo.
Por otro lado, cuando Piqué se refiere a que los “ultratradicionalistas”
se escandalizan porque la Eucaristía se profana, ¿será por estas imágenes?
martes, 6 de agosto de 2013
Francisco y los Príncipes.
Según el Papa Francisco, “los obispos deben ser
hombres que no tengan psicología de príncipes”. Y ello -de acuerdo a lo que ha
resaltado- para que sean “capaces de estar velando sobre el rebaño que les ha
sido confiado y cuidando todo aquello que lo mantiene unido”.
Así lo hizo saber en el Discurso que dirigió al
Comité de Coordinación del CELAM, el pasado 27 de julio, en el marco de la
XXVIII Jornada Mundial de la Juventud. Antes, según noticias que tomaron estado
público el 24 de junio, había dejado de asistir al Gran Concierto de
Música Clásica por el Año de la Fe, aduciendo que él no es un príncipe
renacentista.
Es extraño, por decir lo menos, esta recurrente
manera de expresarse en el titular de la silla petrina. La etimología de la
palabrapríncipe esta cargada de dignidad; otrosí su semántica, que
alude a losprincipios inmutables y a cuanto es principal o
capital en la vida, en contraposición con todo aquello que resulta subalterno,
fluctuante o huidizo. El príncipe connota soberanía y herencia, sucesión,
primogenitura y alteza. Nada de lo que tenga que renunciar o avergonzarse un
obispo, ni mucho menos un pontífice, pues sabiamente ejercido tal principado,
ni entra en colisión con la humildad ni mucho menos con el servicio al prójimo.
Y aquí ya no es el idioma quien contradice el yerro
bergogliano, sino la vera historia preñada de Príncipes de la Iglesia y de
Príncipes Católicos, que han alcanzado los altares y la santidad, precisamente
por el modo de ejecutar su principalía. Suponer antagonismo entre la condición
regia y el amor a los pobres, puede ser el justo y eventual diagnóstico de una
monarquía ruinosa, donde señorea precisamente el príncipe de este mundo, pero
no puede ser nunca el punto de partida de una convicción católica. Porque como
escribía Juan de Mariana sintetizando una doctrina sempiterna:“los príncipes
están puestos por Dios para que tengan sus veces en la tierra y como vicarios
suyos le semejen en todo”.
Hasta el día de hoy, la misma sensibilidad popular
–esa actitud de las ovejas que con razón tanto preocupan al Papa- suele
reservar el sustantivo príncipe, y los adjetivos que de él se
derivan, para designar cosas admirables o amables: la distinción, la jefatura,
la enjundia, lo granado y delantero.
No; las ovejas no siguen al pastor porque huelan en
él su mismo olor borreguil y carnero, sino porque siendo preeminente al rebaño,
conoce a cada una por su nombre y está dispuesto a donar su sangre en la
custodia. No es el pastor el que deba aborregarse, sino las ovejas quienes
puedan quedar suspensas de la palabra señera y de la guía sacrificial del
pastor. “De pacer olvidadas, escuchando”, diría Garcilaso. Máxime cuando el
Pastor aquí mentado e imitado, a la hora de hacerse Cordero, seguirá “en el
medio del trono”, como anticipa el Apocalipsis (7,17), y conservará su cetro.
Las páginas bellísimas del texto joánico, que nos
la muestran a María, la hermana de Lázaro, derramando sobre Jesús un frasco
completo de purísimo y costoso nardo (Jn 12,1-11), narran con arrobamiento que
aquel aroma especial inundó la casa y cada uno de sus sitios. El Pastor por
antonomasia traía y merecía el ungüento más noble y más costoso. Ese mismo y
divino bálsamo con el que transformó un pesebre maloliente en el primer
sagrario, y una cruz fétida en el madero más fragante de los siglos. Misterios
y milagros que saben protagonizar los Príncipes.
En el Segundo Libro de Samuel (7,8), quedan bien
claros las conceptos: “Ahora ,pues, así dirás a mi siervo David: ‘Así dice el
Señor de los Ejércitos: Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejas, para que
fueras príncipe sobre mi pueblo Israel’”. Y en el libro
anterior (1 Samuel, 10, 1), el panorama es aún más transparente, si cabe: ”Tomó
entonces Samuel la redoma de aceite, la derramó sobre la cabeza de Saúl, lo
besó y le dijo: ¿No te ha ungido el Señor por príncipe sobre
su heredad?. Lo mismo puede leerse en el Libro de las Crónicas o
en las páginas de los profetas como Ezequiel. Es que ni la Escritura Sacra, ni
los Santos Padres, ni la Tradición viva del Magisterio, rechazaron jamás la
palabra príncipe para referirse a los pastores y al Pastor Universal.
Un salmo tan célebre cuanto hermoso: el cincuenta,
en su versículo catorce, parece cifrar en clave poética –que es el modo más
alto de acertar con la proferición de las verdades- cuál es el significado de
este principado que se le pide a los consagrados a Dios: “Redde mihi laetitiam
salutaris tui: et spiritu principali confirma me”. Traduce Straubinger:
“Devuélveme la alegría de tu salud; confírmame en un espíritu de
príncipe”.
El Papa Urbano VIII mandó musicalizar este salmo, para
ser cantado en la Capilla Sixtina durante los maitines del miércoles y el
viernes de la Semana Santa. Y fue el Papa del Breve Comisum Vobis,
de 1639, por el que aplicaba la pena de excomunión automática al católico que
practicase cualquier forma de esclavitud contra el prójimo desvalido; y a la
vez el Papa que alentó el stile antico o prima
prattica, polifonía propia del Renacimiento.
Pedir que los obispos no se comporten como
príncipes; y prohijar incluso las conductas contrarias, como las que se vieron
para escarnio de la genuina feligresía católica en las playas de Copacabana, no
es prueba de sencillez sino de confusión; ni de modestia sino de plebeyismo; ni
de servicialidad sino de demagogia populista.
Pedir o permitir que los obispos abandonen la
virtud de lagravitas que su investidura reclama, para contonearse
al compás de una coreografía tribal, no es estar más cerca de las ovejas sino
del ridículo. Para combatir al jansenismo se necesitan fiestas cristianas, no
carnavales cariocas. Porque sólo hay fiesta allí donde el amor se
alegra, según lo dice el Crisóstomo. Su caricatura revulsiva,en cambio,
tiene lugar cuando “por una noche se olvidó que cada uno es cada cual”, según
rimaba Antonio Machado.
Tanto hablar de periferia, y de la
necesidad de acudir a ella para socorrerla, ha provocado hoy esta doliente
paradoja: que en la periferia han quedado la Verdad, el Bien y la Belleza. En
los aledaños, el esplendor de la liturgia; en los suburbios la diáfana luz de
la ortodoxia; en los perímetros marginales, el sabio coraje del testimonio
oportuno e inoportuno. Y desde el Papa Francisco para abajo no parece haber
almas ni brazos dispuestos a socorrer a esas indigencias que, alguna vez,
fueron el verdadero tesoro de la Iglesia. Las pocas almas y voces bravías que a
tales alrededores se allegan,caminando contracorriente, y haciendo centinela,
son castigadas de consuno por exponentes de una papolatría tan obtusa cuanto
insustentable.
Como tales obtusos nos rondan al acecho, se nos
permitirá una escueta aclaración final. No para ellos, que no la merecen,
sino para los sufrientes amigos, junto a los cuales, tantas defecciones romanas
nos resultan otras tantas mordeduras del espíritu.
Téngase por tal aclaración que no cruzamos espadas
en pro de los Príncipes de la Iglesia, si por tal principado se entienden
oropeles, orfebrerías, enjoyamientos, o las suntuosidades diversas delCinquecento.
Tenemos bien presente aquel relato del Maestro Eckhart. El del Niño
desnudo que llega a la puerta de un Monasterio. Interrogado por el Superior se
identifica: “Soy un Rey. Mi reino está en mi corazón. Procedo de Dios, a Dios
quiero llegar”. “Si es así pasa”, le dice el Superior. “Elige el vestido que
quieras y entra”. “Entonces, ya no sería un Rey”, responde el Niño. Ninguna
pompa innecesaria o vacua está en el blanco de nuestra defensa; aunque tampoco
nos conforme la abolición o el arrasamiento de las símbólicas majestades
externas.
Pero si ya no hemos de tener Príncipes de la
Iglesia, si ya el Sumo Pontífice no quiere ser tal sino apenas el Obispo de
Roma, en paridad con el resto de los prelados, es la naturaleza misma del Orden
Sagrado la que sufre mengua, no el volumen de la tiara o las puntillas del
alba. Porque si en la naturaleza del sacerdocio está la obligación del
religioso de hacerse pastor y pasto a la vez; también, o por lo
mismo, está su condición de elegido y de consagrado; de llamado y segregado del
mundo, de tomado por Dios, como dice la Carta a los Hebreos. De príncipe,
a emulación de Aquel que anunció Isaías (9,6),como Príncipe de la Paz. A
emulación y escoltamiento de los mismos coros angélicos, entre los cuales, a
despecho de tanta semiótica democrática, hay tronos, potestades, dominaciones y
principados.
Por los Príncipes de la Iglesia: te pedimos Señor.
Por el Papa Francisco: te pedimos Señora de los Príncipes de la Iglesia.
El coste ecuménico del carnaval.
Los llamados “ortodoxos”
orientales, tras ver el desastroso “carnaval” litúrgico oficial, oficiado en
las JMJ de Río de Janeiro, comentan su parecer al respecto de esta irreverencia
indecorosa y abusiva llevada a cabo por obispos y por el mismo “obispo de Roma”.
El Blog InfoCaótica, 05-08-2013, hace una interesante
publicación al respecto.
El autor de la entrada que
traducimos es el sacerdote ortodoxo Stephen Damick. Si el ecumenismo realmente
se ordena a la reunión de todos los cristianos en la única Iglesia, habrá de
tener en cuenta la visión de los acatólicos sobre lo que dificulta su
regreso.
Se dice que la reforma
litúrgica de Pablo VI tendió un puente hacia los luteranos. Pero lo cierto es
que su aplicación dinamitó otros puentes que nos vinculaban con los ortodoxos.
Y a la vez reforzó sus prejuicios anti-romanos.
El testimonio
de Whiteford es una muestra del “coste ecuménico” que implica el
carnaval litúrgico unido a la estupidez pastoral. ¿Servirá como llamado de
atención para los corifeos del optimismo compulsivo?
Obispos danzantes... Por el P. Andrew Stephen Damick, para Orthodoxy &
Heterodoxy: Doctrine matters. Traducción
exclusiva para Info-Caótica. [Sobre los obispos danzantes, hay otra entrada
relacionada aquí.]
Incluso si, de alguna manera, pudiese
convencerme de los dogmas exclusivos de Roma, cosas como la de arriba
son la razón por la que nunca podría convertirme en católico romano. Me
han dicho los defensores de Roma que cosas como éstas son en realidad “abusos” y
que la “verdadera” cultura y culto romano no deberían ser así. Pero si un
evento católico, global y de primer orden, como la Jornada Mundial de la
Juventud (este video es de la JMJ 2013), tiene como protagonistas a los mismos
sucesores de los apóstoles danzando así frente al mismísimo Papa, ¿dónde está
exactamente la cosa oficial y verdadera? Esto que se ve me parece lo
suficientemente oficial.
He conocido a más de una persona que se
convirtió al catolicismo romano por lo que había leído y que, entonces, cuando
vio este tipo de cosas (o, incluso, la insulsa liturgia cuasi-luterana
que constituye la mayor parte del culto de los católicos actuales), terminó
yéndose. Puedo entender a alguien que deja la religión después de experimentar
el abuso (aunque preferiría verlo pasarse a alguna forma de religión no
abusada), pero es difícil argumentar que la liturgia de Roma que uno ve
en casi todos lados sea un abuso, particularmente cuando se muestra
mundialmente con el visto bueno y oficial del Vaticano. La eclesiología romana,
con su énfasis en el Papado, hace aún más difícil que el argumento
contrario suene convincente. Si el Papa mismo lo consiente, es muy difícil
argumentar que lo que se ve en este video es un abuso.
Y también encuentro difícil preguntarse
cómo podría Roma regresar a su antiquísima tradición litúrgica, la que San Juan
de Shanghai y San Francisco, entre otros, dijeron “es mucho más antigua que
cualquiera de las herejías”.
Se puede leer más sobre este tema
en Orthodoxy and Heterodoxy, la contribución del P. John
Whiteford con el título Unfortunate Trends in the Roman Catholic
Church (Desafortunadas
tendencias en la Iglesia Católica Romana).
Mientras quede algo por salvar…
...Mis amigos, mientras quede algo por salvar, con calma, con
paz, con prudencia, con reflexión, con firmeza, con imploración de la luz
divina, hay que hacer lo que se pueda por salvarlo. Cuando ya no
quede nada por salvar, siempre y todavía hay que salvar el alma.
(¿Qué me importa a mí de vuestros cines, de vuestros teatros, de vuestras
fiestas, de vuestros homenajes, de vuestras revistas, de vuestros diarios, de
vuestras radios, de vuestras milongas, de vuestras universidades, de vuestros
negocios, de vuestras politiquerías, de vuestros amores, de vuestros discursos,
oh rumiantes.
Oh rumiantes de diarios, empachados de cine y ebrios de palabrerías.
Dentro de pocos años os espero en la Chacarita.)
Es muy posible que bajo la presión de las plagas que están cayendo sobre el
mundo, y de esa nueva falsificación del catolicismo que aludí arriba, la contextura
de la cristiandad occidental se siga deshaciendo en tal forma que dentro de
poco no haya nada que hacer, para un verdadero cristiano, en el orden de la
cosa pública.
Ahora, la voz de orden es atenerse al mensaje esencial del cristianismo: huir
del mundo, creer en Cristo, hacer todo el bien que se pueda, desapegarse de
las cosas criadas, guardarse de los falsos profetas, recordar la muerte. En
una palabra, dar con la vida testimonio de la Verdad y desear la vuelta de
Cristo.
En medio de este batifondo, tenemos que hacer nuestra salvación
cuidadosamente, al modo que el artista con los materiales a su alrededor hace
su obra, adentro de sí mismo primeramente. No hay nada que no pueda servir,
si uno es capaz de pisarlo, para hacer escala a Dios.
...Ni con el juicio oral, ni con el juicio político, ni con la Suprema
Corte van a curar nada, mientras los argentinos de hoy seamos lo que somos,
esencialmente descangayados, mientras perdure el desorden y el histerismo
actual y la gran maquinaria invisible de ese desorden y ese histerismo,
vigilada celosamente por el Ángel de las Tinieblas.
Pero eso sí, que no pongan sobre esa maquinaria, ni sobre lo que es puramente
terreno (como Sarmiento, Chapultepec y la democracia), que todo es mortal y
contaminado, ni a la persona de Cristo, ni su Nombre, ni su Corazón, ni la imagen
inviolable de la Mujer que fue su Madre. Con esto sí que no hay
reconciliación. Contra esto hay guerra perpetua. Mientras yo tenga vida, mi
función (y para eso me alimenta el pueblo cristiano) es luchar contra el error
religioso, la mentira m el plano de lo sacro y el Padre de la Mentira. Sin eso,
no puedo salvar mi alma, ni me es lícito dormir, ni comer siquiera.
Yo no sé de cierto si estamos o no cerca del fin del siglo, tal como estoy
cierto que yo estoy cerca de dejar pronto este encantador Siglo Veinte. Pero lo
sospecho. Y lo deseo. El fin del siglo es el retomo de Cristo. Para ver
el retorno de Cristo vale la pena pagar la entrada.
Cristo anunció que esa entrada no sería barata. Pero que valía la pena.
Veni, Dómine Jesu.
R.P. Leonardo
Castellani, Villa Devoto, 24 de febrero de 1945. Patria Argentina Nº 266, Mayo de 2010. Visto en Syllabus,
06-08-2013.
Francisco reibe el premio “Martín Fierro” honorífico.
Solo falta el Oscar, pero
es solo cuestion de tiempo.
[La
Nación – 06-08-2013]
Cómo fue el premio para el
Papa Francisco en los Martín Fierro
El ciclo Biblia y diálogo vigente recibió
una estatuilla honorífica por la participación del Sumo Pontífice
Uno de los momentos más esperados y
emotivos de la noche de los Martín Fierro fue el premio honorífico para
el programa del que participó el actual papa Francisco, Biblia y
diálogo vigente. Desde Roma, el Papa había pregrabado su agradecimiento,
cuando fueron a llevarle la estatuilla, y el video se transmitió en la
ceremonia. “Muchas gracias. Realmente se ve que han trabajado bien ustedes para
merecer este premio. Sepan llevar el nivel de trabajo que ha merecido este
premio”, dijo.
Luego, en vivo, subieron los otros dos
conductores del programa, el teólogo Marcelo Figueroa y el rabino Abraham
Skorka, que llevaron adelante un ciclo que apuntaba al diálogo interreligioso,
con la producción de Eugenia Casany, por el Canal del Arzobispado.
“Es una propuesta de tres hermanos de
confesión que creen y siguen creyendo en un programa de diálogo y de escucha.
Los disensos no deben ser una excusa para el enfrentamiento sino una
oportunidad para el diálogo. Que nos haga bien al alma de nuestro pueblo.
Gracias al Cardenal Bergoglio por la enorme generosidad que sea un diálogo
entre confesiónes el único ciclo que grabó y grabará un Papa”, expresó
Figueroa.
sábado, 3 de agosto de 2013
El que recibe a los que hacen profesión de mala doctrina se hace cómplice de ella.
“Mirad por
vosotros mismos, a fin de que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que
recibáis colmado galardón.
Cf. I Cor. 3,
15.
Todo el que
va más adelante y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios; el
que permanece en la doctrina, ése tiene al Padre, y también al Hijo.
“El atenerse
con fe viva a la enseñanza que Cristo predicó y confió a sus apóstoles (Juan
7,16, 18,19; cf. 8,31; I Juan 2, 22, 23) implica la incorporación a Cristo y al
Padre. El herético, al contrario, es el que quiere ir más adelante;
probablemente el gnóstico [en nuestros días el modernista. Nota Syllabus] que
se separa de esa fe tradicional so pretexto de elevarse a una ciencia más
sublime (Bonsirven) o “de una gnosis privilegiada” (Pirot). Comentario de Mons.
Straubinger.
Si viene
alguno a vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, ni le
saludéis.
Esta doctrina:
la recibida de Cristo (v.6) sin las desviaciones que señaló en los vv. 7 y 9.
Tal conducta, según aquí se nos enseña, no es falta de caridad sino de
prudencia (v.8) y respeto por la fe. El que recibe a los que hacen profesión de
mala doctrina se hace cómplice de ella (v. 11). Cf. I Cor. 5, 9; Ef. 5, 10 ss.;
II Tes. 3,6 y 14, Tito 3, 10. Comentario de Mons. Straubinger.
Porque
quien le saluda participa en sus malas obras.”
Segunda carta del apóstol San
Juan, 8-11.
“Os he
escrito en una carta:
No tratéis
con los deshonestos. Claro está que no entiendo decir con los deshonestos de
este mundo, o con los avarientos, o con los que viven de rapiña, o con los
idólatras; de otra suerte sería menester que os salieseis de este mundo.
Mas ahora
os he escrito que no tratéis con aquel que es del número de vuestros hermanos
y, sin embargo, es deshonesto, o avariento, o idólatra, o maldiciente, o
borracho, o vive de rapiña; con este tal ni toméis bocado.
Los que son
sólo cristianos de nombre, perjudican a la Iglesia más que los paganos. Por lo
tanto no debemos tener trato con ellos [en nuestros días, particularmente con
los liberales que con insidia o estulticia disuelven la justa y necesaria
resistencia a todo acuerdo con los herejes, apóstatas y cismáticos de Roma, aun
a riesgo de vernos tildados de “cismáticos”, “sedevacantistas” o cosas
similares. Nota Syllabus].Véase las severas normas dadas en Col. 3, 14; II Tes.
3, 6 y 14; II Juan 10. Comentario de Mons. Straubinger.
Pues, ¿cómo
podría yo meterme a juzgar a los que están fuera? ¿No son acaso los de dentro
aquellos a quienes tenéis derecho de juzgar?
Gran
lección de humildad colectiva, para que no queramos ver siempre el mal fuera de
nuestra comunidad. Véase Lam. 3, 42 y nota. Apartad a ese mal hombre,
etc.: es una cita de Deut. 13, 5. Nótese que no es el caso de la cizaña, la
cual no debe arrancarse hasta la siega (Mat. 13, 29 s.) la cizaña está en el
campo del mundo (Mat. 13, 38), mientras que S. pablo habla aquí de los que se
dicen discípulos de Cristo. En el v. 10 nos dice claramente que no se trata de
los del mundo, sino que su severidad se refiere a los nuestros [si San pablo
mostraba tal severidad, ¿qué decir hoy que el mundo ha ingresado a la Iglesia y
a imitación de la cizaña sus pastores hacen todo lo posible para destruirla?
Nuevamente nos confirma en que lo único que nos compete es no tener trato con
ellos. Nota Syllabus]. Cfr. I Tim. 5, 20. Comentario de Mons. Straubinger.
A los de
afuera Dios los juzgará. Apartad a ese mal hombre de vuestra compañía”.
Primera carta de San Pablo a
los Corintios. 5, 9-13
“Pero
cuestiones necias, y genealogías, y contiendas, y debates sobre la Ley,
evítalas, porque son inútiles y vanas.
Huye del
hombre hereje, después de haberle corregido una y dos veces, sabiendo que quien
es de esta ralea, está pervertido y es delincuente. Se condena por su propia
conciencia”.
Sapientísima
norma para el apostolado. Son los sordos que no quieren oír, tantas veces
calificados por Jesús. Véase 2, 8 y nota. Comentario de Mons. Straubinger.
Carta de San pablo de Tito. 3,
9-11.
“Tu palabra
sea sana e irreprensible, para que quien es contrario se confunda, no teniendo
mal ninguno que decir de nosotros”.
(…) No se
trata, pues, en manera alguna, de que busquemos hundir al adversario en la
derrota humillante, faltando a la caridad para con él y moviéndolo al odio más
que a la contrición, sino como decía Ozanam, de hacerle amable esa religión
cuya verdad queremos demostrar, puesto que el apostolado no es una cuestión de
dialéctica a lo humano (Cfr. I Cor. 2, 5, Col. 2, 8) sino de espíritu, es
decir, de rectitud interior (3, 10s., y nota; Juan 3, 19, 7, 17 y nota) para
recibir la semilla que es la Palabra de Dios. Véase Mat. 13, 19 y nota.
Comentario de Mons. Straubinger.
Carta de San Pablo a Tito. 2,
8.
“Guardaos
de los falsos profetas, los cuales vienen a vosotros disfrazados de ovejas, mas
por dentro son lobos rapaces.
Jesús, como
buen Pastor (Juan 10. 1-29), nos previene aquí bondadosamente contra los lobos
robadores, cuya peligrosidad estriba principalmente en que no se presentan como
antirreligiosos, sino al contrario “con piel de oveja” [e incluso, con “olor a
oveja”. Nota Syllabus], es decir “con apariencia de piedad” (II Tim. 3, 5) y
disfrazados de servidores de Cristo (II Cor. 11, 12 ss.) [También de servidores
de la Tradición. Nota Syllabus]. Cf. Luc. 6, 26; 20, 45; Jn. 5, 43; 7, 18; 21,
15; Hech. 20, 29; I Juan 2, 19; Rom. 15, 17 s., etc. Para ello nos habilita a
fin de reconocerlos, pues sin ello no podríamos aprovechar de su advertencia.
Cf. Juan 7, 17; 10, 4, 8 y 14. Comentario de Mons. Straubinger.
Los
conoceréis por sus frutos”.
Evangelio según San Mateo. 7.
15-16.
“Surgirán
numerosos falsos profetas, que arrastrarán a muchos al error”.
Evangelio según San Mateo. 24,
11.
“Porque
surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán cosas estupendas y
prodigios, hasta el punto de desviar, si fuera posible, aún a los elegidos”.
Los elegidos
se librarán del engaño porque al justo se le dará por defensa un juicio seguro
(Sab. 5, 19). Cf. II Tes. 2, 10 ss. y nota. Comentario de Mons. Straubinger.
Evangelio según San Mateo. 24,
24.
“Y os
ruego, hermanos, que os rescatéis de aquellos, que causan entre vosotros
disensiones y escándalos, contra la doctrina que vosotros habéis aprendido.
Evitad su compañía. Pues los tales no sirven a Cristo Señor nuestro”.
Carta de San Pablo a los Romanos.
16. 17-18
“Pero aun
cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, os predique un Evangelio
diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea maldito. Os lo he dicho, y
os lo repito: Cualquiera que os anuncie un Evangelio diferente del que habéis
recibido, sea maldito.”
El Evangelio
no debe ser acomodado al siglo so pretexto de adaptación. La verdad no
es condescendiente sino intransigente. El mismo Señor nos previene contra
los falsos Cristos (Mat. 24, 24), los lobos con piel de oveja (Mat. 15), etc.,
y también San Pablo contra los falsos apóstoles de Cristo (II Cor. 11, 13) y
los falsos doctores con apariencia de piedad (II Tim. 3, 1-5). Es de admirar la
libertad de espíritu que el Apóstol nos impone al decirnos que ni un
ángel [ni tampoco un Papa, Cardenal, Obispo o Superior General. Nota Syllabus]
debería movernos de la fe que él enseñó a cada uno con sus palabras inspiradas.
Véase II Cor. 11, 14, 13, 5 y nota. Cfr. 2, 4 ss. Comentario de Mons.
Straubinger.
Carta de San Pablo a los
Gálatas 1, 9.
“Hablar impropiamente
es el origen de las herejías. Por eso, con los herejes no debemos tener ni
siquiera en común el lenguaje, para no favorecer sus errores”.
San Jerónimo
“Huid de
los herejes, ellos son los sucesores del diablo que logró seducir a la primera
mujer”.
San Ignacio de Antioquía
“¡Huid de
todos los herejes!”.
San Irineo
“¡Huid del
veneno de los herejes!”.
San Antonio del desierto
“¡No te
sientes con los herejes!”.
San Efrén.
“He sabido
que no sólo os entristece mi exilio, sino sobre todo el hecho de que los otros,
es decir los arrianos, se han apoderado de los templos por la violencia y entre
tanto vosotros habéis sido expulsados de esos lugares. Ellos, entonces, poseen
los templos. Vosotros, en cambio, la tradición de la Fe apostólica. Ellos,
consolidados en esos lugares, están en realidad al margen de la verdadera Fe,
en cambio vosotros, que estáis excluidos de los templos, permanecéis dentro de
esa Fe. Confrontemos pues qué cosa sea más importante, el templo o la Fe, y
resultará evidente desde luego, que es más importante la verdadera Fe”.
San Atanasio
“El Apóstol
ordena esta intransigencia a todas las generaciones: siempre habrá que
anatemizar a aquéllos que tienen una doctrina contraria a la recibida”.
San Vicente de Lerins
“Los
enemigos declarados de Dios y de la Iglesia deben ser censurados y sancionados
con toda la fuerza posible. La caridad obliga a gritar por el lobo, cuando un
lobo se desliza en medio del rebaño e incluso en cualquier lugar donde se
encuentre”.
San Francisco de Sales
“Uno de los medios de conservar la fe, una de las primeras marcas de unidad, es la huida de los herejes”.
Dom Guéranger
“Suponiendo
que Roma nos llamara, que quisiera recibirnos, volver a hablar, entonces soy yo
quien pondría las condiciones. Ya no aceptaría encontrarme en la situación en
que nos ha dejado los coloquios. Eso ya terminó. Yo colocaría la cuestión en el
plano doctrinal. “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los
Papas que les han precedido? (…) Si no aceptan la doctrina de sus predecesores,
entonces es inútil hablar. Mientras no acepten una reforma del Concilio
teniendo en cuenta la doctrina de estos Papas que les han precedido, no hay
diálogo posible. Es inútil. Las posturas serían más claras”.
Monseñor Lefebvre. Fideliter
n°66, nov-dic de 1988.
Visto en Syllabus
03-08-2013.
Nuevo Blog dedicado a la contracultura.
Acabo de ser lanzado a la web un
nuevo Blog en relación con el mundo de la música rock y la contracultura en
que el mundo de hoy nos sumerge por todas partes y que, esperamos sirva, sobre
todo a los padres, educadores y a los jóvenes.
Habrá allí conferencias,
artículos, videos e informes especiales reunidos a lo largo de varios años.
Espero que a alguien le resulte útil. Los invito a conocerlo en el siguiente
En enlace es: Rock'n'Roll
Music
viernes, 2 de agosto de 2013
Las felicitaciones de Francisco por el final del mes de Ramadán.
[Romereports.com – 02-08-2013]
Millones de musulmanes viven los últimos días del mes del
Ramadán, y el Papa Francisco envió un mensaje en el que
alienta a extender la educación para promover el respeto mutuo entre
cristianos y musulmanes.
En el mensaje, el Papa explica como su patrón, San Francisco de Asís, fue un ejemplo a seguir con sus invitaciones al diálogo entre las dos religiones.
El Papa dijo que el diálogo se basa en enseñar y promover el
respeto por la otra religión, especialmente a las generaciones más jóvenes.
En su mensaje, el Papa expresó además su sufrimiento por los ataques a líderes
religiosos y a los lugares de culto.
Cada año, el Vaticano felicita a los musulmanes al término del Ramadán.
Sin embargo, el último Papa que firmó este mensaje personalmente fue
Juan Pablo II en 1991.
TEXTO COMPLETO DEL MENSAJE
A los musulmanes del mundo entero
Es para mí un gran placer daros mis
felicitaciones con motivo de la celebración del 'Id al-Fitr, que concluye el
mes del Ramadán, dedicado principalmente al ayuno, la oración y la limosna. Se
ha convertido en tradición que, en esta ocasión, el Consejo Pontificio para el
Diálogo Interreligioso os envíe un mensaje de buena voluntad, acompañado de un
tema propuesto a la común reflexión. Este año, el primero de mi Pontificado,
decidí firmar yo mismo este tradicional mensaje y enviároslo, queridos amigos,
como expresión de aprecio y amistad para todos los musulmanes, especialmente
aquellos que son líderes religiosos.
Como todos sabéis, cuando los Cardenales me
eligieron como Obispo de Roma y Pastor Universal de la Iglesia Católica, escogí
el nombre de “Francisco”, un santo muy famoso, que amó profundamente a Dios y a
todo ser humano, hasta el punto de ser llamado “hermano universal”. Amó, ayudó
y sirvió a los necesitados, a los enfermos y a los pobres; también se preocupó
mucho de la creación.
Soy consciente de que, en este período, las
dimensiones familiar y social son especialmente importantes para los
musulmanes, y vale la pena subrayar que hay ciertos paralelos en cada una de
estas áreas con la fe y la práctica cristiana. Este año, el tema sobre el que me
gustaría reflexionar con vosotros y con todos los que lean este mensaje, y que
afecta tanto a los musulmanes como a los cristianos, es la promoción del
respeto mutuo a través de la educación.
El tema de este año quiere destacar la
importancia de la educación en la forma en que nos comprendemos unos con otros,
sobre la base del respeto mutuo. “Respeto” significa una actitud de amabilidad
hacia las personas para las que nutrimos consideración y estima. “Mutuo”
significa que no se trata de un proceso unidireccional, sino de algo que es
compartido por ambas partes.
Lo que estamos llamados a respetar en cada
persona es ante todo su vida, su integridad física, su dignidad y los derechos
que de ella manan, su reputación, su propiedad, su identidad étnica y cultural,
sus ideas y sus decisiones políticas. Por esto estamos llamados a pensar,
hablar y escribir del otro en un modo respetuoso, no sólo en su presencia, sino
siempre y en todas partes, evitando críticas injustas o la difamación. Para
lograr esto, tienen un papel fundamental la familia, la escuela, la enseñanza
religiosa y todo tipo de medios de comunicación social. Si nos referimos ahora
al respeto mutuo en las relaciones interreligiosas, especialmente entre
cristianos y musulmanes, estamos llamados a respetar la religión del otro, sus
enseñanzas, símbolos y valores. Un respeto especial se debe a los líderes
religiosos y los lugares de culto. ¡Cuánto dolor causan los ataques a uno u
otro de ellos!
Claramente, al mostrar respeto por la
religión de los demás o manifestar los mejores deseos con motivo de una
celebración religiosa, simplemente tratamos de compartir la alegría, sin
referencia al contenido de sus creencias religiosas. En cuanto a la educación
de los jóvenes musulmanes y cristianos, debemos formar nuestros jóvenes a
pensar y hablar de un modo respetuoso de otras religiones y de sus seguidores,
evitando ponerlos en ridículo o denigrar sus creencias y prácticas.
Todos sabemos que el respeto mutuo es
esencial en cualquier relación humana, sobre todo entre las personas que
profesan una creencia religiosa. Es así como puede crecer una amistad sincera y
duradera.
Al recibir al Cuerpo Diplomático acreditado
ante la Santa Sede, el 22 de marzo de 2013, les dije: “No se pueden vivir
auténticas relaciones con Dios ignorando a los demás. Por eso, es importante
intensificar el diálogo entre las distintas religiones, pienso en primer lugar
en el Islam, y he apreciado mucho la presencia, durante la Misa de inicio de mi
ministerio, de tantas autoridades civiles y religiosas del mundo islámico”. Con
estas palabras, quise subrayar una vez más la gran importancia del diálogo y de
la cooperación entre los creyentes, sobre todo entre cristianos y musulmanes,
así como la necesidad de fortalecerla.
Con estos sentimientos, renuevo mi esperanza
de que todos los cristianos y musulmanes sean auténticos promotores del respeto
mutuo y la amistad, especialmente a través de la educación. Os expreso, por
último, mis mejores deseos y oraciones para que vuestras vidas puedan
glorificar al Altísimo y dar alegría a los que os circundan.
¡Feliz fiesta a todos vosotros!
Desde el Vaticano, 10 de julio de 2013
jueves, 1 de agosto de 2013
Francisco: “Si la educación de un chico se la dan los católicos, los protestantes, los ortodoxos o los judíos, a mí no me interesa”.
Video de la
entrevista del Papa Francisco en Globo News.
En el contexto de su viaje a Brasil con
ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud Río de Janeiro 2013, el periodista
Gerson Camarotti, de la cadena Globo News,
29-07-2013, entrevistó al Papa Francisco.
La entrevista comenzará con algunos chistes
del estilo “el papa es argentino y Dios es brasileño” y comentarios sobre el
clima. Luego, Francisco, se despachará con un discurso de corte completamente humanista,
inmanente y pluralista, donde dice cosas gravísimas y deja en claro que sigue
un programa de corte masónico aberrante que licúa (eso que les ha pedido a los
jóvenes que no hagan) la única Religión verdadera que es la católica. “La
utopía es respirar y mirar adelante” dirá en algún momento. Y cerca
del final, minuto: 27:45, saldrá de su boca una tremenda a firmación que,
conciente o no de la gravedad de sus palabras públicas, tendrán graves
repercusiones en el futuro:
“Si la educación de un chico se la dan los católicos, los
protestantes, los ortodoxos o los judíos, a mí no me interesa. A mí me interesa
que lo eduquen y que le quiten el hambre. En eso tenemos que ponernos de
acuerdo”.
Si la educación católica consiste en preparar
el camino a la salvación ¿cómo podrá salvarse alguien que esté educado en el
judaísmo, el islam o el protestantismo, siendo esta una educación deformada y
defectuosa basada en un falso camino, en una falsa religión?
Recordamos las palabras de Pío XI sobre la
educación:
“Es, por tanto, de la mayor importancia
no errar en materia de educación, de la misma manera que es de la mayor
trascendencia no errar en la dirección personal hacia el fin último, con el
cual está íntima y necesariamente ligada toda la obra de la educación. Porque,
como la educación consiste esencialmente en la formación del hombre tal cual
debe ser y debe portarse en esta vida terrena para conseguir el fin sublime
para el cual ha sido creado, es evidente que así como no puede existir
educación verdadera que no esté totalmente ordenada hacia este fin último, así
también en el orden presente de la Providencia, es decir, después que Dios se
nos ha revelado en su unigénito Hijo, único que es camino, verdad y
vida (Jn 14, 6), no puede existir otra
completa y perfecta educación que la educación cristiana. Lo cual demuestra
la importancia suprema de la educación cristiana, no solamente para los
individuos, sino también para las familias y para toda la sociedad humana ya
que la perfección de esta sociedad es resultado necesario de la perfección de
los miembros que la componen”. (Pío XI, “Divini
illus magistri”, n°5)
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