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martes, 26 de noviembre de 2013

Encuentro Nacional de mujeres en San Juan: lo que los medios no muestran.


Una de las grandes agencias de noticias, Telam, 25-Nov-2013, publica una noticia en la cual se dice que “Algunos micros que partían esta madrugada de San Juan rumbo a la provincia de Buenos Aires, luego de haber participado del XXVIII Encuentro Nacional de mujeres que culmina hoy, fueron agredidos con piedrazos por grupos que no fueron identificados”. La noticia, son los piedrazos agrediendo a los micros de aquellas mujeres que fueron a defender el aborto y la homosexualidad. También, en un video publicado por la misma agencia, 24-Nov-2013, podemos ver que no muestran nada de lo que realmente ocurre en estos encuentros, resaltando, con una canción, el tono “pacífico” y de “buena onda” que hay en estos encuentros. Acá el video:


Acá la realidad de los hechos:


Primeramente hablan de que no quieren discriminación. Acá vemos como “discriminan” a un grupo de católicas que deseaba entrar a debatir. Así las expulsan:


Más agresiones:


Por otro lado, un grupo de varones se reunió en las escalinatas de la Catedral para rezar el Rosario y estar preparados “por cualquier eventualidad”:


Enfrente de la Catedral de San Juan, al finalizar el encuentro, queman una imagen del Papa Francisco:









Algunas imagines de lo ocurrido:






Se acerca la horda de "civilizadas"




























Las pintadas en las casas de San Juan. Los vecinos, felices:














domingo, 24 de noviembre de 2013

Rabino Bergman: ¿Profeta del Concilio?

Como se nota en este artículo aparecido en Página Católica, 23-Nov-2013, el ahora diputado nacional el rabino Sergio Bergman, uno de los instrumentos promotores de la herejía JudeoCriatiana en argentina y de la promoción de la igualdad entre las falsas y la verdadera Religión, hace sus comentarios sobre los recientes acontecimientos en la Catedral de Buenos Aires.


Rabino Bergman: ¿Profeta del Concilio?

Arzobispo de la Religión del Encuentro

Dijimos que está emergiendo ante nuestros ojos la herejía JudeoCristiana que venía gestándose desde antes del Concilio Vaticano II, y cuyos pensadores influyeron en la ambigüedad de sus documentos.

Herejía que ha mostrado la crudeza de su desvergüenza en las profanaciones de la Catedral Metropolitana permitidas por Bergoglio y ahora, y esto sí que es gravísimo, consentida por Francisco, quien fustigó a los jóvenes rezadores por “intolerantes”, sin referirse a la causa de esa reacción; que no es otra que la impúdica asociación entre una jerarquía claudicante y una organización política internacional, evitada incluso por los judíos ortodoxos, para profanar el lugar Santo.

El rabino Bergman, hijo espiritual de Bergoglio, representante conspicuo del reformismo judío y ahora devenido en político porteño como legislador que es, se ha referido a través de su cuenta de Twitter a lo acontecido el pasado Martes 12 en el templo mayor de Buenos Aires, de lo que él fue testigo presencial.





Vamos por parte, señor Bergmann:

¿Cómo sabe que los sectores católicos que rechazan las profanaciones que Ud. acepta y promociona son “minúsculos y marginales”?
La historia demuestra que los abanderados de una causa han sido seguidos silenciosamente, con su asentimiento, por una multitud que en cualquier momento puede manifestarse.
Además, en la Iglesia la verdad no es cosa de número. Un Inocente fue condenado por la mayoría hace 2000 años, quizá lo recuerde.

Por otro lado, se contradice Ud. Porque generalmente se llama “fundamentalistas”, a los católicos que defienden la íntegra doctrina de Jesucristo, la que siempre y en todas partes fue creída y guardada por la Iglesia, sin mezclas espurias y sin falaces interpretaciones. Entonces: ¿cómo pueden estos “fundamentalistas” estar fuera del magisterio de la Iglesia?

No crea que nos hacemos los tontos, estimado diputado Bergman, no. Sabemos lo que quiere decir.
Los fundamentalistas como Ud. los llama, estarían fuera del magisterio de Iglesia, si por tal se entendiera a uno que interpretara los documentos de los últimos 50 años, en ruptura con la Tradición.
Que eso es lo que hacen los curas que podrán cortejarlo, pero no decirle la verdad: “extra ecclesia nulla salus”, que es el meollo de todo este asunto.

Por eso continúa Ud. su “discurso” avisando que seguirán “fieles al camino que iniciara Juan XXIII, afirmara Pablo VI, profundizara Juan Pablo II y que hoy lidera nuestro Papa”.

Una senda que, tal como parece verla Ud., supone una encrucijada que ha dividido el camino en dos. ¿No se da cuenta de que Papa alguno puede “iniciar” ningún camino, como no sea la profundización del lanzado por Jesucristo, en consonancia con la Tradición?

De esa interpretación rupturista, sale la frase que escribió a continuación:

El tronco judeocristiano nos arraiga a un mismo origen y nos dará los mismos frutos mesiánicos en la cultura del encuentro y diálogo fecundo

Si Ud. quiere decir que cuando Cristo murió en la Cruz la religión verdadera que profesaban los judíos de aquel entonces, se partió en dos, tiene razón.
Por un lado los judíos fieles a la Promesa, reconocieron al Mesías, y vinieron a ser las primicias y el fundamento de la Iglesia Católica, que llevó a la plenitud las figuras del Antiguo Testamento; las cuales nada son sin Jesucristo.

Y, por el otro, la secta cabalística de los fariseos, que se ha desgajado de la religión verdadera y que no sigue ya el espíritu del Mosaísmo primigenio.

Por lo tanto es un gruesísimo y gravísimo error, fomentar la creencia que sostienen los judeocristianos, que el judaísmo actual es más o  menos lo mismo que el verdadero judaísmo existente al morir el Señor, el cual como sabemos, alcanzó su culmen y sentido en la Iglesia Católica.

De ahí que no se pueda esperar ningún nuevo mesianismo para judíos y cristianos por igual, como Ud. profetiza, alcanzado por el diálogo fecundo, que no sea el del Anticristo.
Pues el único Mesianismo verdadero, que ha existido, existe y puede existir, es el de Jesucristo, el gran ausente de la cultura del encuentro.

En su libro Juana Tabor/666, el gran Hugo Wast escribió que Mons. Bergman era el Arzobispo de Buenos Aires en los tiempos en que comenzaba a reinar el Anticristo, mientras un argentino religioso (no del clero secular) era el preferido de los poderes mundanos y de la prensa para ocupar el Trono de San Pedro: Fray Simón de Samaria.

Ni Fray Simón alcanzó la Silla en la ficción, ni Bergman es arzobispo en la realidad, pero por lo que va diciendo y haciendo es uno de los profetas de la Nueva Religión del Encuentro impulsada por Francisco.

Finalmente, dos cosas:

Por un lado sería bueno saber por qué el rabino Bergman eliminó de su lista de papas afines al JudeoCristianismo a Benedicto XVI.
¿No será porque este Papa, con todos los defectos que pudiera tener, veía claramente el problema litúrgico y estaba empezando a corregirlo, pues es el centro de la vida de la Iglesia, corazón que el enemigo no quiere liberar bajo ningún concepto? 

Por otro lado, estimado rabino Bergman, los que intentan desprestigiar a la Iglesia no son los fieles que, hartos de tanta traición, reaccionan como pueden. Sino los que se prestan a participar en Liturgias espurias celebradas donde no se debe.

Hay en el Twitter del rabino Bergman otros trinos posteriores, que ponemos a consideración de nuestros lectores sin comentario de nuestra parte, pero solicitando que sean caritativos y respetuosos si quisieran expresar alguna opinión al respecto. (Los no habituados a Twitter, leer de abajo hacia arriba):





viernes, 22 de noviembre de 2013

“La agresión no es un acto de Fe”.

Lo que los medios no muestran.

¿A quién se lo habrá dirigido?



Dicen que el Papa ha dicho, refiriéndose a los acontecimientos de la Catedral: “la agresión no es un acto de Fe”.
¿De quién estaría hablando, de ser ciertas estas palabras? Quizá las siguientes imágenes nos permitan aclarar la cuestión:






























p/d:
Segúnse supo, una prominente dama católica habría pateado, no se sabe si a propósito o no, la pierna de una joven orante que usa una bota ortopédica.
Mientras entre las palabras susurradas al oído de los que rezaban, se habría dicho algo parecido a: "tenemos armas", suponemos que para usar, en caso de que los rezadores no se fueran.

Fotografías: MGP.

Visto en Página Católica, 22-11-2013.

Otras voces. Noticias Argentinas.


Otras voces que se han sumado a lo acontecido el martes 12 de Noviembre del 2013 en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Artículo aparecido en Editorial Vortice, 16-Nov-2013.

Noticias Argentinas:

1) No hay acepciones. Si los protestantes hubiesen querido recordar la Noche de San Bartolomé, nuestra actitud habría sido la misma: un templo católico es un espacio sagrado y reservado para el culto católico y la oración de los fieles. Lo dice la fe de siempre y así llegó hasta el último catecismo: en una iglesia católica habita Cristo en Cuerpo y Alma y todo lo que allí se haga debe centrarse en Él y subordinarse a la adoración eucarística de la Iglesia Católica.

2) Adherimos indudablemente al rezo del Rosario, no siendo necesario aprobar todos los modos y expresiones empleados por aquellos a quienes La Nación Diario llamó "interruptores", pero entendemos y compartimos la indignación que condujo a esos excesos; la cual, además, fue retribuida con excesos mucho mayores y descalificadores. Que sean lefebvristas o no, poco importa: no puedo ser desagradecido con el médico que trató de ponerme un hueso en su lugar, aunque lo haya hecho con brutalidad.

3) No coincidir con una decisión particular o una actitud específica de un obispo o un papa no es motivo de escándalo. No coincidir con los que coinciden en todo, o con los que nunca coinciden en nada, tampoco. De haber sido siempre así, la Iglesia sería hoy una factoría de zombies o una jurisdicción italiana. El diálogo ad extra debe ser acompañado con el diálogo ad intra, mientras haya voluntad de ambas partes, tal como lo intentó el papa Benedicto XVI. Que el diálogo se convierta en discusión es algo que forma parte de nuestra naturaleza. El amor a la verdad siempre encenderá las pasiones, y es lo que menos nos debería escandalizar. El límite: la soberbia de quien se cree santo, sabio o a salvo. El remedio: no dejar de considerarnos un conjunto de sinvergüenzas.

4) Trabajar por la paz es una de las más nobles empresas. De nuestro lado, no podemos menos que aspirar a la paz en Cristo, la única paz posible, eficaz y verdadera; es una tarea en la que hay que empeñarse, lleve el tiempo que lleve, mientras exista el tiempo. Pero no hay que tener temor ni sentir apuro, por mucha presión que nos apliquen a fin de que consideremos otras fórmulas de paz. No es por una supuesta obstinación cristiana que se producen los conflictos en las sociedades, sino al contrario: las catástrofes y desgracias de los pueblos proceden de ignorar, olvidar o confrontar ese imperativo de paz y de justicia que edifica el Señor de la Historia y que jamás será obtenido por la sola acción humana.


5) La fe de los cristianos, si no se yergue, si no se pone sobre las mesas y en lo alto de los terrados, va a ir dejando el paso libre a recetas oscuras y esperanzas contrarias. La fe, que no es amor al amor, sino virtud infusa y sostenida en la entera, compleja y fortísima trama de la Escritura y la Tradición y en la Presencia Real de Cristo Sacramentado, y que exige una clara y visible forma de vida y de conducta, no va a confrontar simplemente contra formulaciones políticas o antojos de clanes, por poderosos que sean, sino contra la receta final del hombre absolutamente ensimismado, dueño de sí y creatura de nadie, y contra toda la potencia y rabia de un credo antagónico. No por nada ocurrió lo de Bahía Blanca: quienes fueron a profanar el templo para robar la Sagrada Eucaristía sabían muy bien lo que hacían. Eso también es un acto de fe.

Carta de una mujer Española que le escribe a Monseñor Poli, sobre lo sucedido en la Catedral.


Anda circulando, por las redes sociales, una carta de una mujer de ascendencia judía, española, que le ha escrito una interesante carta al Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Mario Aurelio Poli. La reproducimos porque tiene algunos puntos interesantes.


ESPAÑOLA DE ESTIRPE JUDÍA LE ESCRIBE A MONS. MARIO POLI

Maria Luz Mozo

A LA ATENCIÓN DE:

Su Excelencia Reverendísima Monseñor Mario Aurelio Poli.

Su Excelencia, me dirijo a usted consternada por lo acaecido en la Catedral Metropolitana el pasado 12 de noviembre. Primero deseo presentarme, me llamo María Luz Mozo Weisz, como puede usted ver por mí segundo apellido, la familia de mi madre era judía, y murió en Auswitch.
Yo soy española, nací en Madrid en 1975. Mí padre es español y vivo en España, pero hasta aquí han llegado las tristes noticias de lo acaecido en Buenos Aires, la televisión, las redes sociales se han hecho eco de la noticia y cada día amanezco con algún triste titular que hace referencia a ella, y sinceramente como católica no entiendo, como familiar de víctimas de la Shoa tampoco.
Permítame explicarme: mí familia era originaria de Kosice una ciudad que ahora pertenece a Eslovaquia y que en el momento de la Segunda Guerra Mundial pertenecía a Hungría, como usted sabrá los judíos de Kosice fueron en su inmensa mayoria deportados y masacrados en Auswitch. Yo me siento feliz y orgullosa de mi ascendencia, pues llevó en mis venas una gota de la Sangre de Mí Redentor, por ello y por el dolor que el triste destino de mí familia supuso para mí madre, viaje a Polonia y Eslovaquia para seguir el rastro de los nuestros. Ver Auswitch es algo que recomiendo a todo el mundo, pues verdaderamente el Holocausto es algo que la humanidad no debería olvidar Jamás.
Pero yo fui educada en el catolicismo conciliar, que es el que me ha tocado vivir, usted que es mayor y tiene más bagaje y experiencia, y también por edad, le tocó conocer también el catolicismo preconciliar, así tiene usted la suerte de tener una visión con perspectiva. Yo la tengo sólo con retrospectiva, y aunque el método científico siempre prefiere un método prospectivo al retrospectivo, menos da una piedra.
Se preguntara por que le cuento todo esto, pero créame tiene sentido. Y es que no entiendo que están haciendo, porque lo están haciendo y cuál es el verdadero objeto de todo esto.
¿Qué sentido tiene rememorar una circunstancia tan dolorosa como la noche de los cristales rotos cada año? ¿Qué sentido tiene hacerlo en Buenos Aires? ¿Qué sentido tiene hacerlo en una Catedral Católica? ¿Y por qué tanto empeño cada año en celebrar esa desgracia en una Catedral catolica cuando hay parte de la feligresía “católica” que se siente ofendida y permítame decírselo CON RAZÓN?
Como descendiente del judaísmo no lo entiendo, no entiendo tampoco el empeño de los judíos en conmemorar ese acto cada año en una Catedral Católica. Como Católica no entiendo, el empeño de los prelados en realizar actos que nada tienen que ver con el culto en una Catedral, y aunque fuese una ermita tampoco lo entendería. Usted es Arzobispo y sabe de teología, de derecho canónico, de tradición católica, muuucho más que yo.
Lo primero que debo decirle es que una de las organizaciones responsables del encuentro interreligioso que se realizó en la Catedral, es la B’nai Brith de Argentina, que es una organización judeo-masónica nacida en New York en el 1843.

Wikipedia dice literalmente:

La B'nai B'rith (בני ברית) (Literalmente: Hijos del Pacto) es una organización judía con un sistema de filiales, fundada en Nueva York por Henry Jones y otras 11 personas el 13 de octubre de 1843. Está organizada según el modelo de las logias masónicas.

Como ve no lo digo yo lo dice wikipedia.

La masonería ha sido condenada por la Iglesia en muchas ocasiones mediante pronunciamientos papales:
Clemente XII, Carta Apostólica: In Eminenti, 24 de abril de 1738.
Benedicto XIV, Constitución Apostólica: Providas, 18 de mayo de 1751.
Pío VII, Constitución: Ecclesiam a Jesu Christo, 13 de septiembre de 1821.
León XII, Constitución: Quo Graviora, 13 de marzo de 1825.
Pío VIII, Carta Encíclica: Traditi Humilitati, 24 de mayo de 1829.
Gregorio XVI, Carta Encíclica: Mirari Vos, 15 de agosto de 1832.
Pío IX, Carta Encíclica: Qui Pluribus, 9 de noviembre de 1846;
Alocución: Quibus Quantisque, 20 de abril de 1849;
Carta Encíclica: Nostis et Nobiscum, 8 de diciembre de 1849;
Carta Encíclica: Cuanta Cura, 8 de diciembre de 1864;
Alocución: Multiplices Inter, 25 de septiembre de 1865;
Constitución: Apostolicae Sedis, 12 de octubre de 1869;
Carta: Quamquam, 29 de mayo de 1873;
Carta: Exortae, 29 de abril de 1876.
León XIII, Carta Encíclica: Humanum Genus, 20 de abril de 1884;
Carta Encíclica: Dall´alto dell ´Apostolico Seggio, 15 de octubre de1890;
Carta Encíclica: Inimica Vos, 8 de diciembre de 1892.
Carta Encíclica: Custodi di Quella Fede, 8 de diciembre de 1892.
San Pío X alude a la masonería en las Cartas Encíclicas: Vehementer Nos, 11 de febrero de 1906 y Une Foi Encore, 6 de enero de1907.

Denuncian ocasionalmente la masonería los papas:

Pío XI, Carta Encíclica: Non Abbiamo Bisogno, 29 de junio de 1931. Pío XII, Carta a Monseñor Montini, 29 de mayo de 1958. También el Sínodo Romano de 1960, bajo Juan XXIII, recuerda la condena de la masonería.
¿Sería tan amable de explicarme que hace Un Arzobispo de la Iglesia Católica con Judíos masones en una Catedral? Dentro del judaísmo hay corrientes, si desean mostrar repudio hacia la violencia y el nazismo ¿por qué La Iglesia Católica lo hace de la mano de la masonería?
¿Y siendo que no es una acto de culto a Dios por que hacerlo dentro de una catedral?
El Código de Derecho Canónico de 1917 señala esa misma condena en los cánones 684, 1349 y 2335. La participación de grupos contrarios a la fe o que promulgan ideas contra la Iglesia o su destrucción dentro de la Iglesia suponen profanación y conforme al canon 1376 del CDC vigente, este acto merece un castigo de pena justa.
Por consiguiente el acto de los católicos rezando el Rosario en la Catedral en la conmemoración de la noche de los cristales rotos lejos de ser considerado un acto violento o de intromisión más bien fue un acto de desagravio ante esta realidad que aquí le muestro. Tal acto (el de la conmemoración) pudo haber sido realizado en otro lugar y no en un Templo Católico.
El Código de Derecho Canónico en vigencia apunta a que es prohibitivo el uso de un lugar santo para fines contrarios a la santidad del lugar, canon 1210. A pesar que conforme el canon 1213 se estipula que la Autoridad Eclesiástica ejerce libremente sus poderes y funciones en los lugares sagrados, no es menos cierto que esa libertad no puede estar en contraposición o menoscabo a lo establecido en el canon antes citado y en lo que ha promulgado la Iglesia con autoridad papal como lo es las condenas a la masonería tal como acabo de evidenciar.
El canon 1371 dice que debe ser castigado con pena justa quien enseña una doctrina condenada por el Romano Pontífice o por un Concilio Ecuménico o rechaza pertinazmente la doctrina descrita en el c. 752, (Se ha de prestar un asentimiento religioso del entendimiento y de la voluntad, sin que llegue a ser de fe, a la doctrina que el Sumo Pontífice o el Colegio de los Obispos, en el ejercicio de su magisterio auténtico, enseñan acerca de la fe y de las costumbres, aunque no sea su intención proclamarla con un acto decisorio; por tanto, los fieles cuiden de evitar todo lo que no sea congruente con la misma.) y, amonestado por la Sede Apostólica o por el Ordinario, no se retracta. Lo cual supondría profanación si quien incumple uno de estos cánones no asiente a nuestra forma de fe con respeto y coherencia. Por lo cual entiendo que sería profanación ya que aquellos que participaron de esa actividad en la Catedral de Buenos Aires no asienten en nuestra fe, sino todo lo contrario, esto en el caso de la B'nai B'rith que se dice pertenecer a la masonería, por lo cual aplica como le dije el canon 1376 que lee así: “Quien profana una cosa sagrada, mueble o inmueble, debe ser castigado con una pena justa.”
Podría seguir citando pero estaría entrando en redundancia.
¿Por qué un Arzobispo Católico y el ahora Papa se empeña año tras año en consentir en actos de esta índole en una Catedral católica? ¿Por qué un Pastor católico permite el insulto y la difamación de su feligresía? ¿Por qué no es padre para sus hijos y si es todo cortesía para los extraños? ¿Porque permite que insulten y acosen a niños católicos que defendían Su Catedral y Su Fe? ¿Por qué los católicos del mundo tenemos que contemplar tan triste espectáculo y que se tilde a nuestros hermanos de fundamentalistas católicos?
Su Excelentísima persona, bien sabe que dentro del catolicismo hay diferentes carismas y los Lefebristas son uno más. ¿No debemos agradecer tanta riqueza espiritual que el Señor nos otorga, en vez de querer eliminarlos como ha saltado en algún medio? ¿En serio le molestan los tradicionalistas?
Mire honestamente confieso que no he asistido para mí desgracia a ninguna Misa Tridentina, pues como le dije crecí en el conciliarismo, pero usted si. ¿Es tan malo? ¿Es malo adorar a Dios como lo ha hecho la Iglesia por casi 2000 años? 
¿O quizás alguien se equivocó en los años sesenta? Como le dije yo no tengo la mirada prospectiva pero si la retrospectiva. ¿Cree sinceramente que salimos ganando con el cambio? ¿No se ha enfriado nuestra fe y nuestro amor? ¿No tiene que ver eso con la desacralización de los sacramentos y nuestros actos de piedad que se tornan cada vez más gélidos? 

Y ahora le pregunto:

¿Cree honestamente que cumple con la labor que Dios le encomendó como prelado, con la pulcritud y la caridad que su cargo así debe ameritar?
Llama provocadores a los católicos que fueron a desagraviar el agravio, y también los han llamado nazis. Yo sinceramente no se quién es el provocador. Y si ellos son Nazis, ¿lo soy yo, que llevo sangre judía a mucha honra en mis venas?
Mire su excelentísima, los católicos sufrimos constantemente profanaciones en nuestros templos, cuando no nos echan una bomba fétida como recientemente en Paris nos pone una de verdad masacrando a nuestros hermanos, Siria, Irak, Paquistán, Nigeria, China... y un largo y triste etc… ¿Cree que es necesario que nos sintamos también abandonados y violentados por los nuestros?
¿Cree que un judío o un musulmán prestarían sus templos para esos eventos?
NO, NO LO HARIAN, NI SE LES PASARIA POR LA CABEZA, POR QUE PARA ELLOS SU TEMPLO ES SAGRADO. ¿Y PARA USTED LO ES?
Porque si no lo es tiene usted una grave crisis de identidad, y ya no sabe que religión profesa.

Atentamente


Maria

jueves, 21 de noviembre de 2013

Francisco: “La agresión no puede ser un acto de fe”.

Artículo aparecido en Vatican Insider, 20-11-2013.



“La agresión no puede ser un acto de fe”: Papa Francisco.

BERGOGLIO, AMIGO DE LOS JUDÍOS
Los absurdos ataques contra diferentes iglesias y contra la catedral de Buenos Aires

ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Argentina no sólo tiene un Papa, el primero de su historia. También vive momentos de turbulencia religiosa. Así quedó demostrado la semana pasada cuando un grupo de jóvenes irrumpió en una liturgia interreligiosa que se celebraba en la catedral de Buenos Aires. El episodio se convirtió en un escándalo nacional. Y Francisco intervino, en privado pero con una simbólica frase: “la agresión no puede ser un acto de fe”.

La tarde del 12 de noviembre estaba previsto un acto para conmemorar el 75 aniversario de la noche de los cristales rotos, el ataque contra casas y templos judíos que dio inicio al Holocausto. Encabezaba la ceremonia el arzobispo de la capital argentina, Mario Poli.

El año pasado ese lugar lo ocupó Jorge Mario Bergoglio. La tradición de recordar aquel momento histórico inició 15 años atrás. En las primeras ocasiones el encuentro tenía lugar en diversos templos católicos y luego se trasladó a la catedral. Pero en este 2013 las cosas fueron distintas.

A poco de comenzar la celebración un grupo de unas 40 personas, la mayoría adolescentes, ingresó al templo y se puso a rezar el rosario en voz alta. Algunos muchachos repartieron panfletos en los cuales se podía leer: “Fuera adoradores de dioses falsos del templo santo”. Mientras tanto un hombre, con una boina roja, arrebató el micrófono para instar a que terminase el acto. Todo ante la mirada estupefacta de los varios líderes religiosos que presidían.

Rápidamente la situación degeneró. Los quejosos no dejaban de rezar mientras varios de los presentes los conminaban a irse. La tensión era evidente. A lo lejos el nuncio apostólico en Argentina, Emil Paul Tscerrig, observaba la escena desconcertado.

Los quejosos nunca se identificaron. Nada dijeron a quienes les gritaban para que se fueran y tampoco respondieron a las provocaciones, como la del diputado Eduardo Amadeo que no dejaba de sacarles fotografías con su celular y de llamarles, enojado: “miserables nazis”. Ellos sólo siguieron rezando el rosario, casi gritando y encabezados por un sacerdote.

Al final de la oración se levantaron y se fueron. La liturgia pudo continuar. El arzobispo Poli pidió disculpas y aseguró a los “amigos judíos” que “siempre serán bienvenidos” en la catedral.

Aquella noche la polémica se trasladó a la prensa. Los medios de comunicación calificaron de “ultracatólicos”, “lefebvristias” y “radicales” a los jóvenes. Ninguno pudo establecer exactamente su filiación o pertenencia, quizás por ello indicaron que se trataban de miembros de la Fraternidad de San Pío X, el grupo cismático fundado por Marcel Lefebvre.

De los medios la controversia se mudó a la red, con encendidos debates en las redes sociales y en el blog www.pagina-catolica.blogspot.com. Desde allí partió la iniciativa que fue considerada como un desagravio ante una profanación.

El episodio no pasó desapercibido, superó las fronteras argentinas y llegó hasta El Vaticano. Fue materia de conversación este martes entre Francisco y seis miembros del Comité Latinoamericano de Líderes Religiosos por la Paz.

Entre ellos estaba el director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano (CJL), Claudio Epelman, quien tras saludar al Papa le dijo que la prédica de la intolerancia es una forma de militancia que debe ser superada”La agresión no puede ser un acto de fe”, respondió Bergoglio.


“Con este encuentro, el Papa ha puesto de manifiesto, una vez más, su firme compromiso personal para la construcción de puentes entre las religiones y para trabajar junto a todos nosotros para asegurar la paz”, apuntó Epelman.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Poli - semia.


“Esta semana alguien me vino a preguntar qué les diría a los jóvenes que profanaron este templo si me los encontrara. Y respondo con toda libertad que me encantaría encontrarme con ellos. Dejaría de lado mi báculo para que no crean que vengo con palos. Practicaría con ellos el antiguo arte del diálogo, hablar y escucharnos, matear, si se da la oportunidad. Me encantaría”.
Mons. Poli, Arzobispo de Buenos Aires

Antes de que llamen a la Inadi, aclaremos que estas palabras de Mons. Poli se refieren a otros jóvenes que no son los jóvenes que Uds. imaginan.
Poco tiempo atrás, unos “chicos” –aparentemente estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires, la “elite intelectual” de la Argentina, durante una “toma” de las instalaciones por motivos que no vienen al caso, aprovecharon para ingresar a la vecina iglesia de San Ignacio por vetustos túneles de la colonia. A la madrugada, estos representantes de la elite intelectual pusieron fuego a varios objetos del histórico edificio, quemaron un banco, pintarrajearon el piso del presbiterio y dejaron rastros de haber intentado incinerar un altar y por qué no el templo todo. Una pintada decía: “la Iglesia que ilumina es la que arde”, un clásico.
No pudieron completar su tarea porque el humo que ellos mismos habían producido los corrió del lugar tempranamente. Tal vez estos jóvenes de elite intelectual estaban un poco flojos en química y les salió mal el atentado.
Sería paradójico decir que fue el “humo de Satanás”, porque aunque producido por odio a la Iglesia, fue el medio para que no completaran sus estragos.  Profanar un templo es un sacrilegio. Soy consciente de que la terminología no está muy en uso. Y sin embargo, tal vez por razones etarias o por una incapacidad de adaptación a los tiempos insisto en creer es la mejor forma de definir lo sucedido.
Y sin embargo, los “chicos” que hicieron esto han sido llamados al orden. Después de todo, pudieran haber malinterpretado las palabras de Francisco: “hagan lío”.
Nadie más autorizado para esta tarea que el Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Poli, cuyas son estas amables palabras que sirven de acápite a lo dicho aquí: Esta semana alguien me vino a preguntar qué les diría a los jóvenes que profanaron este templo si me los encontrara. Y respondo con toda libertad que me encantaría encontrarme con ellos. Dejaría de lado mi báculo para que no crean que vengo con palos. Practicaría con ellos el antiguo arte del diálogo, hablar y escucharnos, matear, si se da la oportunidad. Me encantaría”. Pero no pudo ser. Los incendiarios de San Ignacio no están dispuestos al diálogo, lo que nos parece de lamentar.
¿Para qué ser duros pudiendo ser misericordiosos, como pide a diario el Santo Padre? No sabemos sus nombres ni conocemos sus caras. Son menores. Hay que preservarlos. No tenemos ni una fotito de ellos con el rostro desdibujado. Hay que se consecuentes.
Un tiempo después, esta vez en otro lugar y en presencia de Mons. Poli, otro grupo de “chicos” ingresó a un templo y comenzó a rezar el rosario. Parece que esto irritó a algunos señores presentes, embajadores, políticos, diplomáticos y grandes empresarios.  Llama la atención, dicho sea de paso, que no se hubiese invitado a personas en situación de calle o víctimas de la trata, que son los preferidos de Mons. Poli, así como de todo el clero porteño, según las enseñanzas de su predecesor, de exitosa memoria.
El tema es que Mons. Poli tuvo su segunda oportunidad. Unos “chicos” que decidieron “hacer lío”, esta vez en su presencia. No pintaron con aerosoles ni intentaron poner fuego en la catedral. Se limitaron a rezar un inoportuno rosario. O como dicen en las series de tv americanas cuando hay que deplorar el destino de alguien: estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado. No lo digo yo, estimo que lo habrá pensado Mons. Poli, que es un hombre reflexivo y misericordioso.
Y la oportunidad se le escapó a Poli. No se puso a dialogar. O tal vez entró a la sacristía a preparar el mate y cuando volvió ya la cosa no permitía el diálogo. Algunos testigos sorprendidos por esta irrupción –que los hay, aunque nadie lo crea- aseguran que Poli no se movió de su lugar, más pálido que de costumbre.
Siendo un hombre de reflexión antes de actuar, tal vez deliberaba dentro de sí las palabras del diálogo o la cantidad de mates que iba a necesitar. Interín unos muchachos tocados se acercaban a los rezadores y les susurraban al oído mensajes de paz y amor. Alguna patadita cariñosa. Y repetían con cierta insistencia algo así como que tenían armas. Lo cual es imposible de creer. Mons. Poli nunca hubiese permitido gente armada en el templo.  Debe haber sido alguna broma. Como la de esa amable señora que hacía como que decía palabras injuriosas a los “chicos”, e incluso, de puro traviesa, pateó la pierna de una “chica” que tenía una bota ortopédica. Una patadita como jugando. Pero, jugando, jugando, a veces pasan cosas, le dijo el traumatólogo a la chica de la bota que rezaba el rosario.
¿Sería poco elegante decir el nombre de la señora juguetona? No, porque todo fue como de travesura. Gloria Williams de Padilla, una teóloga, esposa del ex Secretario de Culto Norberto Padilla jamás hubiese querido hacerle daño a una chica, menos en condición disminuida por llevar una bota ortopédica. ¡Los únicos privilegiados son los discapacitados!
Y el diputado Mario Amadeo, miembro de la Comunidad San Egidio, que parecía estar insultando a un grupo de menores de edad, y en un momento intimidando a un chico de unos 12 años para que le diera datos personales… ¿Quién lo puede creer? Las malas lenguas habrían dicho que buscaba iniciar una persecución de los “chicos”. A mi no me van a convencer así nomás. Anoche lo vi en televisión y habló tan bien, tan correcto. Debe haber sido un mal momento, una mala noche, tal vez.
Hago tiempo para ver si Mons. Poli se acerca a dialogar con los “chicos”. Es el dueño de casa. Tiene invitados. Alguna palabrita debería decir. ¿Seguirá deliberando sobre la cantidad de mates y pavas que necesita para dialogar?
Eso sí, podemos tener desacuerdos, pero respetamos la ley. De modo que no se publicó ni una fotografía de los menores. Hay que preservarlos del acoso de la prensa, los derechos de los niños ante todo, pactos internacionales de jerarquía constitucional.
Bueno parece que no viene. Será otra oportunidad perdida para dialogar con los chicos.  A mi me preocupa el tema y lo estuve consultando con dos amigos. Uno experto en comunicaciones, semiótica y relaciones humanas. Me dijo que la invitación al diálogo de San Ignacio era amplia, pero sujeta a diversas interpretaciones incluso contradictorias. Me habló de “polisemia” verbal. Yo no entendí nada.
En cambio otro amigo, que no tiene títulos pero me parece muy sensato me dijo una frase esclarecedora: ¡Qué va a dialogar ese poligrillo!

Artículo aparecido en PCI, 19-11-2013.