domingo, 20 de octubre de 2013

San Gregorio Nacianceno, protofilolefe.


Distingamos, asimismo, la figura de San Gregorio de Nacianzo. Nació el 330 y se formó en lo mejor de la cultura clásica, pasando por las escuelas de CesareaAlejandría y  Atenas. Consagrado obispo, el pequeño grupo niceno de Constantinopla le rogó que les ayudara a reconstruir la Iglesia de aquella diócesis, entonces dominada por los arrianos, poco antes de que Teodosio entrara en esa ciudad y lo hiciera obispo de la misma. Tras renunciar a esa gloriosa sede, se hizo cargo de la de Nacianzo, en Capadocia, falleciendo en el 390.

Fue Gregorio testigo de todas las polémicas que jalonaron las disputas contra los arrianos, así como de las tan múltiples como inútiles reuniones de obispos, sínodos y concilios de todo género. Respecto de ello así escribía en una de sus cartas:

“Me siento inclinado a evitar todas las conferencias de obispos, pues no he visto nunca una que llevase a un resultado feliz, ni que remediase los males existentes, sino más bien los agravase.”

Y refiriéndose más en general a los obispos, en otro de sus escritos leemos:

“Ciertamente los pastores actuaron como unos insensatos, porque salvo un número muy reducido, que fue despreciado por su insignificancia o que resistió por su virtud, y que había de quedar como una semilla o una raíz de donde renacería de nuevo Israel bajo el influjo del Espíritu Santo, todos cedieron a las circunstancias, con la única diferencia de que unos sucumbieron más pronto y otros más tarde; unos estuvieron en primera línea de los campeones y jefes de la impiedad, otros se unieron a las filas de los soldados en batalla, vencidos por el miedo, por el interés, por el halago o, lo que es más inexcusable, por su propia ignorancia.”

Encontramos también su firma en una carta colectiva que 32 obispos orientales, [San] Basilio entre ellos, dirigieron a los obispos de Italia y las Galias. El cuadro que pintan no deja de ser trágico.

“Se trastornan los dogmas de la religión; se confunden las leyes de la Iglesia. La ambición de los que no temen al Señor salta a las dignidades, y se propone el episcopado como premio de la más descarada impiedad, de suerte que a quien más graves blasfemias profiere, se le tiene por más apto para regir al pueblo como obispo. Desapareció la gravedad episcopal. Faltan pastores que apacienten con ciencia el rebaño del Señor...
La libertad de pecar es mucha. Y es que quienes han subido al gobierno de la Iglesia por empeño humano, lo pagan luego consintiéndolo todo a quienes pecan...
La maldad no tiene límite; los pueblos no son corregidos; los prelados no tienen libertad para hablar. Porque quienes adquirieron para sí el poder o la dignidad episcopal por medio de los hombres, son esclavos de quienes les hicieron esa gracia...

Sobre todo eso ríen los incrédulos, vacilan los débiles en la fe, la fe misma es dudosa, la ignorancia se derrama sobre las almas, pues imitan la verdad los que amancillan la palabra divina en su malicia.
 Y es que las bocas de los piadosos guardan silencio, y anda suelta toda lengua blasfema.
Lo santo está profanado; la parte sana de la gente huye de los lugares de oración como de escuelas de impiedad y marchan a los desiertos, para levantar allí, entre gemidos y lágrimas, las manos al Señor del cielo. Porque sin duda ha llegado hasta vosotros lo que sucede en la mayor parte de las ciudades: la gente, con sus hijos y mujeres y hasta con los ancianos, se derraman delante de las murallas y hacen sus oraciones al aire libre, sufriendo con gran paciencia todas las inclemencias del tiempo, esperando la protección del Señor.”

A los que cuestionaban a [San] Atanasio y la falange atanasiana por sus "extremismos", San Gregorio les decía:

"Por suaves y tratables que fuesen en otras cosas, había un punto en que no sufrían ser acomodaticios y fáciles, a saber, cuando por causa del silencio o del descanso, la causa de Dios era traicionada; entonces de golpe se tornaban belicosos, ardientes y encarnizados en los combates, porque su celo era una llama; y se exponían con más facilidad a hacer lo que no era conveniente que a dejar de obrar donde el deber así lo exigía."

Cfr. R.P. Alfredo Sáenz, S.I.“La nave y las tempestades, Vol. I: “La Sinagoga y la Iglesia Primitiva”. “Las persecuciones en el Imperio Romano”. “El arrianismo”. Buenos Aires: Ediciones Gladius, 2005, 2ª ed., ISBN:950-9674-61-3, pp. 232-235. Visto en el blog Cougar Puma, 19-10-2013.

sábado, 19 de octubre de 2013

Papa Pío XII: acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María.


¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.
En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.
Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.
Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios.
Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.
Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.
Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en El todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.

La “consagración” que no fue tal.

¿En serio?

La fallida “consagración” a Nuestra Señora de Fátima que se esperaba (Leer aquí) fue simplemente un “acto de confianza”, como afirma SMM, 19-10-2013.
Nada de lo que se esperaba sucedió, es decir, la consagración del mundo y el pontificado al Corazón Inmaculado de María. Menos aún, la consagración de Rusia que pidió la Santísima Virgen mediante la Hermana Lucía, vidente de Fátima. Y mucho menos siquiera, mención alguna de tal pedido, que pocos esperaban se produjera. Como dice Roberto de Mattei en un comentario, una fórmula débil pronunciada con un tono cansino.


Facsímil de la carta de la Hna. Lucía al R.P. Humberto María Pasquale SDB del 13 de abril de 1980: “En respuesta a su pregunta, le clarificaré: Nuestra Señora de Fátima, en Su pedido, solo se refirió a la Consagración de Rusia...”


[SMM – 19-10-2013]

“El Pontífice realizó el acto de consagración...” ¿De veras, L’Osservatore Romano?, ¡no nos hagas reír!


En primera página de L'Osservatore Romano, Edición Semanal en Lengua Española, Oct-18-2013, es decir, la que comienza a circular hoy, respecto de la Jornada Mariana realizada el pasado fin de semana en el Vaticano con ocasión del Año de la Fe, durante la cual Francisco realizó un acto de confianza a Nuestra Señora de Fátima, como informó en su momento el propio sitio de internet de la Santa Sede...


...Se lee: “En la plaza de San Pedro el Pontífice renueva el acto de consagración a la Virgen de Fátima” y “El Pontífice realizó el acto de consagración...” (ver destacados en la imagen inmediatamente inferior).


¿En serio?, ¡no nos hagan reír! No es lo mismo hacer un “acto de confianza” que hacer una “consagración”. Aunque inicialmente nos dijeron que lo que iba a realizarse era una “consagración” o una renovación de la misma —y así lo estimamos—, en realidad lo que se hizo no fue tal sino, como hemos dicho, un “acto de confianza”.

Alguien en L'Osservatore Romano debería releer —si es que acaso ya leyó con anterioridad— la Enciclopedia Católica, la cual en la entrada correspondiente a “consagración”, la define:

Consagración, en general, es un acto por el cual una cosa se separa del uso común y profano para un uso sagrado, o por el cual una persona o cosa se dedica al servicio y culto de Dios por medio de oraciones, ritos y ceremonias.

Vemos que no se ha realizado ninguna “Consagración” ya no se nombra la palabra y el acto de consagrar.

Una palabra terrible.

“Todos los caminos de esta vida, por más vueltas que den, confluyen invisiblemente hacia una palabra terrible, pero ungida con las promesas divinas, que es sacrificio.

Y el sacrificio es no solamente posible sino hasta gozoso cuando está inspirado por un verdadero amor.”
R.P. Leonardo Castellani
Visto en Castellaniana.

Adoración al Santísimo en forma de “pachanga”.

Jóvenes de Renovación Carismática Satélite Querétaro. Danza despúes de la Hora Santa del Retiro de Renovación de Satélite 2009.


En total y plena “comunión”.

¿Será esto la “nuevaevangelización”?

Esto aparenta más una danza pagana alrededor del fuego que una adoración al Santísimo. Esto es totalmente desacralizarte y ofensivo a Dios.

Danza Litúrgica presentado por Arts Co. Shalom (Comunidad Católica Shalom / Botafogo / Rio de Janeiro / Brasil) en el “12 º Congreso Mundial de las Nuevas Comunidades” (New Song - Renovación Carismática Católica - RCC), 02 de noviembre de 2006 (jueves, Todos los Santos)

Papa Francisco enfrenta críticas de católicos más tradicionalistas.


Artículo de La Tercera de Santiago, Chile, 19-Oct-2013, pág 42. Visto en Secretum Meum Mihi:

Papa Francisco enfrenta críticas de católicos más tradicionalistas

Las entrevistas al Pontífice hicieron visibles los cuestionamientos a sus planteamientos y su estilo.

Lucia Magi
Roma

Desde que se asomó al balcón de San Pedro, el Papa Francisco comenzó a cautivar la simpatía y el cariño de muchos católicos. Sin embargo, mientras su espontaneidad y la renuncia a algunos de los símbolos del papado -la muceta o la cruz dorada- conquistaba a algunos, también preocupaba a los católicos más tradicionalistas. A los pocos días, volvió a pasar lo mismo, cuando el Papa se despidió de los periodistas acreditados para el cónclave, con una bendición silenciosa, con tal de “no herir la sensibilidad de nadie”. La mayoría quedó emocionada, pero algunos se inquietaron. 

Los ejemplos pueden seguir en forma casi diaria en los ocho meses de pontificado. Las voces de algunos católicos se escucharon más fuertes este último mes: el Papa declaró en una entrevista a una serie de revistas jesuitas que los católicos no deben estar “obsesionados con imponer las doctrinas”. En entrevista con el periodista de izquierda y fundador del diario La Repubblica, Eugenio Scalfari, dijo que “cada uno debe perseguir lo que en su conciencia es el bien”. Al final de su viaje a Brasil, declaró a los periodistas: “¿Quién soy yo para juzgar a un gay?”.

La forma espontánea de hablar del Pontífice obtuvo un innegable efecto en las bases católicas: “El factor F” conquista a las masas. Basta con acercarse un miércoles a la Plaza de San Pedro, donde celebra sus multitudinarias audiencias. Pese a ello, el Pontífice está enfrentando varias voces críticas. 

“No vamos a esconder -se lee, por ejemplo, en la web tradicionalista Messainlatino.it- que a veces nos sorprendemos por ciertas praxis del Papa. El rechazo de los símbolos visibles del pontificado, la preferencia de no definirse ni siquiera Papa, el rechazo del departamento pontificio, nos llevan a vislumbrar el peligro de desacralizar y disminuir el papado como institución (de origen divino, cabe recordarlo)”. Paolo Rodari, vaticanista del diario La Repubblica, define estas voces como parte de “grupos tradicionalistas que se sienten desorientados por un Papa que borra el anatema de su pastoral”. 

TRES CATEGORIAS DE CRITICAS

El prestigioso vaticanista estadounidense John Allen divide estas voces críticas en tres categorías: 1- “Algunas personas que trabajan en el Vaticano, que han hecho todo lo que podían y que ahora se sienten desanimadas escuchando al Papa hablar de la Curia infestada por el afán de hacer carrera, de un vaticano-centrismo y de ‘lepra”. 2- Algunos católicos pro-vida, que sienten haber trabajado siempre “para llevar agua al molino de la Iglesia sobre temas poco populares, como el aborto o los gays”, y ahora experimentan cierta frustración por las aperturas del Papa, que considera estas cuestiones doctrinales como de secundaria importancia. 3- Algunos católicos -tanto clérigos como laicos - que han luchado para afirmar una fuerte identidad católica que ahora ven al Papa decir que el “proselitismo es una solemne idiotez”.

Vittorio Messori, renombrado escritor católico, muy vinculado con los ambientes más tradicionales y reconocido por su libro El Informe Ratzinger -extensa entrevista de 1985 al entonces prefecto para la Doctrina de la Fe y futuro Papa-, publicó un editorial en el influyente diario Corriere della Sera señalando que “muchos en la Iglesia están perplejos por un estilo donde creen ver un matiz populista, típico de un sudamericano que de joven sufrió la fascinación del carisma demagógico de Perón”. Messori concluye evaluando que más allá de la simpatía personal, un Papa es el vicario de Cristo en la Tierra, así es que hay que respetarlo y serle fiel. Pero esto no lo retuvo al escribir su tribuna, donde revelaba una cierta “nostalgia” hacia el “emérito profesor alemán” (en referencia a Benedicto XVI) que precedió al Papa argentino.

Paolo Mastrolilli entrevistó para el medio Vatican Insider a Michael Novak, uno de los más famosos filósofos católico de EE.UU.: “Las declaraciones de Bergoglio -dice-, en particular el uso de la palabra “obsesión”, hiere a los fieles que arriesgaron su vida para proteger la doctrina”.

A los pocos días de la visita a Asís, se unieron a los escépticos también dos periodistas desde siempre vinculados con el mundo católico más tradicional. Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro firmaron juntos un artículo en el periódico conservador Il Foglio -dirigido por un íntimo amigo y asesor de Silvio Berlusconi- que tenía un titular muy claro: “Este Papa no nos gusta”. En el editorial acusaban a Bergoglio de “recitar un guión -bien escrito y bien interpretado- para rescatar la imagen de la Iglesia que sufre los escándalos y el cambio de valores de la sociedad contemporánea”. A los pocos días de publicarse el texto, Radio María suspendió el programa que Gnocchi y Palmaro conducían en su frecuencia. 

Pietro De Marco es catedrático de Sociología de las Religiones en la Universidad de Florencia. El 2 de octubre una reflexión suya fue recogida por el prestigioso blog de Sandro Magister, veterano vaticanista del semanal progresista L’Espresso. De Marco dice: “El Papa -que tiene responsabilidad hacia muchos- no puede hablar como se conversa en el día a día. Por ejemplo, si dice: ‘¿Quién soy yo para juzgar? en privado o al principio de ejercicios espirituales es una cosa, pero frente a la prensa y al mundo entero, esta frase choca con la entera historia y con la naturaleza profunda de la función petrina”.


“El desafío ante este panorama -plantea Marcello Veneziani, columnista diario conservador Il Giornale- es acercar a los lejanos sin alejar a los cercanos”.

Francisco sin Dios.


Los Católicos que retienen algún sentido real de su Fe están siendo escandalizados por las palabras y hechos del hombre actualmente sentado en la Sede de Pedro. Uno casi se pregunta si fue puesto allí para destruir lo que queda de la Iglesia católica. Como un verdadero hijo del Vaticano II, él se aleja de Dios y se vuelve hacia el hombre. Aquí por ejemplo están las primeras nueve de once citas claves extraídas (no por mí) de una entrevista dada por Francisco el 24 de Septiembre al editor ateísta de un diario italiano :

Las citas 2 a 5 conciernen a la Iglesia (resumo): 2 La administración de la Iglesia debe ser más horizontal, menos vertical3 La Curia Romana lo es demasiado para su auto-servicio. Debe salir hacia la gente4 El Papa no debe ser más un rey rodeado por cortesanos lisonjeros. 5 Demasiados sacerdotes lo son para su auto-servicio y son así obstáculos para la Cristiandad. Ahora bien, citas como estas obviamente agradarán al público moderno democrático que nunca gustó de ser dicho qué hacer por la Iglesia oficial, pero, ¿son estas citas honestas o justas con respecto a los innumerables Papas, Curias, Administraciones y Sacerdotes que se sucedieron antes de Francisco por 1900 años, manteniendo la estructura de la Iglesia para la salvación de las almas? Por el contrario, ¿dejará Francisco detrás de él cualquier estructura aún en pie, cualesquiera almas salvadas?

Las citas 1 y 6 conciernen al mundo: 1 Mientras esté yo de guardia la Iglesia se quedará fuera de la política. ¿Para dejar a los hombres democráticos lanzarse ellos mismos al Infierno? 6 Los dos problemas peores de hoy en día son el desempleo de los jóvenes y la soledad de los viejos. Ahora bien, estos son dos problemas humanos reales de hoy en día, pero ¿porqué? ¿No es porque precisamente hombres de Iglesia como Francisco dejan la política a los políticos, poniendo al dinero por encima de la gente joven? ¿Y porque hombres de Iglesia como él rechazan imponer aquellas leyes de la Iglesia que, manteniendo a la familia unida, la ayudan a cuidar a la gente vieja?

Las citas 7 y 9 conciernen a la religión: 9 Jesús nos dio un solo camino de salvación, amarnos los unos a los otros. Pero, el amor al prójimo sin que el amor a Dios venga primero, se vuelve en odio al prójimo, por ejemplo el Comunismo. 7a Convertir a la gente no tiene sentido. ¡Tiene el mayor de los sentidos, si, como es el caso, nadie puede llegar al Cielo sin creer en Dios y en su Divino Hijo, Jesucristo! 7b Todos nosotros debemos mezclarnos juntos y movernos unos a otros hacia el Bien. Pero, debemos todos movernos unos a otros hacia Dios. ¿Qué más es el Bien? Si Francisco no menciona a Dios, ¿quien va a creer en Dios?

La cita 8 es la más grave de todas: 8a “Yo creo en Dios, no en un Dios católico, no hay ningún Dios católico”. Esto es gravemente engañoso. Cierto, Dios es el Dios de todos los hombres, pero El instituyó para todos los hombres una religión, y solamente una religión, y ella es la religión católica. Así, el Dios del catolicismo es el único y únicamente verdadero Dios. 8b “Jesús es su encarnación, mi maestro y mi pastor, pero Dios el Padre, Abba, es la luz y el Creador”. También gravemente engañoso. ¿No es que ese “pero” sugiere que Jesús no es el Creador? ¿Cree Francisco que Jesús es algo más que solamente un hombre? 8c “Cada uno tiene su propia idea del bien y del mal y debe elegir para seguir al bien y para combatir al mal tal como él los concibe”. Esto para nada es engañoso. Esto es la negación de toda moralidad objetiva, la negación de todos los principios de la moralidad Católica. Esto es una invitación a todos los hombres para que hagan lo que les plazca. Proviniendo del hombre que por todas las apariencias es el Papa Católico, esto es pura locura.

El Papa Francisco puede alegar que él está tratando de llegar al hombre moderno, pero llegar a él sin Dios es tan sólo, para ayudar a un hombre que se está ahogando, tirarse a un río peligroso sin una cuerda atada a la orilla. No se hará otra cosa que ahogarse con él. Su Santidad, ¡usted no está ayudando; está ahogando!

Kyrie eleison.

Mons. Richard Williamson, “Comentarios Eleison”, N° 327, 19 de Octubre de 2013.

viernes, 18 de octubre de 2013

Compendio de la conferencia de Mons. Fellay durante el congreso de Angelus Press, en los Estados Unidos.


Habíamos publicado una parte de la conferencia “polémica” del Superior General de la FSSPX Mons. Bernard Fellay, en una traducción no oficial proporcionada por Panorama Católico Internacional, 15-10-2013. Ahora, aparece la traducción en forma de compendiada realizada por el órgano oficial de noticias de la FSSPX.

[Catholic Family News/sspx.org – Traducción castallena DICI n°283 del 18-10-2013) – publicado en el sitio oficial de la FSSPX Distrito de América del Sur]


Durante el congreso de Angelus Press llevado a cabo los días 11 y 12 de octubre de 2013, Mons. Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad San Pío X, dio una conferencia y un sermón el día domingo. En esta ocasión habló de la situación de la Iglesia y del Papa Francisco. En Catholic Family News John Vennari hizo un resumen de estas intervenciones, con el siguiente título: “Mons. Fellay habla del Papa Francisco: «¡Tenemos ante nosotros un verdadero modernista!»” 
Presentamos a continuación la traducción en castellano de esta síntesis de la conferencia del 12 de octubre, cuya grabación integral está disponible en inglés sobre el sitio DICI


Mons. Bernard Fellay advirtió el 12 de octubre: “La situación de la Iglesia es una verdadera catástrofe, y el Papa actual hace que su estado sea diez mil veces peor.” 

Declaró esto en una alocución durante el Congreso de Angelus Press, el cual se llevó a cabo los días 11 y 12 de octubre pasado, en Kansas City. 

Mons. Fellay, Superior General de la Fraternidad San Pío X, dio una larga conferencia el sábado por la tarde, dedicada al Tercer Secreto de Fátima y a la predicción que parece encontrarse en él, relativa a un castigo material y una gran crisis en la Iglesia. 

Nuestro sumario retomará algunos de los aspectos más impresionantes de su conferencia del sábado 12.

Monseñor Fellay citó detalladamente a Sor Lucía, a los que leyeron el Tercer Secreto y a los que conocieron dicho secreto. Observó que Sor Lucía había dicho que si quisiéramos conocer el contenido del Tercer Secreto, bastaba leer los capítulos 8 a 13 del Apocalipsis. (Detalles relativos el Tercer Secreto serán publicados en la entrega de noviembre de “Catholic Family News”). 

La referencia de Sor Lucía a los capítulos 8 a 13 del Apocalipsis causa escalofríos de una manera particular, puesto que el final del capítulo 13 habla de la venida del Antecristo. 

Mons. Fellay recordó, que el Papa San Pío X había dicho en los comienzos de su pontificado que el “hijo de perdición” ya podía estar sobre la tierra. Notó, asimismo, que la oración original a San Miguel del Papa León XIII menciona que Satanás busca establecer su sede en Roma. 

El Superior General citó al Cardenal Luigi Ciapi, teólogo de todos los papas desde Pío XII hasta Juan Pablo II, el cual dijo: “En el Tercer Secreto leemos, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comienza por la cumbre”.

Comentó asimismo la famosa y espectacular entrevista del Padre Fuentes con Sor Lucía en 1957, durante la cual ella reafirmó que “las diversas naciones desaparecerán de la faz de la tierra”, y que “el diablo hará todo lo posible para vencer las almas consagradas a Dios”. 

Puesto que esta confusión y desorden afecta a los ministros de Dios, los fieles están abandonados a sí mismos por lo que respecta su salvación. La ayuda que normalmente debe ser proporcionada por eclesiásticos no está. Es “la mayor tragedia que se pueda imaginar para la Iglesia”. 

Los tiempos son muy graves. Debemos realmente preocuparnos por nuestra salvación “y, para alcanzarla, estamos privados de un elemento muy importante, que es el apoyo de las autoridades [de la Iglesia].¡Qué tragedia!”

Habló de las palabras reconfortantes de Sor Lucía que decía que Dios nos dio los dos últimos remedios: el Santo Rosario y la devoción al Corazón Inmaculado. 

Roma y la Fraternidad San Pío X

Mons. Fellay aludió a la situación difícil de 2012, cuando las relaciones entre la Fraternidad San Pío X y el Vaticano: “Cuando vemos lo que sucede ahora [con el Papa Francisco], damos gracias a Dios, damos gracias a Dios de que hayamos sido preservados de cualquier género de acuerdo el año pasado. Podemos decir que uno de los frutos de la cruzada [del Rosario] que hemos hecho, es haber sido preservados de semejante desgracia. A Dios gracias. Por supuesto no se trata de que nosotros no queramos ser católicos; queremos ser católicos y somos católicos, tenemos el derecho de ser reconocidos como católicos. Pero no vamos a arriesgar nuestros tesoros por eso. Por supuesto que no.”

Prosiguió: “¡Cómo imaginar que algunas personas sigan pretendiendo que tengamos la intención de lograr un acuerdo con Roma! ¡Pobre de ellos! Les hago un reto: ¡que me lo demuestren! Pretenden que pienso diferente de lo que hago. No están en mi cabeza.” 

Respecto de las discusiones con Roma: “Cualquier género de procedimiento con vistas a un reconocimiento se acabó cuando las autoridades romanas me entregaron el documento para firmar, el 13 de junio de 2012. Ese día les dije: «No puedo aceptar este documento». Les dije desde el comienzo, en septiembre del año anterior, que no podíamos aceptar aquella «hermenéutica de la continuidad», puesto que no es verdad, no corresponde con la realidad. Va en contra de la realidad. Por eso no la aceptamos. El Concilio no está en continuidad con la Tradición. Es así. Entonces cuando el Papa Benedicto XVI pidió que reconociésemos que el Concilio es parte integrante de la Tradición, hemos dicho: «Disculpe, pero no es así, por lo tanto no vamos a firmar. No vamos a reconocer eso».” 

“Lo mismo respecto de la misa. Quieren que reconozcamos no sólo que la [nueva] misa es válida con la condición de que sea celebrada correctamente, etc., sino también que es lícita. Yo les dije: no usamos esta palabra. Es un poco confusa, nuestros feligreses ya están un poco confundidos en lo relativo a la validez, por eso les decimos: «La misa nueva es mala, es mala; y eso lo comprenden bien. ¡Punto final!» Por supuesto las autoridades romanas no estaban muy contentas.” 

Añadió: “Jamás, asimismo, fue nuestra intención pretender que el Concilio sea considerado como bueno, o que la misa nueva sea «legítima». 

“El texto [del 15 de abril de 2012] que hemos presentado a Roma era, digamos, un texto delicado que debía ser comprendido bien, se lo debía leer a la luz de un gran principio que lo dirigía todo. Ese gran principio no era para nada nuevo en la Iglesia: «no fue prometido a los sucesores de Pedro el Espíritu Santo para que por revelación suya manifestaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, santamente custodiaran y fielmente expusieran la revelación trasmitida por los Apóstoles, es decir el depósito de la fe». Es un extracto de la definición de la infalibilidad [definida por Vaticano I]. Éste era el principio, la base de todo el documento, el cual excluye desde el principio cualquier género de novedad. 

“De este modo, tomar cualquier oración del texto, excluyendo este principio, corresponde a tomar frases que nunca fueron nuestro pensamiento ni nuestra vida. Estas frases, en sí mismas, son ambiguas, y por esta razón, a fin de disipar esa ambigüedad, queríamos introducir este principio. Lamentablemente quizás era demasiado sutil y por eso hemos retirado ese texto, porque tal como estaba escrito no era suficientemente claro.

“Por consiguiente está muy claro que nuestro principio sigue siendo el mismo: ¡permanecer fieles! Hemos recibido un tesoro. Este tesoro no nos ‘pertenece’. Lo hemos recibido y debemos entregarlo a la generación siguiente. Lo que se nos pide, es la fidelidad. No tenemos el derecho de poner en peligro estos tesoros. Son tesoros que tenemos en nuestras manos y no vamos a ponerlos en peligro.” 

El Papa Francisco

Luego Mons. Fellay volvió a hablar de la declaración de Sor Lucía, en 1957, recordando que el Rosario y la devoción al Corazón Inmaculado son los dos últimos remedios entregados por Dios a la humanidad.

Explicó que “seguramente nos espera un castigo «material» del mundo. Estamos ante algo grave. ¿Cómo? ¿Cuándo? No sé. Pero si reunimos todos los elementos, está claro que Dios está cansado de los pecados cometidos por el hombre.” 

Hizo alusión en ese momento a los pecados que claman al cielo, como el aborto y los pecados contra naturaleza, lo cual se refería a la “re-definición” contra naturaleza del matrimonio y de los pecados originados por ello. Habló asimismo de la persecución de los cristianos que parece acercarse. 

“¿Qué debemos hacer? No entren en pánico, puesto que el pánico no sirve para nada. Uds. deben hacer su trabajo –su deber cotidiano–. Esta es la mejor manera de prepararse.” 

Continuó diciendo que atravesamos “tiempos muy espantosos”, pero que algo podemos hacer. Observó que “la situación de la Iglesia es una verdadera catástrofe. Y el Papa actual hace que su estado sea diez mil veces peor.”

“Al comienzo del pontificado de Benedicto XVI, yo dije: «la crisis de la Iglesia va a continuar, pero el Papa trata de apretar los frenos». En otros términos, la Iglesia va a seguir cayendo, pero con un paracaídas. Y desde el inicio del presente pontificado [el del Papa Francisco], digo: «él corta los cordones, y le ata un cohete [orientado hacia abajo]».” 

“Si el Papa actual conserva la misma dirección que adoptó, va a dividir la Iglesia. Hace volar todo. Entonces algunos dirán: es imposible que sea papa, no lo aceptamos. Otros dirán [esta es la posición de Mons. Fellay]: «Esperen, considérenlo como papa, pero no lo sigan. Él provoca enojo. Mucha gente se va a desalentar por todo lo que se hace en la Iglesia» y serán tentados de «colgar la toalla».” 

Pero Dios, recordó él, es “mucho, mucho más grande que nosotros. Dios es capaz de permitir a la Iglesia de continuar” y puede obrar aun por medio de estos ministros imperfectos. “Pero nuevamente”,repitió, “no los sigan. Síganlos cuando dicen la verdad, pero cuando les digan tonterías, no los sigan en esos puntos. La obediencia, para ser verdadera, debe ser ligada a Dios. Cuando decimos que obedecemos a una persona, ella debe ser un «espejo de Dios». Pero cuando el espejo me dice lo contrario de lo que Dios dice, ya no es espejo y entonces no lo sigo más.” 

Mons. Fellay notó que no podemos obedecer simple y ciegamente a los papas actuales, puesto que eso sería destruirnos, sería poner en peligro nuestra fe. 

Siguiendo a Sor Lucía, a los Papas León XIII y a San Pío X, Mons. Fellay advirtió con más fuerza todavía que “tal vez estamos entrando en el tiempo del Anticristo, pero que no podemos conocer con precisión el lugar, ni dentro de cuánto tiempo esto pueda suceder.” 

(Fuente: “Catholic Family News” – Traducción castellana DICI n°283 del 18/10/13) 


Extractos del sermón de Mons. Fellay en Kansas City, el 13 de octubre de 2013

Presentamos los extractos más significativos del sermón dado por Mons. Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad San Pío X, durante la Misa pontifical celebrada el domingo 13 de octubre en la iglesia San Vicente de Paul, en Kansas City, durante el Congreso de Angelus Press. Agradecemos vivamente la ayuda de John Vennari.

La grabación integral de este sermón está disponible en inglés en el sitio DICI
 


Mons. Fellay desarrolló ciertos puntos relativos a Fátima, al secreto, a las relaciones entre la Fraternidad y Roma en 2012, y luego mencionó algunos de los numerosos problemas relacionados con el Papa Francisco.

“Desde el comienzo”, dijo, “tenemos la impresión de que algo no va con este papa. Desde el inicio quiso distinguirse, ser diferente de los demás.” 

“Debemos mirar”, declaró Mons. Fellay, “cuál es su visión de la Iglesia, su visión del Concilio, y cuáles son sus perspectivas.”

En el momento de las Jornadas mundiales de la juventud, hacia fines de julio de este año, Francisco inició una serie impresionante de discusiones, entrevistas, llamadas telefónicas, etc. “Por ahora no podemos tener una idea precisa, pero tenemos de que aterrorizarnos.” 

Declaraciones contradictorias del Papa

Según es característico del modernista, sobre lo cual San Pío X nos avisa en la Pascendi, el modernista hablará a veces en forma herética, y después de manera ortodoxa. Mons. Fellay dio un ejemplo de una de esas contradicciones. Mencionó la entrevista de inicio de octubre que el Papa concedió al periodista ateo, Eugenio Scalfari, en el diario romano La Repubblica. Francisco parece promover allí un peligroso relativismo.

Scalfari: Santidad, ¿existe una visión del Bien única? ¿Y quién la establece? 

Papa Francisco: Cada uno de nosotros tiene una visión del Bien y también del Mal. Nosotros debemos incitarlo a proceder hacia lo que él piensa que es el Bien. 

Scalfari: Usted, Santidad, ya lo había escrito en la carta que me dirigió. La conciencia es autónoma, dijo, y cada uno debe obedecer a la propia conciencia. Pienso que ese es uno de los pasajes más valientes dichos por un Papa. 

Papa Francisco: Y aquí lo repito. Cada uno tiene su idea del Bien y del Mal y debe elegir seguir el Bien y combatir el Mal como él los concibe. Bastaría esto para mejorar el mundo. 

Con bastante emoción, Mons. Fellay declaró al respecto de la respuesta del Papa: “¡Esto no es para nada católico! Porque lo que pienso no tiene ningún valor si no corresponde con la realidad. La primera realidad, ¡es Dios!... ¡Dios es la única bondad y la referencia para todo lo que es bueno!...” 

Tenemos una conciencia, pero nos dirigimos hacia el cielo sólo si nuestra conciencia es un espejo de Dios. La conciencia debe ser formada según la ley de Dios. “Por consiguiente”, afirmó, “pretender que cada uno pueda seguir su propias ideas, es una necedad. No tiene nada que ver con la enseñanza católica. Es un relativismo absoluto.”

Sin embargo, algunos días después, el Papa Francisco habló de la necesidad de combatir el diablo, de la batalla final contra el diablo, que nadie puede luchar a medias contra el demonio y que debemos combatir el relativismo.

“Francisco declaró lo contrario de lo que dijo a La Repubblica.” 

¿Cuál es la visión del Papa Francisco sobre Vaticano II? 

Mons. Fellay afirma que el Papa Francisco “está convencido de que el Concilio fue un éxito completo. ¿Cuál era la finalidad principal del Concilio?: releer la fe a la luz de la cultura moderna.” Se podría decir:“Encarnar el Evangelio en el mundo moderno.” Francisco “se alegra mucho de eso…” y estima que “el Concilio dio muchos buenos frutos. El primero ejemplo que proporciona es la liturgia –la liturgia reformada–. Es el hermoso fruto del Concilio. Esto es lo que dice. Y está muy satisfecho de eso.” 

Francisco nos afirma que “aquella re-lectura del Evangelio en la cultura moderna es irreversible, y por eso no vamos a volver hacia atrás. ¿Cómo quieren que estemos en acuerdo con él? Estamos ante un combate mayor.”

El Papa Francisco y la Misa

Respecto de la liturgia y de la Misa antigua, Francisco habla del “Vetus Ordo” (el antiguo orden). Estima que Benedicto probablemente contribuyó a restaurar la Misa antigua, como una medida prudencial para aquellos que todavía están aficionados a ella. “Pero no esperen que Francisco vuelva a la Misa antigua. Quizás permita que se la celebre en paz. Sólo Dios sabe.” 

Pero Francisco “ve que hay un problema con esta Misa antigua. Porque hay gente que ideologiza esta Misa. Adivinen a quiénes se refiere… no es necesario aclararlo. Entonces, ¿qué será de nosotros?…”Lo que veo, es que en él hay una obsesión por la gente que se orienta hacia el pasado. Escuchen las palabras del Papa:

Papa Francisco (en su entrevista con los jesuitas): “Lo que considero preocupante, es el peligro de ideologización, de instrumentalización del Vetus Ordo… Un cristiano restauracionista, legalista, que lo quiere todo claro y seguro, no va a encontrar nada. La tradición y la memoria del pasado tienen que ayudarnos a reunir el valor necesario para abrir espacios nuevos a Dios. Aquel que hoy buscase siempre soluciones disciplinares, el que tienda a la «seguridad» doctrinal de modo exagerado, el que busca obstinadamente recuperar el pasado perdido, posee una visión estática e involutiva. Y así la fe se convierte en una ideología entre tantas otras. Por mi parte, tengo una certeza dogmática: Dios está en la vida de toda persona.”

Mons. Fellay prosigue: “La impresión que tenemos con el Papa actual, es que le agradan las expresiones mitigadas, aproximadas: quiere a toda costa evitar lo que es demasiado claro y cierto. Pero la fe es así, porque Dios es así. Ahora bien, no es lo que él piensa.” 

Otra cita inquietante del Papa Francisco (en la entrevista con los jesuitas): 

“Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total y ni le roza un margen de incertidumbre, algo no va bien. Yo tengo esto por una clave importante. Si uno tiene respuestas a todas las preguntas, estamos ante una prueba de que Dios no está con él. Quiere decir que es un falso profeta que usa la religión en bien propio. Los grandes guías del pueblo de Dios, como Moisés, siempre han dado espacio a la duda.”

Como respuesta, Mons. Fellay exclama: “¿Cuál es su Evangelio, pues? ¿Qué Biblia tiene para decir semejantes cosas? Es espantoso. ¿Qué tiene que ver con el Evangelio? ¿Con la fe católica? Es puro modernismo, queridos fieles. Estamos ante un verdadero modernista.”… 

“Cuánto tiempo será necesario para que las personas investidas de autoridad en la Iglesia se levanten y digan: «¡No podemos aceptar!» [esta nueva enseñanza]. Espero que eso ocurra, y rezo por esta intención. Pero significa que habrá una inmensa división en la Iglesia.” 

Francisco nos dice igualmente que es un gran admirador del cardenal jesuita ultraliberal Martini (ya fallecido). Martini escribió un libro llamando a una revolución total en la Iglesia. “Esto es lo que quiere Francisco. ¡Y comentó que los ocho cardenales que eligió para ayudarle a reformar la Iglesia piensan como él!”

Mencionando como último ejemplo el ecumenismo, Mons. Fellay dijo que el Papa Francisco sostiene que“muy pocas cosas fueron hechas en esta dirección.” Es increíble, estima el Superior de la Fraternidad, puesto que el ecumenismo originó una catástrofe indecible en la Iglesia, llevando las naciones cristianas a la apostasía. “Sin embargo el Papa actual dice que ‘muy poco, casa nada se hizo en este sentido’… y añade: «¡pero tengo la humildad y la ambición de hacer algo!»” 

¡Aferrarse a la Tradición y al Rosario! 

A modo de conclusión Mons. Fellay declaró: “El misterio del eclipse de la Iglesia nunca fue mayor. Se presentan para nosotros momentos durísimos. No tenemos que ilusionarnos. Está claro que la única solución es mantener fuertemente lo que tenemos, conservarlo, no dejar que se pierda de ninguna manera…

“El Papa San Pío X dijo que la esencia de todo católico era aferrarse firmemente al pasado, y que en este sentido todo católico es tradicional. El Papa actual dice exactamente lo contrario: «olvídense del pasado, marchen hacia la incertidumbre del futuro…» 


“Ciertamente necesitamos al Corazón Inmaculado de María. Estamos viviendo el Secreto de Fátima. Sabemos lo que debemos hacer: rezar, rezar, rezar y penitencia, penitencia, penitencia. Rogar al Corazón Inmaculado de María, medio que nos ha sido dado precisamente para estos momentos difíciles… y rezar el rosario.”

“Pueden estar seguros”,
 dijo Mons. Fellay, 
“que se acerca una nueva Cruzada del Rosario. Acudamos al Rosario. Recémoslo todos los días. Vivimos en una época muy peligrosa para la fe y necesitamos esta protección celestial que se nos prometió y otorgó. ¡A nosotros nos corresponde usarla!... Debemos progresar en la intimidad con la Virgen María y Dios.”

Nota de Stat Veritas: La interna de la FSSPX, luego de estas declaraciones sigue vigente, y le responde con algunas sólidas objeciones con respecto a sus vacilaciones de gobierno a la hora de un acuerdo doctrinal con las autoridades romanas aquíaquí y aquí.

La levadura de los fariseos.

“La ‘levadura de los fariseos’ consiste en la palabrita que hace levantar toda la masa, pero para volverla agria y venenosa; es también un vientito sutil. El Fariseo no miente del todo ordinariamente, se contenta con decir media verdad y callar la otra.(...) Esas medias verdades que son incluso peores que mentiras penetran y fermentan la mente colectiva, contaminando todo imperceptiblemente incluso los ánimos buenos y bienintencionados, que las repiten inocentemente (…)”.
R.P. Leonardo Castellani, tomado de “El Evangelio de Jesucristo”.